Miembros del Partido Comunista de Guadalajara han intentado tomar por la fuerza el Centro Social Octubre, antigua sede del partido en la capital. Por insólito que pueda parecer, según informan desde la asociación Octubre, hacia el mediodía de este sábado, 9 de enero, dirigentes y miembros del PC reventaban las cerraduras y rompían la alarma del inmueble, haciéndose pasar por personal del juzgado, para usurpar las instalaciones que la asociación Octubre tenía cedidas para su uso desde 2005 y cuyo contrato finalizaba el pasado 27 de diciembre.
“El Centro Social Octubre funciona mediante una cesión de uso que se firmaba a finales del año 2025. El pasado 27 de diciembre se cumplían los 20 años, sin perjuicio de que nosotros tenemos derecho a prórroga”, explica Diego Herchoren, miembro de la asociación, quien recuerda que la agrupación del PC se disolvía por decisión de sus miembros en 2008, quedando en funcionamiento únicamente el Centro Social Octubre. Años más tarde, el PC de Guadalajara se refundaría al margen de esa formación original que ha dado lugar a todo el dinamismo cultural y al activismo social y antifascista que se desarrolla desde el centro. Herchoren explica que en ese momento, el nuevo PC de Guadalajara quiso reclamar las instalaciones e instó a los miembros del Centro Social Octubre a abandonarlas: “Obviamente, nosotros nos negamos y les dijimos que se podría compartir, pero ellos nunca vieron esa posibilidad”.
Una vez el contrato de cesión llegaba a su fin, esta nueva formación enviaba un burofax a los miembros del C.S. Octubre informándoles de la finalización del contrato e instándoles a abandonar el local, al que la asociación respondía con su negativa. “Este es el documento que muestran a la Policía cuando llega al lugar para tratar de disfrazar el asalto de legalidad y confundir a la policía“, explica Herchoren. Cuando los miembros del asociación se personan en el centro, con el contrato de cesión y la Policía vuelve al lugar de los hechos, se contrastan los documentos y se pone de manifiesto que un burofax no tiene ninguna validez legal, en la medida en la que la orden de desalojo la tiene que firmar un juez. “En lugar de abrir un proceso judicial para dirimir si es legítimo o no que el Centro Social mantenga su actividad hicieron una incursión estilo desokupa, que por suerte pudimos atajar”, aclara el representante de la asociación.
Herchoren califica los hechos como “muy violentos“ y señala que fue la propia policía quien instó a los miembros del PC a restituir las cerraduras para que lo que inicialmente podría constituir un delito de robo con fuerza, se quedará en una usurpación.
“Restituyeron las cerraduras y se fueron, pero una incursión así revela, por un lado, que el PC tiene la ética por los suelos y está en una situación cada vez más decadente y, por otro lado, que está desesperado por liquidar el patrimonio para sus aventuras electorales, aunque desde hace años les salgan siempre mal”.
Y es que, Según Herchoren, lejos de reclamar el inmueble para reactivar la sede del PC en la capital, la intención del Partido Comunista es venderla para obtener liquidez de cara a las próximas citas electorales: “El PC lleva varios años liquidando su patrimonio inmobiliario, que era muy grande porque cuando el Partido Comunista se legaliza en la época de Suárez, los militantes hacen grandes desembolsos para poder adquirir sedes y poder implantarse en todo el territorio español, entre ellos, el PC de Guadalajara, cuya sede fue financiada con las indemnizaciones de muchísimos abuelos que fueron represaliados del Franquismo”, explica.
Para los miembros del CS Octubre, esta fue una sede construida en los años 70 por militantes antifranquistas y uno de los símbolos de la Memoria Histórica de Guadalajara, por lo que venderlo “es traicionar esa memoria”.
Desde la asociación adelantan, que van a formalizar la denuncia por los hechos de la mañana del sábado. Conscientes de que el la situación no se ha terminado de dirimir y de que el PC volverá a contraatacar porque “necesitan liquidez”, desde el C.S. Octubre se preparan para recibir el temporal “con lo que venimos haciendo desde hace 20 años, con actividad, con militancia, movimiento social y activismo. Hoy en día, la Asamblea del Octubre participa en todos los movimientos sociales que surgen y se mueven en Guadalajara, mientras el PC no está ninguno”, concluye.