El ministro de Interior y el alcalde de Guadalajara firman un protocolo que blinda la permanencia de los GEO en la capital

Marta Perruca

El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, ha visitado esta mañana Guadalajara para suscribir un protocolo con su alcalde, Alberto Rojo, que no sólo blinda la permanencia del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional (GEO) en la capital arriacense, cuya sede se establecía aquí en el año 1978, sino que asienta las bases para la construcción de una nueva sede que supondrá la modernización y ampliación de sus instalaciones. Esta nueva sede contará con un presupuesto de 3,5 millones de euros y se levantará en unos terrenos de titularidad municipal cedidos por el Ayuntamiento. Concretamente, se trata de la parcela D1 del Remate de las Cañas, pegada a la Ronda Norte, con una superficie de 55.800 metros cuadrados.

«Desde el año 1978 existe un nexo indisoluble entre los GEO y Guadalajara y entre España y la Democracia», manifestaba el ministro de Interior, quien incidió en que «la solución a cualquier crisis de seguridad en cualquier punto de España seguirá saliendo de esta ciudad».

Grande Marlaska recordó que la sede actual, en el Balconcillo, fue construida hace ya 35 años, «en un entorno aislado entonces», pero ahora se «ha quedado enclaustrada por el propio crecimiento urbanístico de Guadalajara». Además, destacó el ministro, en los momentos actuales, «se requiere de un nuevo diseño que dé mejor respuesta a las necesidades de formación y entrenamiento de los GEO».

Respecto a las nuevas instalaciones adelantó que incluirán «innovadores equipamientos que mejorarán la preparación y entrenamiento de sus miembros, dadas las nuevas necesidades técnicas y tácticas y el uso de armamento y munición más moderno» y estará preparada para «afrontar cualquier riesgo y amenaza que pueda surgir».

Será el Área de Arquitectura de la Policía Nacional la responsable de diseñar esta nueva infraestructura, que incorporará, según el ministro, «soluciones medioambientales y de eficiencia energética dentro del reto por la Transición Energética». Con ello se pretende además «implicar al tejido productivo local y generar con él un flujo económico creciente y va a convertirse en motor de desarrollo y crecimiento de una zona en expansión de Guadalajara».

En lo que se refiere a los plazos de ejecución, el ministro señaló que se trata de un proyecto «a medio plazo». En este sentido, explicó que se va a poner en marcha el proyecto técnico, que se sacará a licitación, para que una vez que esté listo, se puedan licitar las obras.

Por su parte, el alcalde de Guadalajara manifestó que no sólo cede la superficie que ocupará la futura sede sino que «colaborará tanto con el Ministerio, como con la Dirección General de la Policía en todo el camino que llevará a la construcción de estas instalaciones». En este sentido, se comprometió a «agilizar todos los procesos administrativos que se inician tras la firma de este protocolo, con el objetivo de que la titularidad pueda ser transferida lo antes posible y que la parcela esté disponible en poco tiempo».

Asimismo, indico Rojo, el futuro de actual sede, junto al recién inaugurado Palacio de Justicia, se abordará «de manera conjunta», una vez que concluya el proceso de mudanza «pensando siempre en lo mejor para el cuerpo y lo mejor para la ciudad».

Rojo destacó la «la labor, dedicación y profesionalidad del GEO» y quiso reconocer y honrar «a quienes han perdido su vida sirviendo a España dentro del cuerpo».

El ministro agradeció la sensibilidad de la ciudad de Guadalajara hacia los cuerpos de seguridad del Estado, que hace unos años dedicó una rotonda a la Policía Nacional y el año pasado, le entrego la Medalla de Oro de la ciudad.

La firma de este Protocolo General de Actuación entre el Ministerio de Interior y el Ayuntamiento de Guadalajara se llevó a cabo en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Guadalajara que, según anunció Alberto Rojo, próximamente será objeto de una reforma «con lo que, seguramente éste será el último acto solemne».

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha manifestó que «en la anterior legislatura y con el anterior Gobierno había un proyecto por escrito y documentado de llevarse los GEO de Guadalajara» y señaló la importancia de la firma de este protocolo que asegura la permanencia de este «prestigiado cuerpo a nivel mundial».

Asimismo, indicó que este tipo de actos es muy significativo en tiempos de pandemia, más si cabe, teniendo en cuenta que hace apenas unas semanas Guadalajara asistía a la inauguración del nuevo Palacio de Justicia.

El acto contó con la presencia además, con al director general de la Policía Nacional, Francisco Pardos, el comisario del GEO, Javier Nogueroles, el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, la subdelegada de Gobierno, Mercedes Gómez, el presidente de la Diputación, José Luis Vega, el delegado de la Junta, Eusebio Robles, así como la Corporación Municipal, el jefe superior de Policía de Castilla-La Mancha Félix Antolín y el comisario principal, Carlos San Román.

Un compromiso con el Reto Demográfico

Para el ministro el protocolo que se ha firmado hoy, no sólo representa el compromiso del Gobierno central con la seguridad, sino también con el Reto Demográfico. Grande Marlaska recordó que el acuerdo del Consejo de Ministros de 18 de enero de 2019 se estableció un Plan de Infraestructuras de más de 600 millones para construir nuevas dependencias para la Policía Nacional y la Guardia Civil, que «se materializa de manera especial en Castilla-La Mancha» con esta nueva sede del GEO, pero además con las comisarías de la Policía Nacional en Cuenca y Puertollano y un nuevo cuartel de la Guardia Civil en Toledo, así como el nuevo Centro de Estudios Penitenciarios en Cuenca.

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha agradeció la apuesta del Gobierno central con la implantación de estas nuevas infraestructuras, especialmente dijo sentirse «muy feliz» con el anuncio de establecer el nuevo Centro de Estudios Penitenciarios en Cuenca, una infraestructura que atraerá visitantes y dinamizará la economía de la capital conquense.

Emiliano García Page señaló que Guadalajara es una provincia «especial» porque refleja el crecimiento, en la zona del Corredor del Henares, pero al mismo tiempo el decrecimiento de España, en las zonas rurales, que «nos lleva a otra consideración y reflexión» y en este sentido insistió en la necesidad de garantizar los servicios básicos y en acortar las distancias de los mismos.

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