La derrota ante el Barakaldo en el debut de Juanvi Pinado deja al conjunto alcarreño como colista y obliga a mirar ya al decisivo duelo del domingo ante la Ponferradina
El CD Guadalajara inicia una nueva semana con la sensación de que el margen de error se ha reducido al mínimo. La derrota sufrida ayer domingo en Lasesarre frente al Barakaldo (2-1), en el estreno de Juanvi Pinado en el banquillo, no solo impidió frenar la mala dinámica, sino que agravó la situación clasificatoria de un equipo que ahora mismo ocupa la última posición del grupo I de Primera RFEF.
El debut del nuevo técnico no pudo ser más exigente. El escenario, el contexto y el rival no invitaban a concesiones, y el partido terminó castigando al Dépor en una primera mitad en la que el Barakaldo supo golpear con eficacia. Huidobro abrió el marcador desde el punto de penalti en el minuto 30 y, apenas cuatro minutos después, Galarza amplió la ventaja local con el 2-0, un resultado con el que se alcanzó el descanso.
Tras la reanudación, el CD Guadalajara dio un paso al frente. Toño Calvo recortó distancias en el minuto 50 y devolvió la esperanza a los morados, que vivieron su mejor momento del partido en el tramo central del segundo acto. En el minuto 67, Salifo tuvo el empate, pero la pelota se estrelló en el poste cuando el 2-2 parecía al alcance de la mano. El marcador ya no se movería.
La derrota deja al Club Deportivo Guadalajara con 18 puntos, los mismos que Osasuna Promesas, pero en última posición por peor diferencia de goles. La distancia con la salvación se amplía hasta los cinco puntos, una brecha preocupante a estas alturas del curso, especialmente teniendo en cuenta la dinámica reciente: el Dépor acumula ya seis jornadas consecutivas sin ganar.
El cambio en el banquillo buscaba precisamente activar una reacción inmediata. De momento, esa reacción no ha llegado en forma de puntos, aunque el equipo mostró fases de competitividad que invitan a pensar en un margen de mejora a corto plazo.
Sin tiempo para lamentaciones, el calendario vuelve a poner sobre la mesa una cita de máxima trascendencia. El próximo domingo, 25 de enero, a las 12:00 horas, el Pedro Escartín acogerá un duelo directo por la permanencia frente a la SD Ponferradina. El conjunto berciano es ahora mismo quien marca la frontera de la salvación, con 23 puntos y dos victorias consecutivas, lo que añade dificultad a un partido ya de por sí crucial.
Para el CD Guadalajara, el encuentro ante la Ponferradina se convierte en una oportunidad real de recortar distancias, de reencontrarse con la victoria y de volver a engancharse a la pelea por la permanencia.