Carmen Hombrados, presidenta del Banco de Alimentos de Guadalajara, hace balance de las ayudas que han recibido en este año tan atípico

Carmen Hombrados, presidenta del Banco de Alimentos de Guadalajara

Carmen Ibáñez

Este 2020 ha sido un año difícil para todos. Ha sido el momento de pensar en los demás, tanto por la pandemia, como por las dificultades que está dejando en el camino. La labor que están realizando desde el Banco de Alimentos y las ayudas que están recibiendo son más importantes que nunca.

Carmen Hombrados, es la presidenta del Banco de Alimentos de Guadalajara

Este año la recogida ha sido tan necesaria como segura y han implementado una nueva forma de donación, ingresar dinero en vez de recaudar alimentos. ¿Cómo ha funcionado?

Había unas tarjetas, unas cestas virtuales y en vez de pasar con la comida y dejarlo en las cajas de las que solemos disponer, ponían una cantidad de dinero que ellos creían conveniente. Cuando se acababa la campaña ese dinero se ha convertido en alimentos.

¿Cómo ha respondido la gente? Donar dinero en vez de alimentos puede causar más reticencia

Creíamos que con este tipo de donación la gente se iba a mostrar menos colaborativa, pero han respondido muy bien, y quiero agradecer a los vecinos de Guadalajara y la provincia que han actuado de una manera maravillosa. Nos hemos dejado 50.000 euros en alimentos.

«Ha habido una gran donación de dinero y alimentos»

Han recibido también durante estos meses grandes donaciones, como de COSITAL-GU o la ONCE

Las empresas y entidades que han decidido recoger alimentos no se contabiliza como dinero. Las empresas que han donado dinero automáticamente se ha gastado en productos, no nos podemos quejar porque ha habido grandes donaciones. Por parte de la ONCE Guadalajara hemos recibido casi 700 kilos de comida y de COSITAL-GU recibimos 500 euros. La ayuda de todos ha sido imprescindible este año.

El presidente de Cosital entregó la donación a la presidenta del Banco de Alimentos

¿Ha habido mayor colaboración que otros años?

Desde los bancos de alimentos decidimos que no hubiese voluntarios, porque aunque fuese poco contacto el que hubiese entre la gente, se decidió que no hubiese grandes recogidas, era lo más seguro teniendo en cuenta la situación. En algunas tiendas se han notado más participación que en otras claro.

«El año pasado atendimos a 23.000 personas. A causa de la pandemia, la cifra ha aumentado a 74.000 este 2020»

Este año tan atípico con la pandemia ¿Ha aumentado el número de personas necesitadas?

Hemos atendido este año a más de 74.000 personas y hemos repartido más de 156.000 kilos de alimentos. El año pasado se repartieron alrededor de 100.000 kilos y habíamos atendido a 23.808 personas, y eso que aún no hemos acabado el recuento que se hace al acabar el año.

La diferencia es enorme

Nosotros lo tenemos todo cuantificado por zonas, servicios sociales de la provincia, o consumo de reparto. Hay parroquias que son de reparto y otras entidades que atendemos son de consumo. El mes de marzo fue una locura con los ERTEs, el perfil de las personas ha cambiado mucho este año. Ahora nos hemos encontrado con mujeres solas sin trabajo, matrimonios mayores, matrimonios jóvenes con hijos… el perfil de necesitados de este año a raíz de la pandemia es completamente distinto

¿Ha cambiado la situación desde el mes de marzo hasta ahora?

Ahora la cosa está más tranquila, nosotros lo medimos en la provincia y es donde más se ha notado. Había niños que cuando cerraron los colegios se quedaron sin el servicio de comedor y no tenían nada. Decidimos ayudar y reforzar a las parroquias para que los niños tuviesen su desayuno en casa. No es el perfil de siempre, ha cambiado. Mientras los niños puedan tener una buena calidad de vida todo irá bien y seguiremos ayudando a la gente.