El Deportivo Guadalajara arranca la segunda fase visitando al Huracán de Balazote (domingo, 18,30) y con la necesidad de ganar.

Los morados visitan al Huracán de Balazote por primera vez. Foto: CD Guadalajara.

JJOD

El Deportivo Guadalajara se llevó un batacazo el pasado domingo cuando, su derrota en Marchamalo, unida al resto de marcadores, madaba a los morados al Grupo Intermedio. El sueño del ascenso sigue vivo, pero cobra tintes casi utópicos.

Los de Gonzalo Ónega tendrán que finalizar esta segunda fase en las dos primeras posiciones y, posteriormente, superar tres eliminatorias a partido único y, casi con toda seguridad, jugando siempre como visitante.

Con todo, mientras hay vida, hay esperanza y ese es el mensaje que intentó trasmitir el preparador deportivista en la previa del choque en declaraciones a la web del club. “Ya hemos cambiado el chip”, se arrancó Ónega. “La derrota en Marchamalo nos ha dado fuerza y nos invita a reivindicarnos”.

Empezando por este mismo domingo, en el José Copete, feudo donde disputa sus encuentros el Huracán de Balazote, el Marchamalo del subgrupo A. Un recién ascendido que, si bien no ha liderado su grupo como los gallardos, si ha logrado sumar 25 puntos colándose en el Grupo Intermedio, aunque fuera como colista. Eso sí, el Depor es el líder y sólo suma 31, ejemplo claro de lo igualado que estará este grupo.

Ónega tuvo palabras de elogio para el adversario, “es un buen equipo, que trata muy bien el balón”, pero insistió en el mensaje que ha repetido casi cada semana: “Nuestro rival somos nosotros mismos”.

Eso sí, el plantel además de su mayor rival, es también su mayor fortaleza: “Somos más familia que equipo y en los momentos difíciles, eso nos está uniendo”.

Unidos deberán seguir estando para mantener vivo el sueño del ascenso. De momento, toca estrenar una rivalidad inédita (será la primera vez que se midan al Huracán de Balazote), con tres puntos que les mantengan al frente del Grupo Intermedio.

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