José Maria Bris Gallego

Las elecciones de la Comunidad de Madrid del pasado 4 de mayo, dieron una importante victoria al Partido Popular y a su candidata Isabel Díaz Ayuso (1978), al vencer en los 21 distritos en que se divide la ciudad de Madrid y en 176 municipios, de los 179 de la Comunidad Autónoma, perdiendo en Fuentidueña del Tajo (2136 hts,) y en El Atazar (90 hts.) y empatando con el PSOE en Navarredonda y San Mames (29 hts) , un triunfo que si bien es un éxito, tiene también su contrapartida, porque es casi imposible que vuelvan a conseguirse estos resultados en el futuro y al compararlos con los próximos, siempre se dirá que se ha perdido apoyo, por otra parte decir que estos resultados es difícil sean interpolables a nivel nacional, pero si llevan consigo un aviso sobre todo al PSOE y a Ciudadanos, indicándoles que cambien la estrategia política que han venido siguiendo hasta ahora.

D e los 4.127.489 electores que se acercaron a las urnas, el 80,73% de los convocados, la mayor participación producida en la Comunidad de Madrid, 1.620.273 votos otorgaron su confianza a Isabel Díaz Ayuso, más votos que los tres partidos de izquierdas juntos 1.487.626 (Más Madrid 614.666 votos, PSOE 610.990 y Unidas Podemos 261.970 votos) también en número de escaños, con 65 el Partido Popular superó la suma de los tres partidos, 58 diputados (Más Madrid 24, PSOE 24 y Unidas Podemos 10).

Esta elecciones tienen su historia, que comenzó cuando el 10 de marzo Isabel Díaz Ayuso, viendo la moción de censura que PSOE y Ciudadanos habían presentado en la Comunidad y en el Ayuntamiento de Murcia y la que el PSOE había presentado en la de Castilla-León, temiendo que pudiera suceder lo mismo en Madrid, disolvió la Asamblea y convocó elecciones para el martes 4 de mayo. Hasta la fecha de acercarse a las urnas transcurrieron casi dos meses, en los que se ha llevado a cabo una campaña, a veces con graves descalificaciones para el adversario y dando tiempo a que algún partido político cambiase su estrategia y los posibles pactos a realizar después de las elecciones, las mociones de censura no tuvieron el éxito que esperaban los partidos que las presentaron, pues de las tres, sólo salió adelante el cambio de alcaldía en Murcia que pasó del PP al PSOE.

Esta fue la causa principal de la convocatoria, las consecuencias de las elecciones son objetivas y basta con ver los resultados para poder hacer en relación con ellos un sencillo análisis: Así vemos el “sorpasso” de Más Madrid, que quedó como segunda fuerza política de la Comunidad, superando al PSOE por 4.473 votos; también el resultado en votos del PSOE, el peor obtenido por esta formación política en Madrid, considerando las elecciones generales, autonómicas y municipales precedentes; Unidos Podemos ha sido la fuerza política de izquierdas que peores resultados ha obtenido, lo cual ha llevado consigo el abandono de la política del Secretario General de Podemos Pablo Iglesias (1978); Vox con 330.576 votos y 13 diputados, se ha mantenido, pero muy alejado del Partido Popular, lo que deja a estos como el lugar donde en el futuro se van a depositar la mayoría de los votos de centro derecha y de derecha; respecto a Ciudadanos ha pasado de tener 26 diputados en la Asamblea de Madrid a no tener ninguno, ya que con los 129.155 votos obtenidos, el 3,57%, no llegan al 5% que es lo que exige el Estatuto de la Comunidad para poder entrar en su parlamento.

Pedro Sánchez después de estas elecciones ha manifestado “que la izquierda volverá a Madrid”, y no es verdad la izquierda está ahí, lo que a mi juicio se ha ido de Madrid es la izquierda moderada, la socialdemocracia que representaban Felipe González, Alfonso Guerra, Joaquín Leguina, Al fredo Pérez Rubalcaba, Nicolás Redondo, …. tan necesaria para España y esa es la que debe volver, no la que pacta con independentistas y amigos no arrepentidos de ETA, como Bildu que quieren hundir nuestra nación y se asocian con una izquierda que no representa los valores democráticos y constitucionales de anteriores líderes como Marcelino Camacho, Jordi Solè Tura, Gerardo Iglesias, nuestro paisano Francisco Palero o más cercana aún, la ex alcaldesa de Guadalajara Blanca Calvo Alonso-Cortés.

Si el PSOE quiere volver a Madrid debe de evitar su madrileñofobia, renunciar a una Ley de Armonización Fiscal, con el único objetivo de que los madrileños paguen más impuestos, de acusar de deslealtad al gobierno de Ayuso, cuando es la Comunidad de Madrid la que más dinero aporta a la caja común de todos los españoles o de tratar con una gran diferencia en el número de inversiones a Cataluña sobre el resto de las regiones de España.

Las elecciones a la Comunidad de Madrid, han sido un experimento de “laboratorio político”, que debe hacer reflexionar a todos los partidos, incluido el vencedor, el Partido Popular, para que sepan cuáles deben ser las reglas de juego en el futuro y cuál debe ser el comportamiento de cada formación con un único objetivo, ser útiles a España y a los ciudadanos que vivimos en este maravilloso país.

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