La Asociación de la Prensa de Guadalajara se adhiere al manifiesto que ha emitido la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), aprovechado la festividad de su patrón, San Francisco de Sales, para subrayar la importancia de un periodismo veraz, ético y profesional, en un momento marcado por la proliferación de bulos y la creciente desinformación.
La declaración de la federación surge tras el reciente accidente ferroviario en Adamuz, cuya cobertura en redes sociales estuvo marcada por informaciones falsas que, según la FAPE, ponen en evidencia la necesidad de mantener estándares rigurosos en la información pública. “No se trata de un hecho aislado: situaciones similares se repiten con frecuencia y sus consecuencias son graves, porque el ruido y la desinformación erosionan la confianza de los ciudadanos en los medios y en los periodistas”, señala la nota oficial.
El último Informe Anual de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) confirma esta preocupación, destacando factores como la pérdida de confianza ciudadana, la precariedad laboral y el deterioro de la salud mental de los profesionales. La FAPE advierte que solo unas redacciones sólidas y protegidas pueden garantizar un periodismo de calidad capaz de fiscalizar los abusos de poder y ofrecer información fiable.
La federación también ha denunciado la polarización política como un obstáculo para la libertad de prensa, citando casos de acoso a periodistas, exclusión de medios en actos informativos y ruedas de prensa sin posibilidad de preguntas. “El periodismo cumple su función de servicio público cuando refuerza su independencia y ejerce un control crítico sobre los poderes”, subraya la FAPE.
Entre los avances recientes, la FAPE valora la aprobación por parte del Congreso de un reglamento que permitirá evaluar el ejercicio profesional en la concesión de acreditaciones, con el objetivo de impedir que activistas vulneren los principios de la profesión amparándose en acreditaciones periodísticas.
La federación también insiste en la necesidad de fomentar la alfabetización mediática desde la educación secundaria, para que los jóvenes aprendan a detectar contenidos falsos o manipulados, especialmente en un contexto en el que la inteligencia artificial puede facilitar la difusión de información falsa.
Por último, la FAPE reafirma la importancia del respeto al secreto profesional, un derecho fundamental que protege a los periodistas frente a la obligación de revelar sus fuentes y que sigue en proceso de desarrollo legislativo. Asimismo, recuerda que la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo sigue disponible para instituciones, empresas y ciudadanos que necesiten recurrir a ella ante irregularidades profesionales.
Con más de 17.000 asociados, la FAPE se mantiene como la principal organización profesional de periodistas en España, defendiendo los principios de veracidad, rigor y ética que, según recalca, constituyen la base de una prensa independiente y confiable.