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El alcalde de Cifuentes, Marco Antonio Campos, asume la presidencia de Serranía Celtibérica para el próximo año

Marco Antonio Campos ha sido elegido presidente durante la reunión de la Sección de Guadalajara.

Marta Perruca

“En Guadalajara hay fondos europeos que se están perdiendo porque, con los números en la mano, es una de las provincias que están ganando población en España, ya que el Corredor del Henares nos penaliza mucho en este caso”.  Marco Antonio Campos, alcalde de Cifuentes, recuerda que existen comarcas en la provincia, “como la Alcarria, donde está Cifuentes, en las que tenemos los índices demográficos más bajos de toda Europa”.

Marco Antonio Campos acaba de asumir la presidencia de la Asociación para el Desarrollo de Serranía Celtibérica (ADSC): “Se acordó hace un tiempo que la Junta Directiva de la Asociación iba a ir pasando de provincia en provincia a nivel nacional”, comenta Campos. De esta manera, será la sección de Guadalajara la que dirija esta iniciativa durante el próximo año, en el que según Campos emprenderán las acciones necesarias para que el Gobierno central y Europa “empiecen a implantar medidas efectivas de una vez”.

“Vamos a tratar de mantener conversaciones con el Ministerio de Agricultura, con el de Transición Ecológica y Desarrollo Sostenible, las hemos solicitado ya. También tenemos intención de acudir al Parlamento Europeo para exponer nuestras reivindicaciones e ideas para esta zona”, aclara el nuevo presidente.

El presidente de la ADSC apunta que otra de las medidas que quiere llevar a cabo en su mandato consiste en “lanzar mensajes en positivo”, consciente de que en la lucha contra la despoblación y por los derechos del medio rural “muchas veces se da una visión negativa de la calidad de vida de los pueblos y nosotros pensamos que en los pueblos se vive muy bien y por eso queremos pelear por poder seguir viviendo aquí y hacerlos más atractivos para que venga más gente”

El proyecto de Serranía Celtibérica fue impulsado por una treintena de investigadores de la Universidad de Zaragoza, con el catedrático de Prehistoria , Francisco Burillo, al frente. Este equipo elaboró un estudio que detectaba una problemática común a todas las comarcas de la Celtiberia Histórica. A pesar de estar repartidas en diez provincias y cinco comunidades autónomas diferentes (Castilla-La Mancha, Aragón, Castilla y León, Comunidad Valenciana y La Rioja), estas comarcas poseen una continuidad territorial y configuran un territorio con 63.098 kilómetros cuadrados, que dobla en superficie a Bélgica. No obstante, está poblado por algo más de 500.000 vecinos, por lo que su densidad de población no supera los 8 habitantes por kilómetro cuadrado.

Con este balance nos encontramos con un territorio de grandes dimensiones y unas condiciones de habitabilidad inferiores a las de la zona ártica de los Países Escandinavos, por lo que también se ha denominado la Laponia del Sur, que reúne tres de los seis requerimientos para percibir ayudas europeas (zona escasamente poblada, rural remota y territorio de montaña).

El proyecto de Serranía Celtibérica pretende que “las unidades por la que se reparten estos fondos no sean las provincias o las comunidades autónomas, sino el conjunto de territorios y las comarcas donde realmente se está padeciendo la despoblación, aunque a nivel de mapa político no se corresponda con una provincia o una región”, aclara el presidente de ADSC.

Hasta el momento, “se ha reconocido la Celtiberia como una zona con unas peculiaridades distintas y diferenciales, pero no se ha conseguido todavía que se nos considere como una zona apta para recibir este tipo de fondos europeos”.

Para ello, indica, “queremos empezar a mantener conversaciones con representantes del Gobierno central y del Parlamento Europeo para que se reconozca la Serranía Celtibérica como una zona geográfica con propiedad para que estos fondos puedan llegar”. En este sentido señala que existen zonas en España como las Islas Canarias que por su circunstancia insular tiene un tratamiento fiscal diferenciado que “se podría aplicar a nuestras comarcas considerando el problema de la despoblación”. “Creemos que se puede conseguir y lo vamos a reclamar”.

El alcalde cifontino confía en el proyecto de Serranía Celtibérica para revitalizar su comarca, en el área de influencia de la Central Nuclear de Trillo. Una zona que asegura, “está perdiendo mucha población” y donde además la empresa más potente es una central nuclear que, aunque todavía le quedan algunos años de vida, “entendemos que llegará un momento en el que tendrá que cerrar”. “Nos preocupa el día después, que haya una revitalización del empleo y eso hay que empezar a prepararlo ya”, comenta.

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