Más de 2.600 personas formadas de 33 países, 34.000 horas de formación y una tasa de empleabilidad del 70% son el resultado de añadir a un sueño, las dosis adecuadas de pasión y voluntad

M.Perruca

El significado de tener un sueño ha cobrado una dimensión diferente en el acto de celebración del XX Aniversario de la Fundación Hercesa, que ha tenido lugar en la mañana de este miércoles, 29 de junio, en el edificio de “Hi! Real Estate” de la Plaza de Europa, en Guadalajara. Porque si al sueño de levantar un centro donde poder ofrecer las mismas oportunidades de formación para el empleo a personas en riesgo de exclusión social, le añadimos las dosis correctas de pasión y voluntad, el resultado puede cuantificarse, después de dos décadas, en cifras: Más de 2.600 personas formadas, procedentes de 33 países diferentes y más de 34.000 horas de formación, con una tasa de empleo del 70%.

El presidente de la Fundación, Juan José Cercadillo García, hablaba esta mañana del poder de los sueños, como el de construir una Ciudad del Transporte con una Estación Intermodal de Ferrocarril, como la que está levantando Puerto Tarragona en el Polígono Industrial del Henares. También se refirió a otro tiempo, un mes de mayo de 1968, cuando soñar costó muy caro a miles de españoles, que perdieron su empleo, “entre los que me tocó -relataba- y eso suponía que te hiciesen una ficha policial por la cual no podías ir a trabajar a otras empresas. Así me pasó en algunas a las que fui y a las 24 horas me echaron”, reconocía.

Un día, arrecia la necesidad y al siguiente es posible empeñarse en la idea de levantar una empresa familiar, como Hercesa, “y si va bien, tomar el compromiso de devolver a la sociedad una parte de lo que nos reporta”.

“Pensé en montar una empresa y, si iba bien, devolver a la sociedad una parte de lo que nos reporta”

Juan josé cercadillo, presidente de fundación hercesa

El empresario recordó el desprestigio que ha rodeado siempre al sector de la construcción; la carencia de mano de obra y la dificultad de encontrar buenos profesionales en los oficios auxiliares: “No hay carpinteros, encofradores, o alicatadores”, enumeraba, “con lo cual tenía sentido poner una Fundación que garantizara la formación, sobre todo en personas en riesgo de exclusión social”, fue narrando el germen de ese sueño.

Si un sueño debe aderezarse con pasión y voluntad, no es menos importante la virtud de pedir. No en vano, la directora de esta Fundación, Charo Hernández, adquiría cierta fama de pedigüeña a medida que transcurría la gala, aunque también por ser la persona encargada de poner esos otros dos ingredientes tan importantes.

Ella recordaba cada paso para edificar una Fundación Asistencial de ámbito nacional cuando apenas existían, teniendo en cuenta que fue inscrita con el número 83 en el Ministerio de Trabajo, cuando corría el año 2002.

Tenían claro el objetivo: “Dar igualdad de oportunidades a las personas más necesitadas, a las que no habían tenido la oportunidad de tener un oficio, un trabajo o una formación”, por lo que sólo quedaba echar a andar.

Hernández recordó alguno de los hitos más reseñables de la Fundación Hercesa, como la creación de un Centro de Formación, acreditado como Centro colaborador de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Un espacio de 600 metros cuadrados, dotado con oficinas, aulas, talleres de prácticas, etc., que en 2006 fue reconocido como Centro de Excelencia de la provincia de Guadalajara.

La iniciativa, que se ponía en marcha para ofrecer formación en los oficios de la construcción, extendía también sus tentáculos al ámbito sociosanitario, donde Hernández aseguró que la empleabilidad asciende hasta el 99,9%.

Finalmente, entre los múltiples agradecimientos que brindó la directora a miembros de su equipo, autoridades, alumnos, etc., destacó el papel de las residencias de mayores, asociaciones, entidades y empresas donde los alumnos realizan sus prácticas para obtener el certificado de profesionalidad, a nivel nacional.

“Me gustaría que hubiera muchas Hercesas en Castilla-La Mancha”

emiliano garcía-page, presidente regional

“Me gustaría que hubiera muchas Hercesas en Castilla-La Mancha”, manifestaba en presidente regional, Emiliano García-Page, haciendo precisamente referencia a la condición humana de su fundador, a la pasión de Charo Hernández y al compromiso adquirido con la sociedad.

García Page, que reconocía el papel destacado que ha tenido Hercesa y su proyección de futuro, recordaba las palabras de Albert Camus, “mucho más difícil que el éxito es merecerlo” y terminaba su intervención pidiendo a los responsables de la Fundación Hercesa: “No cambiéis, por mucho éxito que tengáis”.

Y es que, si las dimensiones de un sueño, o en este caso, de la efeméride de un sueño, se miden por el respaldo de las autoridades que asisten a su celebración, podríamos decir que este XX Aniversario de la Fundación Hercesa ha sido un día muy importante. Al presidente de Castilla-La se unieron varios de sus consejeros, como el de Fomento, Nacho Hernando, el de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, la de Bienestar Social, Barbara García Torijano, o el de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero; el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, el alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, y gran parte de su equipo de Gobierno; el presidente de la Diputación, José Luis Vega, el delegado de la Junta en Guadalajara, Eusebio Robles; la subdelegada de Gobierno, Mercedes Gómez, así como distintos cargos de la empresa, representantes de los sindicatos; de distintas entidades y organizaciones… No faltó apenas nadie.

El alcalde de Guadalajara, por su parte, destacaba el papel de la empresa familiar de Hercesa en la historia de la ciudad y en su desarrollo económico y empresarial: “Con la Fundación Hercesa comparto una idea fundamental. Una sociedad cohesionada, es una sociedad capaz de distribuir bienestar entre sus miembros y alcanzar ese cohesión supone, entre otras cuestiones, crear algo tan elemental como cerrar brechas y posibilitar el acceso laboral a quien lo tiene más difícil”.

“Con la Fundación Hercesa comparto una idea fundamental. Una sociedad cohesionada, es una sociedad capaz de distribuir bienestar entre sus miembros”

alberto rojo, alcalde de guadalajara

Rojo habló de los cambios que ha experimentado Guadalajara en estos 20 años, desde el año 2002, cuando la ciudad se embarcaba en un desarrollo urbanístico “muy importante”, hasta el momento actual en el que “estamos asistiendo al mayor desarrollo económico y empresarial de la ciudad de Guadalajara, unido a toda una expansión de servicios públicos fundamentales, con proyectos claves, como el Campus Universitario de las Cristinas que va a dar mucho conocimiento y mucho desarrollo a nuestra ciudad”.

El acto llegaba a su fin con la entrega de un reconocimiento, una obra de arte, con firma “Cercadillo” de la que hacía entrega su creadora, Montse Cercadillo, y un ramo de flores a Charo Hernández y Marta Muñoz, el equipo directivo de Fundación Hercesa, y una enorme foto de familia con todas esas personas que hoy han escrito una página en la historia de este sueño.

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