Por su parte, Asaja exige al Gobierno una posición firme contra Mercosur coincidiendo con la reunión extraordinaria de ministros de Agricultura de la Unión Europea que tiene lugar hoy miércoles
La Asociación en Defensa del Campo de Guadalajara (Adecgu) secundará mañana las acciones que está llevando a cabo la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), que ha convocado manifestaciones y tractoradas en todo el territorio nacional los días 8 y 9 de enero y a las que, advierten, seguirán más movilizaciones. Desde Unaspi se afirma que "después del aplazamiento de la firma del acuerdo de Mercosur y a pesar de la protesta y el gran descontento del sector agrario y parte de la sociedad, la UE afirma que los avances van por buen camino y se prevé su firma el 12 de enero. De ahí la premura en retomar las movilizaciones".
Así, Adecgu saldrá a las calles con una tractorada que arrancará a las 10 horas en el parking de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos, ubicada en la calle Francisco Aritio, para atravesar el polígono de la Ciudad del Transporte y la carretera de Humanes y continuar por distintas calles de la ciudad, acabando en la sede de la Delegación de Agricultura, en la avenida del Ejército .
Rubén Flores, presidente de Adecgu, ha afirmado que la Asociación guadalajareña apoya las movilizaciones propuestas por Unaspi ante la situación crítica que sufre el sector Primario, a la que no es ajena la provincia. "Saldremos a las calles de Guadalajara con los tractores para decir basta ya. Basta ya de tanta burocracia inefectiva, basta ya a alguna fauna cinegética sin control, basta ya a recortes PAC".
Denuncia además el acuerdo de Mercosur, "por el cual, países terceros con unas producciones menos seguras en cuanto a calidad alimentaria y unos costos más bajos, podrán exportar alimentos a Europa. Esto es la puntilla para rematar el sector, que luchará para que los políticos, por una vez en la vida, hagan caso de los consejos del sector Primario".
La organización pide que el Gobierno de España no apoye la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, un tratado que el sector considera "una amenaza directa
para la supervivencia del campo español y europeo y su soberanía alimentaria". Aseguran que este acuerdo abriría el mercado europeo "a la competencia desleal de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la Unión Europea, con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, lo que da ventaja comercial a quienes solo deben de complementar la producción europea La preferencia comunitaria es uno de los principios fundamentales de la UE desde su fundación y es obligatorio aplicarla".
Unaspi recuerda que el sector Primario, aún con Mercosur sin firmar, "atraviesa una de las mayores crisis de su historia, fruto de unas políticas nefastas y fallidas de la UE y los Estados miembros como la actual PAC, el Pacto Verde Europeo y la Estrategia de la Granja a la mesa, otros Tratados de libre comercio con terceros países, como el de Marruecos, que han hecho que España deje de ser la huerta y la despensa europea para serlo Marruecos"
Se señala que además, el tratado de cereales con Ucrania, "que es un coladero de cereal ruso, tira el precio de los cereales por debajo de los costes de producción, situación que aboca a la absoluta ruina a los cerealistas españoles y el incumplimiento de la Ley de la Cadena Agroalimentaria. Algo que ocurre con otros muchos productos agrarios".
Unaspi advierte que "la agricultura, la ganadería y la pesca atraviesan una situación crítica con total pérdida de rentabilidad y viabilidad, tras años de incremento de costes, recortes en la PAC y una creciente asfixia normativa derivadas de las absurdas políticas europeas, que nos ha llevado a perder en veinticuatro años (de 1999 a 2023) el 57% de nuestras explotaciones agrarias, acelerando la despoblación rural y la pérdida de soberanía alimentaria".
En el caso de la ganadería, denuncian que además se enfrentan a las crisis sanitarias de enfermedades como la dermatosis bovina, la lengua azul, la gripe aviar o la peste porcina africana, "con protocolos irrazonables que obligan al sacrificio de ganaderías enteras, lo que supone la muerte de miles de animales, ante un único caso positivo, llevando a la completa ruina al ganadero".
"Todas estas razones -concuyen- han llevado a tal asfixia al sector, que está al borde de la desesperación y de la desaparición por su gran precariedad". Por ello, piden el apoyo de la toda la ciudadanía en sus reivindicaciones, "ya que nuestros problemas también son suyos".
Por su parte, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha reclamado hoy al Gobierno "una posición clara y firme de oposición al Acuerdo UE-Mercosur", coincidiendo con la reunión extraordinaria de ministros de Agricultura de la Unión Europea, en la que la Comisión Europea presentará una propuesta de modificación del MFP post-2027.
Asaja ha trasladado esta posición en una carta dirigida al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en la que advierte del "grave impacto que el acuerdo tendría sobre sectores especialmente sensibles como la carne de vacuno, las aves, el azúcar, el etanol, los cítricos, el arroz, la miel o el maíz, así como de la falta de reciprocidad en las normas sanitarias, medioambientales y de trazabilidad exigidas a las producciones importadas frente a las europeas".
"El acuerdo, tal y como está planteado, pone en riesgo la viabilidad económica de miles de explotaciones agrarias y ganaderas, en un contexto ya marcado por el aumento de costes, la presión regulatoria y la inestabilidad de los mercados", se afirma desde la organización, que considera además "claramente insuficiente" el reglamento de salvaguardias propuesto por la Comisión Europea, al no permitir una actuación preventiva ni automática ante perturbaciones del mercado.
ASAJA alerta de que el Acuerdo UE-Mercosur no solo perjudica a agricultores y ganaderos europeos, sino también a los consumidores, "al abrir la puerta a alimentos producidos con estándares inferiores a los exigidos en la Unión Europea. La reciente decisión del Gobierno francés de prohibir determinadas sustancias fitosanitarias en frutas importadas de Sudamérica confirma la creciente preocupación por la falta de reciprocidad".
Por todo ello, la asociación reclama al Gobierno de España que "no utilice compensaciones presupuestarias para justificar Mercosur y defienda una política agraria y comercial coherente, que proteja la producción europea, garantice alimentos seguros y de calidad y preserve el futuro del medio rural".