Emiliano García-Page Sánchez. Presidente de Castilla-La Mancha

La aventura periodística y vital de El Decano de Guadalajara tiene mucho que ver el mito del Ave Fénix, o con la idea del eterno retorno. Si el Renacimiento marca un máximo de esplendor cultural en nuestra historia, basado en la recuperación de lo bueno del mundo clásico adaptado a los tiempos, volviendo a poner el centro de atención en el ser humano, y disfrutando de lo todo lo que de bueno aporta el progreso tecnológico para el desarrollo general, no hay duda de que el lanzamiento de El Decano de Guadalajara al mundo digital encierra en sí todas las virtudes de un auténtico renacimiento. Porque esta cabecera, que recogió en su día el testigo de ‘Flores y Abejas’, nacida en 1894, viene a renacer adaptando a la realidad digital la esencia del periodismo de proximidad, de la información a pie de calle, del contacto directo con la realidad de Guadalajara y su provincia. Es el Renacimiento de la prensa local que se abre camino en el mundo de la información sobre la base de sus virtudes características en la maraña actual de redes, desinformación, y uniformidad en temas y contenidos que parecen borrar de un plumazo la realidad del día a día en nuestras comunidades, en nuestras empresas, en nuestra tierra.

Recuperar para la vida informativa una cabecera centenaria, incardinada con entidad propia en un grupo multimedia, de la mano de profesionales de prestigio, con experiencia y plena solvencia, es un proyecto de mérito que no podemos menos que recibir con agrado, expectación y buenos deseos.

Confiamos, sabemos, que El Decano puede ser una nueva pieza importante a la hora de reducir distancias entre las dos Guadalajaras en que parece dividirse la provincia, porque es importante que el Corredor del Henares vuelva también la vista hacia lo que es también patrimonio de sus habitantes, en la misma medida que patrimonio de los guadalajareños de Molina, de La Alcarria, de la Sierra es empuje económico del Corredor. Es necesario el esfuerzo unificador e informativo de una prensa local, reforzada por las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Necesitamos, además, medios que celebren con nosotros las buenas noticias que honradamente estamos pudiendo celebrar, y las que sin duda vamos a vivir en los próximos años.

Con mis mejores deseos de éxito en esta nueva etapa a todos los integrantes e impulsores de esta aventura editorial, y confiando que El Decano seguirá fiel a la filosofía que hizo de aquel semanario de finales del siglo XIX referente cultural e informativo de la provincia durante tantas décadas.