A través de una moción, que se debatirá en el pleno de mañana, propone una modificación de la ordenanza municipal

El Decano

El concejal del Grupo Municipal Popular, José Luis Alguacil, ha anunciado hoy la propuesta de modificar la ordenanza municipal para que sea capaz de albergar la nueva normativa vigente en materia de ADN canino. Para ello, el PP propondrá mañana al Pleno municipal realizar un convenio de colaboración con el Colegio Oficial de Veterinarios para que sea quien tome la muestra al animal para dotarlo de su huella genética, así como la inclusión de los datos de este y del propietario en la base de datos que soportará el Banco de ADN de la ciudad.

Alguacil expuso que “son continuas las quejas de los ciudadanos por los excrementos caninos abandonados en nuestras plazas y calles, siendo uno de los principales problemas que tiene nuestra ciudad en materia de limpieza e higiene”, por ello también se considera necesario “realizar cursos de formación y protocolos de actuación al personal designado por el Ayuntamiento para recolectar las muestras de heces abandonadas en la vía pública y financiar el proyecto con los fondos EDUSI ya presupuestados”.

Desde el Grupo Popular consideran que esto constituye “un grave deterioro de imagen de nuestra ciudad, además de poder llegar a convertirse en un grave problema de salud pública, especialmente en los grupos más vulnerables como pueden ser los ancianos y los niños así como los grupos de personas inmunodeprimidos, trasplantados, embarazadas y ciertos pacientes con tratamientos oncológicos”.

Tal y como se indica en la moción que será debatida mañana en pleno, “el aumento de los animales de compañía, en especial de perros, ha demostrado que la legislación actual no es suficiente para acabar con este problema que ha desbordado a gran cantidad de ayuntamientos de España”. La legislación vigente obliga al propietario del animal a recoger inmediatamente los excrementos, pero si no lo hace, hasta hace pocos años no existía ningún método capaz de identificar al infractor. “En la actualidad, los avances tecnológicos han permitido que logremos identificar a cada uno de los perros mediante un método imborrable denominado “huella genética o ADN canino”; un sistema que ya se ha regulado en multitud de ayuntamientos de nuestro país y se ha demostrado que es un método efectivo”.

Esta herramienta, como explicó Alguacil, “ha evolucionado de una manera muy positiva y evita cualquier tipo de estrés a los animales, ya que la extracción podría consistir en una simple recogida de saliva, evitando así la extracción de sangre, método antes utilizado”. De esta manera, el registro de ADN permitirá sancionar a aquellos propietarios que no recojan los excrementos de sus perros quienes, además de la correspondiente multa, asumirían el precio del análisis.

Compartir en Redes sociales