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Nacho Redondo

El tejo es un árbol que crece en zonas montañosas, suele vivir muchos años y alcanzar una gran altura, las ramas crecen desde la base del tronco que está vacío y desde éstas crecen directamente las raíces. Dan un fruto de color carmín vivo, es decir, carmesí. Como curiosidad te añado que este color se producía de la coloración del polvo que resultaba de triturar unos insectos secos llamados quermes y que se utilizaban para teñir telas.

Resulta curiosa la longevidad del árbol teniendo en cuenta que tiene una toxina letal que afecta a la semilla, pero no al fruto, es decir, es un árbol que da y quita vida. Es un árbol sagrado para los cántabros, quizás por la cantidad de leyendas que rodean la historia del mismo.

Para la cultura celta los árboles sagrados y los bosques son símbolos de vida y por eso la vida se realizaba en torno a ellos y a las fases de la luna, a las que estaban también ligadas, correspondían sus acontecimientos vitales.

Para los druidas celtas los bosques y árboles sagrados tenían tanta relevancia en su cultura que hasta crearon un calendario basado en los árboles sagrados para ellos de tal forma que dividieron el tiempo en 30 fases lunares y 21 árboles sagrados que eran los que regían cada etapa del año.

De entre los 21 árboles sagrados se dividían en 4 para los equinoccios y los solsticios, olivo para el equinoccio de otoño, roble para el equinoccio de primavera, abedul para el solsticio de verano y haya para el solsticio de invierno.

Los otros 17 árboles se repartían en 3 grupos a lo largo del año y hacían semejanzas con el tipo de personas a las que podían representar. Así al primer grupo pertenecen personas conservadoras y organizativas (roble, haya, olmo, tilo, nogal, castaño e higuera). Al segundo grupo pertenecían personas con la capacidad intelectual muy desarrollada (olivo, manzano, abeto, ciprés, cedro, pino y arce). Y al tercer grupo pertenecen personas creativas y con capacidad de síntesis (abedul, álamo, sauce, avellano, serval, fresno y carpe).

Bajo los árboles los celtas sellaban pactos, bodas o juramentos convirtiéndose en testigos de todo lo que hacían los hombres, además, por supuesto, de ofrecer cobijo, protección o leña. Se trata de una conexión de la tierra con el cielo, captando la energía a través de las raíces y la copa se comunicaba con el cielo dando origen a la vida originando luz y calor a través de la fotosíntesis. El árbol sagrado encarnaba la seguridad, la integridad, bienestar y sabiduría de las personas.

Desde la antigüedad los árboles han sido protagonistas de la vida y de las culturas teniendo un papel protagonista en las metáforas de las aspiraciones de la raza humana. No en vano en la actualidad se proponen estancias en los bosques con el fin de prevenir enfermedades y mejorar el estado emocional de las personas.

Cada vez hay más presencia en nuestra sociedad de los baños de bosque buscando esa mejora en el estado de salud, prevenir enfermedades e, incluso, obtener una mejora en la vida mejorando la relajación y reduciendo el estrés, ya que nos aleja de los estímulos que pueden producir estos síntomas.

Algunos estudios revelan que un paseo por bosques maduros ayuda a regular el cortisol y a reducir la presión arterial, además de aumentar la secreción de serotonina a la vez que indican que estar alejados de la naturaleza nos hace perdernos mucho de lo que sucede en nuestra vida.

El tejo es una especie envuelta en un halo de misterio y a la vez de estudio pensando en la capacidad de dar y quitar vida y envuelve un montón de emociones y sentimientos a las personas que se acercan a ellos. La velocidad de crecimiento de este árbol varía en función del clima y de la capacidad de regeneración para cerrar grietas y heridas o fusionando rebrotes de troncos a modo de reinventarse o reconstruirse.

Te invito a parecerte a este tipo de árbol en lo de tapar heridas y reinventarte constantemente. Date una oportunidad tras otra pensando en todo lo que merece la pena. Y quédate también con la capacidad del árbol de dar vida, seguro que consigues provocar leyendas que te acompañarán para siempre.

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