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Resu Lorenzo

¡Qué bien se estaba en esta última semana, tomando el sol  y una buena cerveza en vaso helado, en la playa, o en la piscina!,  mientras se gozaba de un merecido descanso!… pero todo tiene un comienzo y un final. ¡Se acabaron las vacaciones!

Ahora, lo último que te apetece  es regresar al trabajo después de estos días sin hacer nada, o haciendo tan solo lo que te apetece,  y ordenar todos los documentos acumulados encima del escritorio, leer decenas de correos electrónicos y ponerse al día con las tareas pendientes. Hay que admitir este regreso, y hacerlo con más ganas, si cabe, que la última vez que apagamos el ordenador o cerramos la puerta del almacén o echamos el cierre al establecimiento. Reencontrarte con los compañeros, tomar el café o la media mañana charlando y arreglando a nuestra manera el país, para los niños el orden, tener horarios, estrenar mochila y rotuladores nuevos,  son el comienzo de la rutina y la vuelta al trabajo. Es momento de afrontar la situación, pero  ¿qué se puede hacer? ¿Cómo volver al trabajo de la mejor forma posible? Comparto algunas pequeñas reflexiones que te pueden ayudar a entregarte en tu trabajo desde el primer día.

1.- Trabaja la calma

 Para hacer la transición más fácil, una de las cosas que puedes hacer es tomarte un par de días libres entre el final de tus vacaciones y tu primer día de trabajo. Hay pocas cosas tan incómodas cómo pasar tu último día de vacaciones en el aeropuerto o desempacar mientras te recuperas de una quemadura de sol.

2.- No empieces el primer día leyendo emails

Comenzar tu primer día de trabajo revisando todos los emails que tienes sin leer, es una receta perfecta para que te sientas frustrado. Sí, seguramente tengas decenas, sino cientos de correos electrónicos esperando por ti para que los leas, pues habrá que establecer una prioridad.

3.- Organiza tu espacio de trabajo y pide actualizaciones

Tomate las primeras horas de regreso para organizar tu espacio de trabajo en la oficina —o en tu casa—, comparte un café con tus compañeros mientras les pides que te cuenten qué ha pasado en la empresa cuando no estabas presente, al mismo tiempo que compartes tus historias de viaje y experiencias. De esta forma puedes ponerte al día sin llegar a estresarte por algún motivo.

4.- Aprovecha el cambio de rutina y añade algunos hábitos positivos

Volver al trabajo después de vacaciones, significa dejar atrás la tranquilidad y los días sosegados por el ajetreo y las prisas del día a día.

Sin embargo, puedes utilizar este cambio de rutina a tu favor para empezar algunos hábitos saludables cómo  ejemplo, si en tu pueblo has estado paseando todas las tardes ,continúa con este hábito o realiza  algún ejercicio al menos tres días a la semana conseguirás dosis extra de energía.

5.- Finalmente… ¡Disfrútalo!

Toma el control de tu regreso al trabajo con una actitud positiva. Busca nuevas formas de aportar valor, sé más amable con las personas que tienes a tu lado,  inicia y termina el día con una sonrisa y recuerda las cosas por las cuales estás agradecido.

¡Disfruta tu regreso y a la faena!

Fdo. Resu Lorenzo

Economista- gestora adtiva

Ceo Parlorenzo

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