José María Bris Gallego

Hace años en una emisora nacional me preguntaban, como alcalde, qué definición haría de nuestra ciudad en breves palabras y en aquel momento dije “Guadalajara una ciudad para querer”, ahora quiero añadir “… y para ver”, porque Guadalajara es incluso para muchos de sus habitantes la gran ignorada, con monumentos religiosos y civiles de gran importancia y con edificios singulares que nos llaman la atención a nuestro paso por las calles de la ciudad, hoy me voy a referir a algunos de ellos empezando mi andadura por la Calle Mayor partiendo de la plaza de Santo Domingo.

Al principio de la misma, entre la calle Vizcondesa de Jorbalán y callejón de Miranda, encontramos el PALACETE DE FÉLIX ALVIRA construido en 1911, por el banquero Félix Alvira (1841-1921), proyecto del arquitecto Luis Ferrero Tomás (1868-1937) con verja de éiedra sobre zócalo de piedra y ladrillo, la fachada tiene gran calidad en los detalles, de estilo ecléctico, con tendencia al modernismo .

LA SEDE DE LA DELEGACIÓN DE LA JUNTA DE COMUNIDADES. Construida por Caja Guadalajara en los años setenta, con fachadas a la Calle Mayor, Juan Bautista Topete (1821-1885) y Benito Chavarri (1855-1916), con una superficie construida de 8.000 m/2, lo compró la Junta de Comunidades el 23 de diciembre de 2009, edificio de estilo modernista con material de piedra granítica.

El edificio donde estuvo EL BANCO DE ESPAÑA, construido en 1934, ahora desde 1997 sede de los servicios de Catastro de la Delegación de Hacienda, en la Plaza del Jardinillo, en el solar donde estuvo la antigua iglesia de San Nicolás hacia 1647 y el Teatro Principal (1827-1932). El proyecto del edificio es del arquitecto JosèéYarroz Larrosa y el interés se centra sobre todo en la fachada, en el cuidado del adorno y en su sobriedad, constructivamente es un híbrido de materiales de hormigón armado, piedra, viguería y cerchas metálicas.

LA DELEGACIÓN DE HACIENDA. Con fachadas a la Calle Mayor y Lope de Haro (1250-1310), construida entre 1945 y 1948, según proyecto de Arturo Contreras. En 1942 se compró el solar sobre el que se asienta y se adjudicó por concurso al arquitecto mencionado. En el edificio, inaugurado el 1 de diciembre de 1948, destaca su sólida construcción de ladrillo y sillería en sus dos fachadas, el edificio tiene cuatro plantas y la portada en chaflán con sillería de granito.

En la Calle Teniente Figueroa (1897-1920) nos encontramos con el HOTEL ESPAÑA, medianero con la Iglesia de Santiago, proyectado en 1919 por el arquitecto Pedro Cabello Maiz ( 1888-1952) para Manuel Maroto Maroto, separado del edificio de Correos por un paso libre, la fachada con ligeros adornos vegetales muy cuidados en sus detalles.

Lindante con él, separado por el paso libre, el EDIFICIO DE CORREOS, se proyectó en 1917 por el arquitecto José Luis Sáinz de los Terreros (1876-1936) edificio que presenta dos fachadas interiores y dos exteriores, de estilo ecléctico, entre mudéjar y renacentista, actualmente se encuentra sin uso.

En la Calle Cervantes y Plaza Virgen de la Antigua EL MERCADO DE ABASTOS, en el solar que ocupaba el Convento Franciscano de San Antonio (1589-1836), proyecto del arquitecto Mariano Medarde 1850- ¿ ?) se terminaron las obras el 16 de marzo de 1888, edificio de planta rectangular de una sola nave y dos pisos, ha tenido dos importantes reformas, en 1998 y en 2017.

En la Calle Cifuentes y fachada lateral a la Calle Luis Ibarra Landete, el TEATRO BUERO VALLEJO, proyecto de los arquitectos Luis Rojo Castro, Ángel Verdasco y Begoña Fernández Shaw, adjudicado en un concurso en el que se presentaron mas de 70 proyectos, de hormigón e interior de maderas nobles, con un aforo para 1.003 personas.

Todos estos edificios son algunos de los que forman nuestro patrimonio urbano y que hacen de Guadalajara una Ciudad para querer y ….. para ver.

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