La localidad recupera 16 toques de un antiguo código que informaba de cuestiones civiles y religiosas en el Señorío de Molina

Campana de la iglesia de Alustante. Foto: Ayuntamiento de Alustante.

M.P.

Las campanas de Alustante repicarán hoy de una manera especial, porque es día de fiesta en el municipio. El Consejo de Gobierno de Castilla-La ha acordado declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el Toque Manual de Campanas de Alustante como “Bien Inmaterial” por “su contribución a la diversidad cultural castellano-manchega”.

La alcaldesa de la localidad, Rosa Abel Muñoz, recibía la noticia con una gran “satisfacción”: “Esta declaración es un reconocimiento a nuestro patrimonio inmaterial, que se suma ahora al patrimonio material que tenemos.

Las campanas de la iglesia de Alustante suenan de una manera muy especial. Interpretan los toques ancestrales que informaban a los vecinos de distintos aspectos, tanto civiles, como religiosos, en los pueblos del Señorío de Molina. El responsable de hacer sonar las campanas es Diego Sanz, nieto de campanero, historiador y concejal de Alustante. “Tengo mi calendario y vamos tocando las campanas teniendo en cuenta si es un día de fiesta o un día normal. Por ejemplo, de la Cruz de Mayo a la de Septiembre, se toca de una manera determinada a mediodía”, comenta Sanz.

El Consistorio alustantino, indica el edil, lleva varios años trabajando en colaboración con el área de Patrimonio de la Delegación de Cultura, para hacer realidad esta declaración como BIC.

En total, asegura, se han recuperado 16 toques diferentes, que representan “un código muy antiguo”, que probablemente tenga su origen en la Edad Media y se extendía por todos los pueblos del Señorío de Molina. Cada uno de los toques tenía su significado: “Había toques civiles, como el toque de rebato, que tenía la función de avisar sobre fuegos o avenidas de agua, pero también en momentos de guerra o conflictividad social. Eran toques de aviso o de alerta para las comunidades. También había todo el repertorio de toques religiosos, desde los distintos rangos de Misas, si era la Misa de Fiesta o la simplemente la Misa rezada o los toques que se realizaban en las diferentes ermitas o en la iglesia”.

Parte de estos toques tradicionales han sido recuperados, según Sanz, “gracias a mi abuelo que era campanero aquí en la iglesia de Alustante, pero también de otros campaneros de la comarca, en localidades como Tartanedo, Milmarcos y Alcoroches”. “He podido comprobar que tenían una raíz común, pero posiblemente se hayan realizado algunas variaciones a lo largo del tiempo”, comenta el edil, quien recuerda que este tipo de sabiduría popular se transmitía de generación en generación “y se interpretaba con algunas variaciones”, pero “el tronco común sí se ha conservado”.

El historiador insiste en la importancia de esta declaración para que se conserve este patrimonio inmaterial y espera que sirva para que estos toques se enseñen en toda la comarca “para poder volver a escucharlos en todos o la mayoría de los pueblos”. En este sentido considera que, con los medios de automatización actuales, no sería una cuestión demasiado difícil. “Ahora mismo con un ordenados y determinados mecanismos, se puede hacer”.

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