Los golosos, en especial los amantes del chocolate, estamos de enhorabuena. Después de años de subidas históricas del precio del cacao, el mercado empieza a observar una normalización que deberá teniendo un impacto positivo a largo plazo en este delicioso producto
Es este año a punto de acabar, los precios en el mercado de cacao han caído en caída libre. La cotización de este deseado fruto se ha desplomado más de un 50% desde enero. Se pone fin así a una tendencia de dos años de máximos históricos, dando un vuelco a la transformación de la industria.
Tras alcanzar casi los 12.000 dólares por tonelada a finales de 2024, el cacao ha pasado a pagarse en estos días en torno a los 5.000 dólares la tonelada, según las cifras recogidas por el último análisis sobre el sector realizado por Coface, la firma especializada en la gestión integral del riesgo de crédito comercial.
Dos grandes factores explican este espectacular descenso. Por un lado, las optimistas previsiones de cosecha en Costa de Marfil, uno de los grandes productores mundiales, y, por otro lado, el fin de la especulación, responsable del incremento de los precios en los dos últimos ejercicios.
En cualquier caso, los analistas recuerdan que, pese al ajuste a la baja, los precios de esta materia prima se mantienen todavía dos veces por encima de su promedio en la década entre 2012-2022 en torno a los 2.250 dólares por tonelada.
Aunque los efectos climáticos de El Niño, con una sequía persistente sobre los países productores, y el virus del brote hinchado que afecta a este fruto han remitido, el déficit de suministro se mantiene como uno de los principales problemas estructurales de este mercado en los últimos años.
El progresivo envejecimiento de las plantaciones, la limitación de las inversiones y la concentración geográfica de las explotaciones dificultan el proceso de transformación necesario.
Este último factor preocupa en especial a los operadores. Costa de Marfil y Ghana, países marcados por las tensiones políticas, representan juntos casi el 60% de la producción mundial, según las cifras manejadas por Coface.
Esta cuota de mercado se eleva en otro 10% si se incluye al resto de África Occidental. El mercado de cacao se muestra extremadamente vulnerable a cualquier irrupción del suministro de esta región.
En medio de los cambios en los hábitos de consumo en busca de productos más saludables y ecológicos, la demanda de chocolate se mantiene firme impulsada por Asia y los segmentos premium. Los chocolates éticos, orgánicos y bajos en azúcar están ganando terreno, al igual que el cacao certificado (Fairtrade, Rainforest Alliance).
Para aprovechar esta dinámica, países productores como Costa de Marfil y Ghana se han puesto manos a la obra para aumentar la proporción de molienda nacional con el fin de obtener mayor valor.
A ello están contribuyendo las iniciativas de trazabilidad impuestas desde la Unión Europea, así como el Precio de Referencia para una Renta Decente (PRRD) implementado por los gobiernos de Ghana y Costa de Marfil que establecen un precio mínimo al productor de 3.408 dólares por tonelada en Ghana y de 2.650 dólares por tonelada en Costa de Marfil. Medidas que están aumentando simultáneamente la presión para una cadena de suministro sostenible y transparente.
Mientras en América Latina buscan subirse a este carro. Ecuador, de hecho, aspira a superar a Ghana en cuota de mercado para 2027 con una producción anual de 650.000 toneladas que a los precios actuales supone un valor de más de 3.250 millones de dólares, lo cual está impulsando el proceso de transformación del sector.
Aunque el proceso está siendo lento, los expertos confían en que los menores costes de las materias primas deberían trasladarse gradualmente a los precios al por menor. Esto, a su vez, podría estimular la demanda de los consumidores y proporcionar apoyo a corto plazo para el sector de la transformación, aunque la industria sigue operando en la realidad de una nueva estructura de suministro, más desafiante, y el aumento de los requisitos de trazabilidad.
En España se calcula que consumimos entre 5 y 6 kilos de chocolate al año de media por habitante con una facturación anual superior a los 2.100 millones de euros. Aun así, se mantiene muy por debajo de países como Suiza, Irlanda, Reino Unido o Alemania, los principales mercados europeos en consumo por volumen y gasto con cerca de 8 kilos al año.
Julio Muñoz. Periodista de información económica y experto en comunicación.