El operativo ha tenido que desplegar el camión autoescala, que ha causado retenciones en la calle Ingeniero Mariño

Un momento de la intervención de los bomberos de Guadalajara.

El Decano

Los bomberos no sólo sirven para apagar fuegos e intervenir en catástrofes. En ocasiones, también realizan labores de colaboración con los servicios sanitarios, como es el caso del operativo desplegado en estos momentos en la calle Ingeniero Mariño de Guadalajara.

Un camión autobomba y una patrulla se desplazaban, sobre las 14.30 horas, a auxiliar a una unidad del Sescam, ante la imposibilidad de acceder con la camilla. Se trata de un inmueble de dos alturas, situado justo en frente del Convento de las Carmelitas.

Minutos más tarde, se escuchaban las sirenas. Se trataba del vehículo autoescala. Al parecer, los bomberos no consiguieron hacerse con la situación y requirieron la presencia de artillería pesada.

La calle Ingeniero Mariño sólo cuenta con un sentido, por lo que enseguida se formaron atascos, mientras los bomberos accedían con la auto-escala a un balcón de la primera planta. No obstante, la Policía Local no tardaba en llegar, redirigiendo el tráfico y despejando la vía.

El Servicio de Emergencias de Castilla-La Mancha 112 ha confirmado que se trata de un señor de 73 años que padece de ciática, por lo que no podía bajar las escaleras por su propio pie.

Compartir en Redes sociales