El reciente empate cosechado por el colista en casa de los valencianos da optimismo a los gallardos

El Decano

Nuevo domingo de fútbol en La Solana, y nuevo partido vital para el CD Marchamalo, como lo es cada encuentro en una categoría nueva y tan exigente como la 2ª RFE, más cuando encara la recta final de la competición con 24 puntos por disputarse. Será a las 17.00 horas cuando el equipo gallardo reciba a la UD Alzira, uno de los clubes con trayectoria destacada del grupo (llegó a disputar una temporada en Segunda División), y que llega a al campo gallardo con el objetivo de intentar coger el último tren hacia la Primera RFEF.

Un partido que no debería acabar como el de la ida, donde los alicantinos se llevaron la victoria ante los verdines por la mínima. Ahora, con un plantel remozado e ilusionado, los gallardos afrontan el partido sabiendo que es posible doblegar a la UD Alzira y más, si cabe, después de que el CD Toledo les arañara un empate a domicilio. No en vano, llegan los locales con el sabor amargo de la engañosa derrota frente al Mar Menor FC y que, además, dejó dos bajas importantes para los gallardos: Prada y Abraham.

Dos equipos con intereses encontrados, pero misma necesidad de victorias. Así lo reflejaba el míster, Aitor Gómez, afirmando que «volvemos a estar a 9 puntos de los puestos de permanencia, pero aún quedan 24 por disputarse y tenemos que centrarnos en ellos». El técnico gallardo advertía sobre las virtudes de la UD Alzira, a pesar del citado empate con el CD Toledo, «son un equipo fuerte defensivamente, que no ha cambiado prácticamente nada en el mercado de invierno, pero en los cinco últimos partidos solo ha conseguido una victoria y tiene las bajas de dos de sus principales hombres, Káiser y Chema Moreno», avanzando que «trataremos de centrarnos en nosotros mismos para aprovecharnos de eso».

Respecto a las lesiones de Prada y Abraham, el técnico avanzó que, a falta del resultado de la resonancia, parece que la lesión del lateral izquierdo Prada no es tan grave como se esperaba, mientras que la rotura de fibras que volvió a sufrir el delantero malagueño Abraham, le mantendrá alejado del campo otras dos semanas. «Son dos bajas muy sensibles. Prada se encontraba en un estado de forma fantástico, pero bueno, esto es una oportunidad para otros compañeros que también están trabajando bien», por lo que avanza que el equipo no cambiará de sistema, «por fin hemos encontrado un modelo de juego que para nuestros jugadores es el mejor y el equipo está haciendo las cosas muy bien, no vamos a cambiarlo porque un partido no saliera como habíamos esperado».

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