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Hoy 2 de abril se celebra el Viernes Santo

Jaime del Castillo Jabardo, antiguo hermano mayor de la Cofradía de la Pasión

C.I

«Y avanzas, avanzáis, acompasadamente, haciendo melodía y ritmo de la fuerza. La túnica morada y el blanco capuchón, te hacen ya anónimo entre el anonimato de las filas de cofrades; solo, y por la Plaza Mayor, Viernes Santo, ya de vuelta, el sudor pega la tela a tu rostro y delata tu perfil». Confidencias de un cargador. 18 de abril de 1995.

«Yo siempre he sido del barrio Santa Clara, mi familia vivía aquí y tenia un negocio en el mismo sitio. De mi familia no había nadie dentro de la Cofradía cuando empecé» comienza Jaime del Castillo Jabardo, abogado y miembro de la Cofradía de la Pasión del Señor de Guadalajara. Jaime heredó en su día el cargo de Javier Borobia como Hermano Mayor de la Cofradía, cargo que ocupó durante 11 celebraciones de Semana Santa.

La Cofradía de la Pasión del Señor es la tercera más antigua de la Semana Santa de Guadalajara, la primera erigida en el siglo XX, celebró su primera procesión en el año 1946. Y este año está de celebración porque cumple la muy respetada cifra de 75 años.

Los inicios de Jaime del Castillo en la Cofradía comenzaron gracias a un amigo «Yo veía la procesión cuando salía el Jueves Santo por la noche, y hablando con mi familia y amigos me dejaron el hábito. Sí recuerdo que al principio pensé que mis padres me habían dejado ‘abandonado’ porque yo tenía 7 u 8 años la primera vez que salgo». Unas procesiones muy distintas a las que vivimos ahora: «Salíamos unos 40 en total, éramos poca gente» explica Jabardo.

Una Cofradía con pasión e historia

«Nuestra Cofradía es la primera que se funda después la Guerra Civil Española, ayudaba a personas en una época en la que tampoco había auxilio social. El fin que tenía la Cofradía era el religioso y ayudar a todas las personas que estaban necesitadas» explica Jaime.

«Cuando yo entro en la Cofradía recuerdo que nos limitábamos solo a la Semana Santa, podían existir reuniones para rehabilitar o la adquisición de un ornamento, pero cuando realmente se funcionaba era en Semana Santa: con las adoraciones nocturnas, los Tridos, los oficios y la procesión».

A finales de los años 80 comienza a haber un retorno en la Cofradía, un movimiento impulsado sobre todo por gente de la época: «En ese momento estaba Javier Borobia, Enrique Plaza, José Laria… Se empieza a fraguar en aquellos años, una reforma de la Cofradía, aunque es cierto que se seguían con las mismas cosas. Gente con ideas innovadoras. Se pensaba que el Cristo fuera portado a hombros de cargadores y había que empezar a formar un grupo de gente y ahí aparecemos nosotros con 17 ó 18 años».

En ese grupo de personas, que también se encontraba José González Vegas, actual Presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, comienzan a procesionar el Cristo a hombros: «Solo íbamos cuatro personas. No teníamos ni idea de cómo había que llevarlo» explica Jaime del Castillo.

En el año 1994 ya se empieza a pensar la posibilidad de llevar el Cristo de la Pasión cargado a hombros de cargadores, formar un grupo: «Quizás ese es el punto inicial, cuando la Cofradía empieza a tener un lanzamiento progresivo de incorporarse más gente joven. Los que ya estábamos dentro y éramos jóvenes empezamos a atraer amigos».

Entrevista a Jaime del Castillo en el antiguo ‘El Decano’

«Todas las noches nos reuníamos, y con los números de teléfono que teníamos apuntados en las guías que había entonces, llamábamos a todas las casas preguntando si había mujeres: nos presentábamos y lanzábamos la idea»

La nueva incorporación: las cargadoras

«En el año 1996 pensamos en sacar la imagen de la Virgen de la Piedad que se había adquirido en 1959» cuenta Jaime. Entonces surge la pregunta: «¿Por qué no sacamos un grupo de cargadoras en Semana Santa?».

En esos años la Cofradía contaba con alrededor de 250 personas: «Para mí fue la ebullición total de cuando la Cofradía pega un salto cuantitativo en actividades, en personas, en impulsos. Ya era una hermandad pero empieza haber un contacto humano que no se conocía, ni en nuestra Cofradía ni en la Semana Santa de Guadalajara». Es a partir del año 1997 cuando se triplica el número de hermanos: «Vinieron familias enteras con niños» explica Jaime. Pero continuaban con la idea de crear un grupo de cargadoras.

En la búsqueda de mujeres cargadoras, los inicios no fueron fáciles: «Todas las noches nos reuníamos, y con los números de teléfono que teníamos apuntados en las guías que había entonces, llamábamos a todas las casas preguntando si había mujeres: nos presentábamos y lanzábamos la idea».

En el transcurso de estas llamadas no dejaron de surgir anécdotas: «Cuando preguntaba por el nombre de la mujer que vivía en esa casa y le contaba toda la historia, en ese momento alguno me respondía ‘Mire usted que es mi hija pero tiene 4 años’ o también me encontraba situaciones como ‘Me encantaría pero tengo más de 80 años'» explica Jaime. Pero no solo lo intentaban llamando por teléfono: «Cuando salíamos por la noche intentábamos hablar con todas las chicas que nos encontrásemos, porque queríamos saber si les apetecía entrar como cargadoras».

Es al año siguiente, cuando consiguieron que en esa primera procesión de cargadoras se incorporasen alrededor de 48 mujeres: «No entraban en el paso» afirma Jaime. «Fuimos la primera Cofradía en la que se incluyó un grupo de cargadoras, y hay pocas en España». concluye Jaime del Castillo.

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