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Resu Lorenzo

La semana pasada conocíamos la triste noticia del fallecimiento del profesor José María Gay de Liébana; doctor en Economía y Derecho profesor en la universidad de Barcelona, y probablemente una de las personas que más ha remado en favor de la divulgación de la economía en este país.

Gay de Liébana era carismático, una de esas personas con la brillante capacidad de hacer fácil lo difícil, si se me permite la licencia, podríamos decir que era ‘el Andrés Iniesta’ de la Economía. Gracias a él, términos económicos ajenos y complejos para el ciudadano de a pie se hacían más sencillos; conocimos, por ejemplo: a la prima de riesgo, que tantos quebraderos de cabeza nos trajo en la crisis de 2008-2011, desciframos la factura de la luz, y conceptos como el PIB, TAE, nos empezaron a sonar familiares, y sobre todo, la ciudadanía los empezaba a entender.

Llegados a este punto, pienso en la suerte que tuvieron sus alumnos de compartir y aprender de él; pienso también, en lo importante que es la economía, en todos los ámbitos. De hecho, muchos de nuestros jóvenes habrán tenido que elegir sus carreras universitarias y habrán podido comprobar que, en buena parte de ellas, la economía tiene presencia.

Así, en Guadalajara contamos con un campus de Ciencias Empresariales, vinculado a la Universidad de Alcalá de Henares donde podemos encontrar carreras como Administración y Dirección de Empresas (ADE), Ingeniera Informática y ADE, Marketing y ADE, Negocios Internacionales y ADE, etc. Incluso si ahondamos un poco más, en esas profesiones que son puramente de letras como puede ser periodismo, o Comunicación Audiovisual, también incluyen en sus currículos asignaturas vinculadas a la economía. ¿Y esto qué nos quiere decir? Que la educación en materia económica es importante, desde la base, incluso me atrevería a decir que, en cursos como la ESO o Bachiller, debería formar parte de ese currículo. Y no sólo es importante en la etapa de estudiante, sino cuando vamos creciendo y nos enfrentamos a la vida adulta, al día a día, y también, cuando somos mayores, y nuestras fuentes de información se ven reducidas a la televisión, o la radio.

Por eso, son tan importantes personas como José María Gay de Liébana, al que tuve la suerte de escuchar, de saludar y de conocer, y al que tenemos mucho que agradecer en esta tarea tan difícil que es: hacer la economía algo de andar por casa. Este domingo, os invito a que escuchéis y busquéis alguna de las intervenciones del profesor, y me despido con una frase que solía decir el profesor: “saludos virtuales”.

Fdo. Resu Lorenzo Economista-Gestora adtiva. Ceo Parlorenzo

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