¿Volverán a quedar vacías las abarcas?

04/01/2026 08:00 AM
Reprods.: 333
Par de abarcas//Imagen: Ángel Castaño con IA Dall-e.
Par de abarcas//Imagen: Ángel Castaño con IA Dall-e.

En épocas pasadas y no tan pasadas, los niños dejaban de ser niños a edad muy temprana, apremiados por la imperiosa necesidad de sus padres de aumentar los escasos ingresos familiares en una sociedad como la española, en la que los salarios apenas daban para el sustento

 

Por el cinco de enero,

cada enero ponía

mi calzado cabrero

a la ventana fría.

Y encontraban los días,

que derriban las puertas,

mis abarcas vacías,

mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,

ni trajes, ni palabras:

siempre tuve regatos,

siempre penas y cabras

 

Este fragmento del conocido poema de Miguel Hernández, el poeta cabrero, 'Las abarcas desiertas', ilustra a la perfección la desilusión de muchos niños de épocas pasadas y de otras no tan lejanas en las que por su condición de pobres no recibían un año tras otro,  ni tan solo un juguete en un día tan señalado como el 6 de enero. Y más que eso, expresa el desamparo de la niñez en tiempos pretéritos, aquellos en los que cuando un chiquillo sobrepasaba la edad de 9 años ya se le consideraba apto para iniciarlo en las tareas del campo, si eran varones, o en las labores de la casa y el hilado si eran muchachas, con el consiguiente abandono de la escuela (y aún de los juegos infantiles) de lo que resultaba un elevado porcentaje de analfabetismo,  sobre todo en las chicas.

 

En otras palabras los niños dejaban de ser niños a edad muy temprana, apremiados  por la imperiosa necesidad de sus padres de aumentar los escasos ingresos familiares en una sociedad como la española, en épocas en las que los salarios apenas daban para el sustento.

 

Cuando se habla de trabajo infantil, nuestra mente recuerda los relatos que tratan del horrendo panorama de la explotación de los menores en la  revolución industrial inglesa como el de Charles Dickens (Oliver Twist, 1837) o Frederick Engels (La situación de la clase obrera en Inglaterra, 1845), pero casi por entonces, entre los años 1866-70, según los datos que nos ofrece el estudio de M.A. Pérez de Perceval Verde y A. Sánchez Picón, 'El trabajo infantil en la minería española, 1850-1940', el porcentaje de utilización de la mano de obra infantil en un escenario más cercano como el de la minería de Guadalajara, era del 34 por ciento de los ocupados en los años 1866-70, cifra que se redujo hasta el 16,5 en los años 1901-05, para terminar en un 8,4 en el periodo 1931-35.

 

Hilandera en las cercanías de Burgo de Osma. Fuente: Colección Valeriano Domínguez Bastida Bécquer.
Hilandera en las cercanías de Burgo de Osma//Fuente: Colección Valeriano Domínguez Bastida Bécquer.

 

Explotación laboral de niños en Guadalajara

 

Durante buena parte del siglo XVIII, la confección de hilo para las Reales Fábricas de Paños de Guadalajara y Brihuega, dada la perenne necesidad que tenían de esta materia, había sido un recurso para muchas familias campesinas de las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Soria y Toledo, actividad en la que se empleaban 18.400 de sus retoños, por la que recibían la escasa remuneración de un real diario, pero del que no podían prescindir dada la miseria generalizada reinante en el campo.

 

Explotación infantil lisa y llana, llevada a cabo en muchos pueblos bajo el subterfugio de la enseñanza en una institución ilustrada como eran las 'escuelas de hilar'. Por el Catastro de Ensenada sabemos que, en 1753, en Brihuega había 30 niños de edades comprendidas entre 8 y 15 años trabajando en actividades textiles, el 73,3 por ciento de ellos en la Real Fábrica, y que de éstos 66 eran niñas, la gran mayoría hilanderas, de las que un 72,3 por ciento trabajaba para la factoría pañera.

 

La prensa de la capital de la provincia se hacía eco en 1900 de la indignación de muchos vecinos por el esfuerzo al que sometía una empresa de teatro a los miembros de una Compañía infantil:

"Señor Gobernador interino:

La empresa del Teatro anuncia para hoy, como el domingo último, función por tarde y noche.

Usted es médico y sabe mejor que nosotros que someter á los desventurados niños de la Compañía infantil a tan rudo trabajo, es inaudito, por no decir criminal.

Multitud de personas ruegan a V. por nuestro conducto, sea prohibida una de las dos funciones anunciadas para hoy.

¿Consentirán los sentimientos humanitarios de D. Ricardo Martínez que se lleve a acabo tan odiosa explotación?". Flores y Abejas, 28-1-1900.

 

Durante la dictadura  franquista se siguió permitiendo el trabajo infantil, pues si bien la ley de Contrato de Trabajo de 1944 prohibía emplear a los menores de 14 años, quedó exceptuado el que se ejecutaba en el campo y en los talleres familiares, anulando una disposición republicana de 1934 que no consentía el empleo de los menores de 14 años en horario escolar, y autorizando la ocupación de muchachos durante cuatro meses "en trabajos agrícolas y ligeros, o en trabajos sencillos de recolección". Por otra parte, el servicio doméstico no se reguló hasta 1960, impidiendo su acceso al mismo a las menores de 14 años, que hasta entonces se había tolerado.

 

Galicia, 1947. Niños albañiles. Fuente: colección de fotografías de José Luis Vega. Archivo Histórico Provincial de Lugo.
Galicia, 1947. Niños albañiles//Fuente: colección de fotografías de José Luis Vega. Archivo Histórico Provincial de Lugo.

 

Trabajo infantil en la actualidad

 

En la actualidad, según informes de la OIT y de Unicef, en el año 2024 había 138 millones de niños y niñas que trabajan en todo el mundo. Su ocupación principal era en la agricultura (61%), seguida de los servicios (27%) y la industria (13%), denominación que englobaba también la minería.

 

Las áreas del planeta más afectadas por esta lacra eran el África subsahariana, donde trabajaban 87 millones de niños -2/3 de la población infantil-, Asia y Pacífico (28 millones) y América Latina y Caribe, con 8 millones. Uno de los empleadores de mano de obra infantil por estas latitudes es el empresario español Amancio Ortega, para el que niños y niñas confeccionan ropa en sus factorías, actividad que, junto con negocios inmobiliarios y otros, le reportan unos beneficios multimillonarios, de los que luego evade el pago de impuestos mediante técnicas de ingeniería fiscal, y después, en un intento de justificarse socialmente, dona dinero y equipos médicos a la sanidad pública, con los que obtiene importantes desgravaciones fiscales.

 

Aunque éstas son cifras que corresponden hoy en día prácticamente al 'tercer mundo', ya hay en los países ricos quien se ocupa de potenciar el lucrativo trabajo infantil.

 

Es el caso del país más rico del mundo, EEUU, donde en el estado de Iowa, su Senado impulsó en abril de 2023 un proyecto de ley para eliminar muchas restricciones al trabajo infantil. La iniciativa partió de los republicanos quienes buscaban 'modernizar' las reglas sobre el trabajo de la infancia en Iowa.

 

Entre 2021 y 2023, según el Economic Policy Institute (EPI), un total de 14 de los 50 estados de EEUU proyectaron leyes para 'limitar' las prohibiciones al trabajo infantil, uno de ellos el de  Minnesota, para que los niños pudieran trabajar en la construcción.

 

Datos proporcionados por la misma fuente (EPI) informan que la cifra de menores involucrados en transgresiones a las leyes contra el trabajo infantil había evolucionado hasta el 400 por ciento entre 2015 y 2022, de 1.012 a 3.876.

 

. Son cada vez más los menores indocumentados que trabajan en los campos de EE.UU. Fuente: GETTY IMAGES
Son cada vez más los menores indocumentados que trabajan en los campos de EEUU//Imagen: Getty Images

 

Un claro retroceso

 

La crisis económica del 2008 trajo aparejado un retroceso en cuanto a derechos sociales y políticos. Nada es eterno en ninguna sociedad y en la capitalista, los derechos de los trabajadores no parece que vayan a serlo tampoco.

 

Parafraseando el título de un texto de Lenin (Un paso adelante, dos pasos atrás), al avance que dio hace muchas décadas la clase obrera en sus condiciones de vida y trabajo, logrado con su lucha, le sigue ahora el retroceso, como estamos viendo desde hace tiempo con la privatización, cuando no eliminación de servicios de salud y educativos y la promulgación de leyes cada vez más restrictivas del uso de las libertades cívicas. En su día, el ejercicio de los derechos conquistados por los trabajadores no obstaculizaba a la burguesía el logro de una alta rentabilidad en sus negocios, pero en la actualidad estos le suponen un inconveniente, por cuanto la competitividad se logra reduciendo el coste del capital variable, o sea el abaratamiento de la mano de obra y en ello se incluye el salario diferido que son los servicios sociales.

 

Bajo estas condiciones laborales, cada vez más parecidas a las que vivieron y padecieron las generaciones que nos precedieron, no es descabellado pensar que, como antaño, los niños se vieran en un futuro forzados a trabajar para sostener la economía familiar. Una más que previsible agudización de la crisis económica, puede llevar a considerar a los capitalistas el contar con el concurso del trabajo infantil, pues puede resultarle un buen negocio como lo fue en el pasado, al introducir nuevos competidores en la producción, lo que incidiría en una rebaja del salario a sus mayores. En estos tiempos de retrocesos sociales, ¿cuánto tardaremos en ver en España aumentar el número de niños trabajadores como en EEUU?

 

Por otra parte la situación de buena parte de la infancia en el estado español ya es preocupante. Según el  IX Informe sobre exclusión y desarrollo social en España de Cáritas Española y Fundación FOESSA publicado en 2025, tener un trabajo ya no garantiza una vida digna: una de cada diez personas trabajadoras se halla en situación de exclusión social. La precariedad laboral afecta a 11,5 millones de personas, el 47,5 por cien de la población activa.

 

Un tercio de la población en situación de exclusión social severa son niños, representando la pobreza infantil en Castilla-La Mancha el 34 por cien -uno de cada tres-, concretándose este estado de pobreza en una alimentación deficiente en proteínas, al consumir menos pescado y carne; una vivienda sin condiciones de habitabilidad adecuadas, como sería la falta de calefacción; unas posibilidades limitadas de participar en excursiones y otras actividades de ocio…, repercutiendo todo ello en su salud física y mental.

 

Un socialista utópico francés, Charles Fourier, dijo que el grado de civilización que había alcanzado una sociedad se medía por la situación que tuvieran en ella las mujeres, lo que vale también para los niños y los ancianos. El derecho de los niños a su infancia peligra, como otras conquistas sociales. Los niños son el futuro. La sociedad del mañana empieza a definirse  con arreglo a la atención que pongamos a su salud, su educación y su protección, para que puedan afrontar el reto de desenvolverse en un mundo cada vez más afectado por gobiernos autoritarios, la crisis medioambiental y los cambios tecnológicos  y demográficos.

 

Se trata de que las abarcas no vuelvan a estar vacías.

 

Enrique Alejandre Torija. Investigador de temas históricos, autor de 'El movimiento obrero en Guadalajara. 1868-1939' y 'Guadalajara, 1719-1823.Un siglo conflictivo' y 'La mujer trabajadora en Guadalajara.1868-1939'.

 

Fuentes consultadas para la elaboración de este artículo:

 

-Borrás Llop, J. M., 'El trabajo infantil en España. (1700-1950)'. Icaria Editorial. 2013. Barcelona.

- Pérez de Perceval Verde, M.A.; Sánchez Picón, A., 'El trabajo infantil en la minería española,1850-1940'. https://www.um.es

- López Barahona, V., 'Pobreza, trabajo y control social: las hilanderas de las Reales Fábricas de Guadalajara (1780-1800)' en https://www.historiasocial.org

- https://www.bbc.com/mundo

- Flores y Abejas

- https://www.unicef.es/causas/trabajo-infantil

Vídeos de la noticia

Imágenes de la noticia

Categorías:
Tags:
Powered by WebTV Solutions