La Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG) alerta de los problemas que está ocasionando en la agricultura la superpoblación de conejos, que afecta sobre todo a la zona del Corredor del Henares, desde Marchamalo hasta Madrid y que, además de los destrozos que están ocasionando en las parcelas agrícolas, puede producir un grave problema de salud pública como consecuencia de la Leishmaniosis y por el incremento de las garrapatas de cara al verano. Por ello la APAG pide que tanto el Gobierno regional, como las administraciones locales tomen cartas en el asunto para reducir estas poblaciones.
De esta manera, más de un centenar de agricultores afectados por la plaga de conejos en Guadalajara se han dado cita esta mañana en la sede de la APAG, en torno a una asamblea convocada por la organización agraria, para cuantificar el número de hectáreas agrícolas afectadas y las pérdidas económicas.
En declaraciones a los medios previas al acto, el presidente de APAG, Juan José Laso, ha señalado que ya hay brotes importantes de Leishmaniosis en la Comunidad de Madrid y aventura que pronto aparecerás también en la provincia de Guadalajara “que afecta a perros y a humanos, igual que las garrapatas, con esas enfermedades añadidas que son vectores de enfermedades graves víricas”.
En esta línea, los agricultores reclaman medidas más contundentes que ayuden a reducir la población de conejos: “Hay que cambiar muchas cosas, hay que permitir otras cosas y hay que pedir a las administraciones que gestionan las infraestructuras para que se limite la cría de conejos, porque es allí donde se crían”, ha señalado Laso. Entre las medidas concretas que barajan se encuentra el vallado de infraestructuras, para evitar el paso de los conejos de las carreteras al campo y disminuir la población de conejos mediante la caza, "autorizando la caza nocturna y aumentando el uso de cajas trampa o incluso investigar el uso de productos químicos onerológicos que disminuyan la población de conejos”.
Según Laso, que califica la situación en la provincia como “desastrosa", los daños en la agricultura se traducen en “cosechas enteras perdidas y parcelas enteras comidas que ya no se van a poder cosechar”: “Particularmente, yo ya tengo 20.000 euros de daños ahora mismo producidos por los conejos y todos los agricultores tienen daños similares. Son cifras muy importantes, pero aparte de eso, los conejos ya están en los pueblos y en los parques, compartiendo espacio con perros y niños, cuando transmiten enfermedades como la leishmaniosis y garrapatas”, insiste.
“Yo tengo 26 hectáreas, un 20% de mi explotación arrasada, que no voy a cosechar y eso supone problemas con el seguro agrario, porque son daños reiterados de muchos años y al tercer año ya no te cubre. Es una ruina”, ha añadido Daniel Gascueña, agricultor de Marchamalo.
No se trata de un problema nuevo. Según el presidente de APAG, los agricultores de la provincia llevan más de 20 años lidiando con las consecuencias de la superpoblación de conejos, pero señala que si bien es cierto que la plaga ya fue importante el año pasado, este año se ha agravado. Este paradigma, para el representante provincial de los agricultores, es consecuencia de medias ineficaces y de falta de actuación de las administraciones locales y regionales. “Los ayuntamientos tienen vías locales, carreteras, terrenos municipales de donde salen los conejos, parques… Ellos tienen que aplicar medidas para disminuir esa población, igual que las aplican para disminuir la población de palomas o de ratas”, ha aclarado.
Cabe señalar, además, que la mayor parte de la provincia no se encuentra afectada por esta plaga que se extiende por el Corredor del Henares y zonas muy concretas de la Alcarria sur, en torno a Almoguera, Pozo de Almoguera o Mondéjar...: “El Corredor del Henares de Guadalajara está lleno de conejos y eso sigue hasta Madrid. Hace poco tuvimos una reunión con agricultores de Madrid afectados con unos daños inmensos. Son zonas muy parejas, periurbanas, cercanas a carreteras, a polígonos industriales, barrancos o arroyos. No son zonas de campo y, por lo tanto, hay que utilizar otro tipo de medidas de las que está utilizando la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha”. La mayor incidencia de las plagas en estas zonas se debe, de acuerdo con el representante de los agricultores, a que “no se puede cazar, no hay depredadores y los conejos tienen las condiciones idóneas para hacer sus madrigueras”.
Laso ha señalado que la APAG tiene un largo historial de reuniones con la Consejería de Desarrollo Sostenible para buscar soluciones “sin ningún éxito por parte de ellos y por parte nuestra”. Asimismo, recuerda que hace unos meses se manifestaron a las puertas de la Consejería para pedir medidas adicionales. En relación a la declaración de Emergencia Cinegética prevista para el mes de febrero y las medidas y ayudas propuestas por la consejera del ramo, Mercedes Gómez, en el Pleno de las Cortes celebrado ayer, Laso ha declarado que “todavía las tenemos que valorar, pero hay que hacer más, porque tenemos que disminuir la población de conejos”.