Pese a los estigmas de los aranceles masivos impuestos por la administración Trump y las fuertes presiones inflacionistas, la Bolsa española ha logrado cerrar un extraordinario ejercicio. El segundo mejor de su historia para seguir subido a la ola alcista por tercer año consecutivo
El Ibex 35 ha acabado 2025 con una rentabilidad del 49,3% para alcanzar los 17.311 puntos. Niveles nunca visto antes. Una rentabilidad solo superada por el 54,3% registrado en 1993, justo un año después de su creación cuando el mercado venía de un período de fuertes ajustes debido a la crisis económica y este indicador venía a traer aires nuevos.
Ahora, por el contrario, el selectivo parece montado en una ola alcista, con tres años consecutivos de intensas ganancias. En el último trienio acumula una rentabilidad de cerca del 90%. La clara mejoría de la economía tras años de fuertes crisis y la normalización de los tipos de interés en Europa han sido los factores clave en este impulso.
Los grandes beneficiados de este cambio de escenario ha sido el sector financiero que este ejercicio ha estado liderado por el Banco Santander con un alza superior al 125%. La entidad presidida por Ana Botín ha alcanzado unos resultados récord, impulsando su cotización por encima de los 10 euros por primera vez en su historia, para alcanzar una capitalización de cerca de 150.000 millones.
El principal motor del mercado este año, sin embargo, ha sido Indra. El grupo tecnológico casi ha multiplicado por tres su precio en este ejercicio, tanteando los 50 euros. Una cifra histórica sustentada en las mayores inversiones europeas en defensa y las operaciones en las que está inmersa, su camino para la fusión con Escribano parece expedito, para seguir creciendo en este sector.
La gran pregunta ahora es si el mercado podrá continuar con esta fantástica racha tras alcanzar valoraciones extremadamente exigentes. En principio todo apunta a que así será. Los analistas se decantan por ganancias, aunque algo más moderadas. El consenso estimas subidas del orden del 10% para el Ibex 35 en este 2026.
El entorno económico mundial avala este argumento a expensas de posibles Cisnes Negros, especialmente geopolíticos, que puedan alterar las previsiones. En Estados Unidos, el foco estará puesto en el mercado laboral, tras la desaceleración observada en verano, y las elecciones de medio mandato que pueden restar poder a Donald Trump.
Entre tanto, la Reserva Federal podría ralentizar el ciclo bajista de tasas de interés considerando que se está cerca de alcanzar el tipo objetivo neutral del 3% tras los recortes de un cuarto de punto aplicados en septiembre, octubre y diciembre de 2025.
El crecimiento de la eurozona, por su parte, se ha estabilizado tras la fase volátil relacionada con la guerra comercial. Las expectativas para 2026 apuntan a un crecimiento sostenido, impulsado por el consumo y la recuperación de la economía alemana, así como por los planes de gasto en defensa e infraestructuras para hacer frente a la amenaza rusa sin la dependencia de Estados Unidos, un socio cada vez menos fiable. En este sentido, el BCE mantiene una postura de esperar y ver con una política monetaria neutral de tipos al 2% pendiente de una inflación aún en niveles muy elevados.
En este escenario, la economía española seguirá estando a la cabeza del crecimiento en Europa. Los principales servicios de estudios de los bancos españoles prevén un incremento del PIB por encima del 2% en 2026.
Entre los más optimistas se sitúa la unidad de análisis de Ibercaja que prevé un ritmo de crecimiento de la economía español del 2,3% en 2026 y un 2,1% para el siguiente año gracias al consumo privado, la mejora de la inversión, especialmente en maquinaria y equipo, y la resistencia del mercado laboral.
Al respecto, los expertos del banco aragonés estiman que la ocupación aumentará un 2,2% en 2026 y un 2% en 2027, mientras que la tasa de paro continuará reduciéndose, hasta el 9,8% en 2026 y el 9,2% en 2027, cada vez más cerca de la media europea, aunque con el dato un tanto alterado por la contabilización de los fijos discontinuos.
En estas condiciones, y aunque las predicciones son complicadas, los analistas vuelven a apuntar al sector financiero como locomotoras del mercado. Tras años moviéndose por debajo de su valor en libros, los expertos creen que su gran objetivo a corto y medio plazo es cotizar al doble de ese valor en libros para lo cual aún tienen un elevado margen.
Los sectores de infraestructuras y defensa también seguirán siendo punteros gracias a las mayores inversiones en Europa. Fuera de ahí algunos apuestan por valores puntuales como Telefónica que podría remontar el vuelo tras estar este año entre los valores más bajistas del selectivo. En 2025 ha caído un 12%, tras verse penalizada por el plan de reestructuración laboral y ajuste del dividendo a la mitad con el fin de acometer posibles operaciones corporativos en sus mercados clave en Europa.
Julio Muñoz. Periodista de información económica y experto en comunicación