El técnico ciudadrealeño sustituye a ‘Mono’ Navarro Montoya, destituido por su gestión de las categorías inferiores
Gonzalo Ónega, este miércoles, durante su presentación. / C.D. Guadalajara

El Deportivo Guadalajara tiene nuevo entrenador. El elegido para tomar las riendas del equipo es Gonzalo Ónega (Bolaños de Calatrava, 35 años). El ciudadrealeño sustituye en el puesto al argentino Carlos Fernando Navarro Montoya, destituido por su gestión de las categorías inferiores. Ónega ha sido presentado en sociedad este miércoles y procede del Real Madrid, donde ejercía funciones de ojeador y asesoraba al técnico del primer equipo, Zinedine Zidane. El nuevo entrenador se ha definido como un preparador “muy cercano” y ha prometido trabajar para que “vuelva el Guadalajara que consiguió llenar el estadio”.

Ónega tiene una dilatada trayectoria en el mundo del fútbol. Su carrera ha fluctuado entre Segunda División B y Tercera. Entre otros equipos, ha jugado en el Cacereño, el Puerta Bonita, el Puertollano, el Móstoles, y el Adarve, donde se retiró en 2019. Y de ahí, a los banquillos. El año pasado dirigió al Juvenil B del Getafe en Liga Nacional y esta temporada ejercía de ojeador del Real Madrid. “Valoro más el esfuerzo que el talento e intento predicar con el esfuerzo. Soy más de actos que de palabras”, ha asegurado durante su presentación. El técnico afirma que su fichaje supone un reto, pues es su primera experiencia como entrenador a nivel profesional.

“La experiencia no es significativa. Les dije (a la gente del club) que, si buscaban un golpe de suerte, yo no era el hombre, pero si buscaban a alguien que trabajara a largo plazo, era la persona indicada”, ha explicado Ónega. Su idea es mantener el sistema que venía utilizando hasta ahora el Deportivo Guadalajara, un 4-3-3, pero “con matices”. El nuevo preparador quiere que su equipo presione y vaya a los duelos. Que sea incómodo para el rival y tenga personalidad con el balón. En su opinión, este club tiene el deber de estar arriba en la tabla de clasificación.

El técnico ciudadrealeño toma el testigo del Mono Navarro Montoya, destituido tras cinco jornadas de liga. Su balance ha sido de dos victorias, dos empates y una derrota, lo que ha llevado al Dépor a ocupar la tercera posición del grupo XVIII de Tercera División. Fuentes del club sostienen que el despido está relacionado con los resultados, sino que es fruto de su gestión de las categorías inferiores. No obstante, en una escueta nota de prensa, el Deportivo Guadalajara ha agradecido su profesionalidad y los servicios prestados.

El técnico argentino nació accidentalmente en Medellín (Colombia) en 1966. Su padre, también futbolista, jugaba entonces en ese país. El Mono Navarro Montoya era un portero de buenos reflejos y buen manejo de balón con los pies. Tanto que, en ocasiones, arriesgaba demasiado. Defendió los colores de Boca Juniors durante nueve temporadas. Desde allí dio el salto a España. Jugó en Extremadura, Mérida y Tenerife. Se retiró en 2009 y cuatro años más tarde le llegó su primera experiencia en los banquillos al frente de Chacarita Juniors, de la Primera B de Argentina. Solo estuvo un año. Más corta ha sido su historia en Guadalajara, donde apenas ha permanecido dos meses.

Compartir en Redes sociales