Javier Fernández Ortea, autor del libro ‘Alcarria Bruja. Historia de la hechicería en Guadalajara y los procesos de la villa de Pareja’

Javier Fernández Ortea, arqueólogo y escritor

C.I

La hechicería, los aquelarres, las escobas, las pócimas o los sapos como animal de compañía, son los elementos con los que siempre se ha identificado a las brujas: Mujeres supuestamente dotadas de habilidades mágicas. Aunque en la actualidad a las brujas se las relacione en el mundo mágico, donde viven grandes aventuras tanto en la literatura como en las películas de fantasía, no siempre ha sido así.

En el libro ‘Alcarria Bruja. Historia de la hechicería en Guadalajara y los procesos de la villa de Pareja’, no vamos a encontrar las aventuras fantásticas de brujas con poderes, sino testimonios reales y, en palabras del autor, “desgarradores”.

El arqueólogo y autor del libro, Javier Fernández Ortea, nos trae un elaborado y cuidado estudio sobre la hechicería que aborda toda la geografía de la provincia de Guadalajara, durante los años centrales del siglo XIV al XVIII: Desde su capital, pasando por las comarcas de la Alcarria, la Campiña, la Sierra Norte y el Señorío de Molina.

Este libro nos invita a teletransportarnos a “un viaje a nuestras raíces ancestrales y el simbolismo mágico”.

‘Alcarria Bruja’, se presenta como una historia sobre la hechicería en Guadalajara y los procesos de la villa de Pareja ¿De dónde nace el interés por esta investigación?

En el año 2014 como arqueólogo accedí a la gestión del Monasterio de Monsalud en Córcoles (Guadalajara) y a partir de ahí para tratar de dinamizar ese espacio, que estaba vacío de contenido, creamos una exposición que estaba basada en los procesos de hechicería y superstición de toda la provincia de Guadalajara, pueblo a pueblo en este caso de la zona de la Alcarria.

A partir de ahí empezamos a ver que tenía mucho potencial, que era muy atractivo, los procesos eran muy visuales e ilustrativos. Ahí fue cuando empecé a engancharme de un sitio a otro, cada año iba transcribiendo estas miles de páginas para poder hacer esta historia global de toda la provincia.

¿Cuánto tiempo le ha llevado escribirlo?

La exposición del Monasterio de Monsalud comenzó en el año 2016, no es que tuviera la intención de publicar un libro en ese momento, pero la investigación como tal comenzó en ese año. El proceso completo han sido 5 años.

La bibliografía es muy completa ¿Cómo ha sido todo ese proceso de labor de documentación?

Ha sido un proceso muy lento, despacio y poco a poco. Tuve que hacer muchos viajes al Archivo Histórico Nacional de Madrid y también al Archivo de la Inquisición de Cuenca, tuve que ir transcribiendo y traduciendo esa paleografía que en algunas ocasiones era difícil. Una vez ya tenía transcrito todos los procesos, tenía que sacarle el máximo partido, en este caso relacionando los procesos concretos con lo que se sabía de ello hasta la fecha.

“Hasta 84 vecinos de Pareja llegaron a acusar a una persona de bruja”

¿Cómo era la Inquisición española en Guadalajara y la provincia al respecto del resto de España y Europa? ¿Era más dura?

Por un lado la Inquisición española, respecto al caso que nos ocupa sobre hechicería y brujería, fue más benévola que en otros países. Era muy escéptica de lo que pasaba en ese momento en la parte de Castilla y realmente no eran muy crédulos de los poderes de las brujas, por tanto no fueron tan letales como en países como en Alemania, Francia o Gran Bretaña, donde la persecución fue furibunda, ya que ante cualquier indicio no les temblaba la mano para firmar la sentencia de muerte.

Aquí en España, en concreto en Castilla, no fueron tan violentos. Las condenas habituales eran más bien condenas sociales, a nivel de que había condenas públicas de autos de fe, se les daba latigazos, se les exiliaba, había penas auxiliares y económicas, se las podía encarcelar de por vida en sus casas… Esta era la honra, que era lo más importante de la Edad Moderna. Pero no salían a ejecución física de quemar en la hoguera, que es el icono que tenemos todos de las películas.

En otros tipos de delito, como los mahometanos, digamos que difundir estas religiones y practicar sus ritos en secreto, con ellos la Inquisición española fue mucho más expeditiva porque las consideraba más peligrosas.

En el libro encontramos un análisis tanto de Guadalajara capital como de sus 4 comarcas: La Campiña, Sierra Norte, Señorío de Molina y la Alcarria. Pero dedicas una parte entera del libro a la villa de Pareja ¿Es dónde hubo más presencia?

En el caso de Pareja es porque hay varios procesos que están intrínsecamente relacionados, pero es un caso muy particular porque tenemos muchos testimonios del mismo caso, lo cual enriquece mucho y tenemos diferentes ópticas.

Para que te hagas una idea: Hasta 84 vecinos llegan a acusar a una persona de bruja, esto nos da diferentes visiones y descripciones. Yo me podía acercar al caso de brujas de Pareja de forma más policíaca y detectivesca, podía indagar más sobre qué había de verdad en todo esto, que en otro proceso en el que apenas tengo donde sostenerme porque hay pocas líneas de donde sacar la verdad.

Lo bueno de los testimonios de Pareja es que hay mucha verdad detrás, había muchos testimonios, se pueden sacar muchas más conclusiones. En villa de Pareja hay seis procesadas y nos daba más juego para poder hablar de la cuestión, además estamos hablando de que es un caso de la brujería clásica, donde por ejemplo hay vuelos nocturnos o aquelarres que se van a Barahona (Soria).

“Hay testimonios la verdad que se te ponen los pelos de punta, que no lo podrías ver ni en el cine, porque sería demasiado violento”

Todo esto también sacado de la literatura, hay autores como Bécquer, Ortega y Gasset, Zorrilla… Muchos autores que han hablado de este caso y es un gran desconocido en Guadalajara, por lo cual es muy interesante. En Pareja la documentación sobre todo fue trabajo de campo, buscando los lugares a los que se referían en los procesos.

Hay muchos testimonios que me han podido indicar los aspectos geográficos, pero el aspecto documental ha sido en el Archivo de la Inquisición de Cuenca. Igual que fui a Barahona, que como decía Ortega y Gasset: “Es un pueblo alucinante y alucinado”. Cuando vas allí realmente lo vives, es un pueblo muy llamativo.

El libro lo presenta Francisco Javier del Río, alcalde de Pareja, donde escribe que este libro habla sobre hechicería, pócimas, alucinógenos… Los ingredientes perfectos para una novela histórica, pero estos son hechos reales perfectamente documentados ¿Qué conclusión saca después de todo lo que ha investigado?

Yo no me atrevo a dar verdades científicas ciertas, lo que sí doy son directrices de lo que pudiera haber pasado. Lo que tenemos testimonio es que efectivamente hay al menos 15 niños que son amortajados en muy poco tiempo y eso crea un gran escándalo social. Al crearse este escándalo social, la Inquisición tiene que intervenir para acallar precisamente eso que no puede controlar.

¿Qué hay detrás de estas brujas de Pareja? Pues sobre todo mucha necesidad y pobreza, bajo mi punto de vista son mujeres mayores, para esa época, eran viudas y no tenían el sustento económico de un marido. Por pura supervivencia amedrentaban a los vecinos para que les dieran comida o bebida, incluso hay casos de alcoholismo para poder sobrevivir, no tenían otra opción. Esto lógicamente generaba el odio de sus vecinos, que acusaron a estas “brujas” de sus actividades.

Aquí surge este círculo vicioso en el que podríamos hablar de varías líneas: Por un lado, una vez que son detenidas, se acusan unas a otras para salvarse, como es lógico; Por otro lado, en sus testimonios, hablan de los viajes famosos a Barahona (Soria), cada una con su demonio… etc. Pero también sabemos que los abogados que las defendían las encaminaban a que dieran estas confesiones, entonces es una versión elitista de lo que es la bruja en realidad.

“Lo interesante es que los investigadores en un futuro vean estas transcripciones, que lo mismo tienen una interpretación diferente a la mía y se pueden llegar a otras conclusiones”

Ellas probablemente no tenían ni idea de lo que era un aquelarre ni nada por el estilo, pero son los propios letrados los que las incentivan para que se salven y las exculpen, dando esa versión. Por otro lado, solo lo apunto porque no puedo demostrarlo aunque hay datos sobre ello: Pudieron morir tantos niños en ese intervalo de tiempo por el cornezuelo, una toxina del centeno, que estaba adulterado por la humedad y eso hacía que los padres posiblemente durmiendo con ellos los ahoguen, en este caso algunos niños mueren por el consumo directo. Es curioso porque todos los niños mueren exactamente a la misma hora y con los mismos síntomas, por tanto eso tiene que responder a una cuestión científica, no a que entren unas brujas en las casas.

Por eso yo apunto, que la posibilidad podría ser el consumo del centeno, que además lo que sí he podido demostrar por Alfonso Martín Escudero, que habla de una serie de crecidas en los ríos y de lluvias justo en esos años en los que se produce esta contaminación del cornezuelo. Por lo que podría cuadrar con la explicación. Hay muchas ingredientes para saber la verdad de esto, yo apunto en diferentes direcciones y quizás haya un poco de todo.

Cuando estaba investigando y documentándose al respecto ¿Qué ha sido lo que mas le ha llamado la atención?

Hay testimonios que son desgarradores, precisamente en el caso de las brujas de Pareja es que tenemos testimonios directos de cuando estaban atormentando a las protagonistas. Ellas mismas imploran piedad, dicen que les están arrancando los brazos y que juran que en la plaza de Cuenca dirán la verdad sino las despiezan, literalmente dicen estas cosas. Hay testimonios que se te ponen los pelos de punta, que no lo podrías ver ni en el cine porque sería demasiado violento y aquí es verdad pura.

Son testimonios directos, en el libro encontramos muchas citas directas porque creo que hablan más que lo que yo pueda interpretar. Al final lo interesante es que los investigadores en un futuro vean estas transcripciones, que lo mismo tienen una interpretación diferente a la mía y se pueden llegar a otras conclusiones. Lo interesante sería tener esas materias primas sobre las que trabajar y en este libro hay mucho de eso.

¿Está pendiente de algún otro proyecto?

Sí, por un lado a mi me gustaría publicar mi tesis que es sobre la historia del Monasterio de Monsalud, vuelvo al círculo de donde empecé. Me gustaría publicarlo porque hice la tesis este año y es una perspectiva un poco distinta, no es la típica historia al uso. Consiste en ver el monasterio desde la perspectiva de la antropología y desde la óptica de la gestión de patrimonio, en cuanto a cómo se gestiona y qué significa Monsalud en cada época: Desde un espacio retiro o un espacio de defensa en la lucha contra el Islam hasta la apertura pública al turismo. Curiosamente es todo lo contrario a cuando se fundó, que era ser un retiro del mundo.

Esa visión, no tan lineal como se suele hacer en investigación histórica, creo que es interesante y es el próximo estudio que me gustaría publicar lo antes posible.

Hablando de supersticiones Javier ¿Usted lo es?

No lo era, pero cada vez lo soy un poco más. Yo digo que la suerte hay que buscarla también, no te viene, hay que buscarla y favorecerla. Creo que soy un punto intermedio, no soy supersticioso pero sí que hay que apoyar a la suerte.

Compartir en Redes sociales