Margarita Gascueña, delegada de Sanidad en Guadalajara, analiza los brotes de esta tercera ola y la importancia de las vacunas

Margarita Gascueña, delegada de Sanidad en Guadalajara reclama prudencia y no confiarse cuando se cumple un año del primer caso de enfermo de coronavirus en España. La esperanza está en las vacunas, que si llegan en cantidad y con regularidad pueden permitir un alto grado de inmunidad y llegar al verano con cierta normalidad. Pero, mientras, hay que extremar las medidas.

¿Cómo ha llevado Guadalajara este año de pandemia?

La verdad es que este año ha sido muy duro, tanto para los profesionales como los propios ciudadanos. Esto nos ha venido sin saber cómo poder gestionarlo. El primer caso que tuvimos en Guadalajara fue el día 29 de febrero, la verdad es que nos sorprendió a todos; tanto a sanitarios como a la ciudadanía en general. Tuvimos un crecimiento exponencial de los casos en ese momento, tanto en el hospital como en nuestra provincia. Tuvimos que empezar a gestionar esto prácticamente de cero. En el hospital nos quedábamos sin profesionales, porque eran contactos estrechos de este tipo de paciente, que como no sabíamos cómo actuar, se actuaba con naturalidad y con total normalidad. Pero esto supuso que en la primera semana tuvimos un montón de profesionales en aislamiento. Se han contratado desde ese momento hasta ahora más de 750 profesionales que siguen con nosotros, ya que no se ha terminado el contrato con ninguno. Hemos adaptado los planes de contingencia en el hospital a estas necesidades.

¿Qué fue lo peor de ese momento?

En un primer momento tuvimos casi 400 camas de enfermos Covid. El hospital era un hospital Covid y más de 40 personas en la UCI. Fue una situación extrema. Creo que el hospital respondió bien y que los profesionales tuvieron un aplomo y una capacidad de trabajo increíble, porque tuvieron que doblar y triplicar turnos y todos estaban dispuestos a dar lo mejor de cada uno para sacar adelante nuestro hospital que aunque parece anciano y viejo, se repuso y salió adelante.

Se hizo una gestión muy buena, fuimos la provincia que en primer momento estallamos al estar tan cerca de Madrid. Tenemos muchísimo tránsito de Madrid a Guadalajara y al revés por motivos labores, y eso a nosotros nos influye muchísimo. Es verdad que empezamos a gestionar desde que empezó la pandemia. Hasta ahora mismo hemos tenido casi 20.000 pacientes positivos de Covid, hemos tenido muchos casos y 510 fallecidos. Son cifras importantes pero si las vemos en el cómputo general, hemos sabido responder.

El Servicio de Epidemiología y Vigilancia es uno de los servicios por los que ha apostado Castilla-La Mancha, el de estos vigilantes que son los profesionales que tenemos aquí en Sanidad como en el hospital, para hacer el seguimiento de todos los positivos nos facilita muchísimo el trabajo. Porque aquí, de lo que se trata es de romper la cadena de transmisión, aislando a los positivos y sus contactos estrechos, para evitar que todos esos contactos puedan ser positivos y contagiar a otros. Hay que tener en cuenta que la media de una persona positiva de contagio es de entre 1,5 y 2, y si es de mucha transmisión comunitaria pueden llegar a 3. Esto es muy importante, hacer el seguimiento, tenemos a 40 profesionales dedicándose solo y exclusivamente a esto. Más la ayuda del ejército, que también la tenemos. Esto está controlado a través del Servicio de Epidemiología de la Delegación, que es quien gestiona toda esta situación.

En esta tercera ola se ha visto un aumento de los brotes en la ciudad…

Aquí hacemos todo el seguimiento de brotes y trazabilidad de los casos. En este enero hemos tenido 227 brotes, solo en este mes. Hay que tener en cuenta que de julio a diciembre tuvimos 450. Hemos tenido un repunte muy importante en esta llamada tercera ola.

La primera ola nos sorprendió muchísimo, no estábamos preparados de nada pero ahora sí que tenemos material de EPI, tenemos reservas suficientes, tenemos profesionales, aunque es verdad que seguimos teniendo gente de baja. Hemos ido aprendiendo a gestionar esta pandemia, aprendiendo a gestionar el hospital y la atención primaria, que es absolutamente fundamental. Y en esta segunda y tercera ola han sido los gestores fundamentales, los que han diagnosticado y rápidamente han aislado y controlado la situación para intentar no llegar a aquellas cifras que tuvimos al principio. Ahora tenemos respiradores suficientes, tenemos hasta 50 para utilizar en cualquier momento.

Creo que tenemos una situación crítica, porque ahora en la tercera ola estamos teniendo muchos contagios, pero sabemos movernos mucho mejor en el tema de esta pandemia.

Estamos en la tercera ola pero no aprendemos… ¿Qué estamos haciendo mal?

Yo creo que pensamos que no nos va a tocar a nosotros y bajamos la guardia. Los brotes que tenemos, muchísimos son de origen familiar, quiero decir que las normas que se implantaron para Navidades no se han respetado. El virus cuando mejor se mueve es con nosotros, necesita una persona para poderse transmitir, la movilidad le favorece y nos hemos movido, hemos favorecido el contagio.

No nos hemos reunido menos de 6 personas y grupos familiares concretos, han sido de varios grupos y eso ha favorecido mucho los contagios. Tenemos grupos familiares de 16, 18 y de más de 20, esto es un problema de que no hemos hecho los deberes. Las autoridades quizá no hemos sido suficientemente severos, pero la responsabilidad personal es fundamental. Mientras los ciudadanos no tomen conciencia de que tenemos que intentar autoconfinarnos y salir lo imprescindible, es verdad que no podemos dejar de salir a trabajar y de hacer ciertas cosas pero tenemos que intentar evitar lo menos posible para frenar esta situación .

Parece que estamos ahora mismo intentando bajar esas cifras, por lo menos estabilizar. Y parece que lo estamos consiguiendo, pero esto nos ha supuesto unas medidas muy duras y que no hemos tenido mas remedio que tomar. Los casos que tenemos son de Navidades y Reyes que hemos ido arrastrando y ahora mismo estamos en esta situación.

Entre la primera y la segunda ola parece que tuvimos un verano más tranquilo. ¿Cuándo se prevé que podamos terminar la tercera ola?

Depende de nosotros, de los ciudadanos. Ahora mismo ya tenemos un ligero descenso, es verdad que aun teniendo cifras alarmantes estamos notando que la razón de tasas de una semana a la otra está bajando, que estamos por debajo de 1 pero siempre con cifras alarmantes, en unas incidencias acumuladas brutales que tenemos que seguir muy de cerca y sobre todo los ciudadanos.

El año 2021 se supone que iba a ser mejor y se iba a empezar a vacunar ¿Qué esperanza pueden dar las vacunas? ¿Cómo está yendo la campaña?

Es verdad que todos teníamos unas expectativas sobre el 2021 que se nos frustraron al empezar el año. Las vacunas están funcionando bien, tenemos vacunados todos los centros sociosanitarios prácticamente con la segunda dosis. Esperamos terminar con todos entre el 7 y el 10 de febrero, porque ha habido algún retraso, no por falta de dosis porque ya las teníamos previstas, pero ha habido algún centro que ha habido que retrasar algún día por problemas de casos positivos. Pero entre esos días tendremos todos los residentes de centros sociosanitarios y trabajadores vacunados.

Tenemos a todos los profesionales de atención primaria prácticamente también, faltará el 6 ó 7%, y del hospital tenemos un número muy elevado de vacunados a falta de segundas dosis. La primera brecha que teníamos que cerrar era la de los centros sociosanitarios, que es donde se estaba muriendo la gente y es por donde hemos empezado. Guadalajara está resultando bien, no estamos teniendo brotes importantes en ninguna residencia una vez vacunados y estamos satisfechos en la medida que podemos.

Estamos ya inmersos en la tercera ola, el miércoles vamos a vacunar a los centros sanitarios privados con internamiento y luego seguiremos con los profesionales de ejercicio libre. Estamos en esa fase, nos están llegando vacunas con las dificultades que todos conocemos, que son ajenas a nosotros y creo que podremos solventar esto bien. Se está gestionando el tema de las vacunas bien, hoy nos llega un envío para estos centros y les vacunaremos con la vacuna de Moderna, de absoluta fiabilidad. Todas las vacunas cuando se ponen en el mercado son fiables y de hecho llevamos ya muchísimas puestas y no hemos tenido ningún contratiempo. La gente está encantada.

¿Han podido observar posibles efectos secundarios?

Prácticamente nulos, salvo un poco de dolor en el brazo en la zona de la inyección, calor, alguna persona con dolor de cabeza, completamente banales y sin ninguna repercusión. Es verdad que ahora la población decía que no quería vacunarse y ahora todo el mundo quiere, el 70% dice que se vacunarían. Es importante, es la esperanza que tenemos, es la solución y en eso estamos, dejándonos la vida todo para poder tener vacuna para todos

¿De cara al verano podremos hablar de ver el final?

Lo importante es cortar la cadena de transmisión. Si llega a una persona con inmunidad también se cortará. Hay mucha gente que se ha contagiado y tiene inmunidad adquirida, y entre eso y las vacunas yo creo que al verano podremos llegar con cierta tranquilidad, siempre respetando las medidas de seguridad. No podemos olvidar que tenemos que seguir con ellas; el uso de la mascarilla, la distancia de seguridad, el gel hidroalcohólico, y sobre todo si se está en sitios cerrados que se mantengan las ventanas abiertas. Es fundamental airear las habitaciones, los restaurantes y los bares, que haya intercambio de aire en los sitios que estemos cerrados el tema de los aerosoles es un ‘hándicap’ importante a la hora de contagiarnos.

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