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Eladio Freijo

Hace pocos días, el sábado 4 de junio, se cumplían 35 años de la apertura del Polideportivo San José, una instalación que durante muchos años fue la más emblemática de la ciudad y de la provincia de Guadalajara.

Probablemente, este sea mi último aniversario, ya que mi relación laboral con el Polideportivo está próxima a extinguirse. Por eso, y como amante del deporte y de Guadalajara, quiero rendir un último homenaje a esta instalación que ha sido mi casa durante los últimos 35 años, exceptuando los ocho años que estuve como concejal de Deportes en el Ayuntamiento de Guadalajara.

Y como las cosas bien hechas hay que empezarlas por la base, lo primero que quiero hacer es agradecer a la familia Molina Sáenz la donación de los terrenos para su construcción.

Pero si el gesto de esta familia fue fundamental, tan  importante y decisivo fue el impulso de aquellos que confiaron en levantar una instalación deportiva como esta. En este sentido, es obligado recordar a las personas que formaban la Diputación Provincial en aquel 4 de junio de 1987. Empezando, por supuesto, por el presidente, Francisco Tomey  Gómez, que desde el primer momento vio el futuro que podría tener un polideportivo como el San José en el centro de la ciudad y que me dio toda su confianza para dirigirlo desde el primer momento. Siempre le estaré agradecido por su visión de futuro y por la oportunidad que me dio.

Y como, muy probablemente,  este sea mi último artículo como director técnico de esta instalación, he querido acompañarlo con una fotografía de la placa colocada en el polideportivo en la que se recordará para siempre a las personas que lo impulsaron desde la Diputación Provincial.

Si importantes fueron las personas que donaron los terrenos y los políticos que apostaron decididamente por el proyecto, imprescindibles en el día a día han sido las docenas de trabajadores que han pasado por el San José a lo largo de estos 35 años.  Quiero enviar mi cariño y reconocimiento a todos ellos por su trabajo. Personas como Ángel Alcón, Tere, José Luis, Jacinto, Luque, Viana, Javier Fernández, Juan Carlos, Miguel Angel, el doctor Laria o Pepe Santamaría, hicieron posible el crecimiento de esta instalación. Seguramente, de manera involuntaria, olvidé algunos nombres que también contribuyeron con su trabajo y por eso les pido perdón anticipadamente.

De quien no puedo olvidarme es de una persona entusiasta, emprendedora, amante de Guadalajara y de todo lo que sea bueno para Guadalajara y su provincia. Me refiero a Jesus Orea. Desde el primer momento me mostró todo su apoyo en la tarea de dirigir la instalación y luego, a lo largo de los años, ha sido un pilar fundamental para mi, sobre todo en los momentos difíciles. Gracias Jesús, de todo corazón.

Tristemente, a lo largo de estos 35 años, se han quedado en el camino personas que fueron imprescindibles en todo este proceso o que fueron parte de su historia. Quiero recordar ahora a  Bernabé Relaño, Ángel Asensio, Pepe Pareja, Antonio Rodríguez, Juan Gumb o Ismael del Rio. Gracias por todo vuestro trabajo y vuestro apoyo. No os olvido.

Han sido muchos e importantes los acontecimientos deportivos que ha acogido el San José durante estos 35 años. Desde el principio trabajamos con denuedo para convertirlo en referencia del deporte, no solo provincial, sino regional y nacional. 

Recuerdo un momento inolvidable a los pocos meses de su apertura, concretamente el 21 de diciembre de 1987. Ese día vino la selección de Yugoslavia de baloncesto con el gran y malogrado Drazen Petrovic a la cabeza, para mí el mejor jugador de Europa. Junto a él estaban jugadores muy jóvenes como Tony Kukoc o Dino Radja, que luego se marcharon a la NBA, cuando entrar en la mejor liga del mundo era más difícil que ahora.

Ese 21 de diciembre de 1987 fue uno de los primeros momentos de gloria en el San José. Después vinieron multitud de acontecimientos como el ascenso del CB Guadalajara a la ACB, entrenado por el gran Ángel González  Jareño, aunque luego los despachos se encargaron de anular lo que se había conseguido en la pista – entonces verde- del San José.  Pero muy importante también fue la presencia del BM Guadalajara en la División de Honor o la del Fútbol Sala Asisa también en la máxima categoría nacional de este deporte;  o el Voleibol Guadalajara en la Superliga; o la Copa del Rey de Pelota y la celebración del Campeonato de Europa de este deporte; o la multitud de campeonatos de España y de Europa de muchas modalidades deportivas. Sin olvidar, por supuesto, las continuas concentraciones de selecciones nacionales  que vieron en el San José un lugar ideal para preparar sus compromisos internacionales.

Además del mítico Drazen Petrovic, por el San José han pasado figuras nacionales e internacionales del deporte como Vladimir Tkachenko, Pau Gasol, Javier Sotomayor, Iván Pedroso o Luis Felipe Meliz. Y otros grandes deportistas de Guadalajara que con su trabajo en sus  equipos, semana tras semana y año tras año, defendían y enaltecían el nombre de Guadalajara y del San José. Por eso, envío todo mi cariño y reconocimiento a deportistas y dirigentes deportivos que han luchado por nuestra Guadalajara en algún momento de estos 35 años como Sánchez Burgues, Juanjo Pérez Toledano, Oscar Roche, Roberto Bustamente (único jugador de Guadalajara en jugar en ACB hasta la llegada de Usman Garuba) Rubén Iñigo, Nacho Abascal, Antonio Román, Luis Aybar, Burgui, José Luis Burgos, Juanma Hueli, Antonio de la Orden, Juan Carlos García Arés (fundamental en el impulso del deporte femenino) Jesús Fuentes, Domingo Gómez o José Alfonso Montes.

No me puedo olvidar tampoco de personas como Juan Mena, Elena Acebrón, Chuchi Corrales, Pepe Peinado, Ricardo Pérez de Rueda, Manolo Laguna, Rafa Guijosa,  Isma –primero con Deportes Olimpiada y luego con Asisa­- Pepe Merino  y Montse, Salvador Herraiz; o de Sedano y su amor inquebrantable por el  Frontenis;  ni de Jero, Fernando y Federico en un deporte tan de nuestra tierra como  la Pelota. Ni tampoco de Rafa en Tenis de Mesa o de Mila y Olga en Gimnasia Rítmica ni de Paco González Galvez y Carmen Cámara, en Fútbol Sala; o Alfredo Viejo y el Campeonato Interpueblos de Natación. Ni tampoco de Teo, de Molina, ejemplo del cariño con el que siempre nos han tratado en toda la provincia los clubes, deportistas y Ayuntamientos a la hora de realizar actividades deportivas. Gracias a todos.

Es imprescindible recordar ahora también la figura de Santiago Bernal  y del Club Alcarreño de Montaña que fueron los impulsores para que el San José tuviera en 1988 el rocódromo más grande de España sobre pared. Y también es justo recordar a personas que participaron en la primera composición de la Fundación Provincial de Deportes como Ángel del Pino o José María Díaz

En estos momentos también quiero destacar la labor imprescindible de los medios de comunicación de Guadalajara y de  periodistas como José Luis Bravo, Juan Carlos Ballesteros, Vegarmi, Jesús Gaitán, Mino, Alejandro del Rio, Kike Pastor, Alberto Moreno, Pedro Manuel Sanz, Pedro Delgado, Luis Vázquez,  Oscar Cuevas, Jesús Blanco, Quique Largacha o del incansable y entusiasta Goyo Duro. Siempre nos trataron con cariño y  con sus comentarios y también sus críticas nos ayudaron a mejorar y a colocar al San José y a Guadalajara en lo más alto.

Es momento también de destacar la importantísima labor de las empresas de Guadalajara en apoyo al deporte a lo largo de estos 35 años. Y un claro ejemplo ha sido la familia Abánades y Rayet. Vaya para todas las empresas de Guadalajara también mi reconocimiento por esta labor.

Durante estos 35 años el San José no solo ha acogido grandes eventos deportivos o competiciones de máximo nivel. También ha sido sede de acontecimientos educativos, culturales y lúdicos de gran calado en la sociedad de Guadalajara y de su provincia. En este sentido quiero destacar el impacto que han tenido actividades como Guadalajoven y el MiniGuadalajoven, Naviguad o Esta Noche Toca.

Pero sin duda alguna, la mayor prueba del servicio a la sociedad que ha prestado el polideportivo San José se ha dado durante la pandemia de la COVID-19. Lo que nunca hubiéramos imaginado, se produjo. Tras unos meses parado, obligado por las recomendaciones sanitarias, el polideportivo San José se puso a disposición de las autoridades sanitarias y políticas para contribuir de manera importante y decisiva a atajar esta desgraciada pandemia. El San José se convirtió en el centro de vacunación de Guadalajara  y fue referencia regional y nacional en este sentido.

Se quedan muchas cosas y multitud de anécdotas y vivencias  en el tintero. He visto nacer el polideportivo San José. He podido disfrutar de él y ver cómo ha ido cambiado a lo largo de los años y con él la sociedad de Guadalajara. Pero lo que nunca ha cambiado ni cambiará es mi entrega y mi cariño a Guadalajara. El San José fue como mi segunda casa (a veces la primera) durante muchos años. Desde el polideportivo San José quisimos contribuir a engrandecer a Guadalajara y a que se diera a conocer más allá de los límites provinciales. Esperamos haberlo conseguido.

Por Eladio Freijo Muñoz (Director Técnico del Polideportivo San José)

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