El 1 de enero entran en vigor las modificaciones fiscales, que también congelan el impuesto de vehículos y las tasas de basura y aguas

Viviendas de la calle San Esteban.

Fran Serrato

Año nuevo, nuevo sistema impositivo. Las modificaciones fiscales de Guadalajara entran en vigor este viernes 1 de enero. Las novedades más significativas son la rebaja en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la supresión de la tasa de las terrazas y la creación de un nuevo tributo a los solares. También se congela el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y las tasas de basura y aguas. Con esta reducción de la presión fiscal, el Ayuntamiento pretende ayudar a las familias, pero también a las pequeñas empresas y a los comercios de la ciudad, que lo están pasando mal como consecuencia de la crisis social y económica derivada de la pandemia.

El IBI es un impuesto recaudado por los ayuntamientos, aunque la gestión se comparte con el Estado. Los consistorios son los encargados de fijar el importe que pagan los vecinos en el recibo anual, en base al valor catastral del inmueble y de un coeficiente que varía según el municipio. Para inmuebles urbanos, este coeficiente fluctúa entre el 0,4% y el 1,1%. El equipo de Gobierno local baja el coeficiente del 0,48% al 0,47%. El descenso repercutirá en todos los propietarios de viviendas de Guadalajara.

No serán los únicos beneficiarios, ya que gracias a los cambios fiscales, 164 edificios de la ciudad, sedes de pequeñas empresas y locales comerciales, comenzarán a tributar por el IBI residencial, lo que significa que sus recibos bajarán hasta un 50% en algunos casos. El coeficiente que se les aplicaba hasta hora era del 0,83%. “Regularizamos los usos, que no se habían tocado jamás en este Ayuntamiento y que hacía que un pequeño comercio estuviese pagando lo mismo que una gran superficie, algo completamente injusto”, explicaba Lucía de Luz, concejal de Hacienda, durante el pleno celebrado el 30 de octubre, cuando se aprobaron las modificaciones fiscales.

Bonificaciones

El Consistorio también mantiene las bonificaciones en el IBI previstas para familias numerosas en función de los valores catastrales de sus casas, pero amplía de tres a cuatro años las bonificaciones correspondientes a las nuevas viviendas de protección oficial e incrementa del 50 al 90% la bonificación en el recibo para la construcción en solares los tres años posteriores al inicio de la obra. En cuanto a las tasas, se congelan las correspondientes a vados, basura, agua y alcantarillado.

Este año se creará un nuevo impuesto para gravar a los más de 2.000 solares existentes en la ciudad. El objetivo es incentivar la construcción, especialmente en el Casco Histórico. Desde el 1 de enero el Consistorio programará tres inspecciones técnicas anuales obligatorias que vigilarán las buenas condiciones de seguridad, salubridad y estética de estos espacios. Cada solar deberá abonar 400 euros por las inspecciones. La previsión es ingresar 600.000 euros.

El Gobierno municipal sostiene que las nuevas ordenanzas siguen potenciando el respeto al medio ambiente al mantener en el máximo previsto por la ley, el 95%, las bonificaciones en el impuesto de vehículos para todos aquellos conductores que utilicen combustibles responsables. Otra medida importante en la nueva normativa es el apoyo al sector hostelero, que no tendrá que abonar en 2021 la instalación de terrazas y veladores en la vía pública.

Una pareja toma café en una terraza del casco histórico.

“Con estas modificaciones en la ordenanza cumplimos dos compromisos de este equipo de Gobierno: transformar la política fiscal que venía realizando este Ayuntamiento durante más de una década (en la que estuvo gobernando el PP) y modificar las ordenanzas fiscales para que sean más justas, progresivas y responsables”, afirmó la concejal de Hacienda el 30 de octubre. De Luz reconoció entonces que esta rebaja suponía “un esfuerzo económico”, pero que lo consideraba justo, sobre todo en estos momentos en los que azota la crisis económica derivada de la pandemia.

El último episodio de la modificación de la ordenanza fiscal tuvo lugar hace apenas unos días, el 28 de diciembre, cuando se convocó un pleno extraordinario para abordar las reclamaciones efectuadas por el PP a las nuevas medidas adoptadas en el pleno del 30 de octubre y que fueron desestimadas por 14 votos (PSOE, Ciudadanos y Aike) contra ocho (los del PP). Los dos concejales de Vox y el único edil de Unidas Podemos se abstuvieron. Los populares sostenían que faltaban informes técnicos para aprobar las modificaciones fiscales y que estas suponían “un duro castigo” para algunos sectores. De Luz acusó a los populares de querer paralizar los nuevos presupuestos, de los que las ordenanzas fiscales suponen una parte importante de los ingresos.

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