El proyecto de renaturalización del entorno del Torreón del Alamín de Guadalajara que el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil presentaba en mayo de 2024 con previsión de estar terminado para finales de año, sigue atascado en el trámite de los estudios arqueológicos.
Esta actuación consistía en la demolición del edificio que hace esquina con la calle de las Salazaras, que en otro tiempo albergó una carpintería, para habilitar en estos terrenos una zona verde que diera continuidad al espacio cultural de la Concatedral de Santa María, con el torreón medieval.
No obstante, tal y como ha explicado esta mañana el concejal de Infraestructuras, Santiago López Pomeda, durante una comparecencia sobre las obras de renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento de las calle Salazaras, los estudios arqueológicos han revelado “restos de una posible almazara que podrían pertenecer a la familia de los Guzmán”.
Según el edil, los informes arqueológicos han sido derivados a Patrimonio “y estamos pendientes de la resolución de Cultura que nos diga qué podemos hacer o no en ese entorno”.
El dictamen de Cultura determinará el futuro proyecto que se desarrolle en el entorno del Alamín, para lo que el Ayuntamiento tenía contemplada una partida de unos 418.000 euros, de los que alrededor de 202.000 provenían de fondos europeos.