La situación no ha mejorado apenas para los trabajadores del Transporte Sanitario de Guadalajara y del resto de Castilla-La Mancha. La negociación del convenio sigue bloqueada, continúan trabajando en precario, con salarios congelados, falta de personal, excesos de jornada y un parque de vehículos obsoleto, que tal y como aseguran desde UGT “no va a llegar a verano”, mientras se lamentan de que las empresas concesionarias y el Sescam no hacen otra cosa que echarse el balón de un tejado a otro. Los paros parciales, concentraciones, reiteradas movilizaciones en todas las provincias y la huelga no han servido prácticamente para nada y no hay visos de que las cosas vayan a cambiar.
No obstante, si que hay algo que arroja algo de luz y calor a este conflicto. La justicia ha dado la razón a UGT Servicios Públicos con dos sentencias que obligan a SGC, empresa concesionaria del transporte sanitario en Guadalajara, a abonar un total de 166.695 euros a dos trabajadores en concepto de horas extraordinarias no pagadas. En concreto, uno de los empleados percibirá 76.629 euros y el otro 90.066 euros, tras acreditarse que la empresa no retribuyó como horas extra el tiempo trabajado en los dispositivos de localización. La primera de estas resoluciones, dictada por el Tribunal Supremo, supone un cambio de criterio jurídico de gran relevancia, al reconocer que este tipo de disponibilidad debe computar como tiempo efectivo de trabajo y, por tanto, ser remunerado como hora extraordinaria cuando se superan los límites legales. Este pronunciamiento del Alto Tribunal ha sido determinante para una segunda sentencia favorable, en este caso del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.
“Estamos ganando sentencias de causas de hace 12 años y nos están dando la razón ahora. Lo que no nos quieren pagar por un lado, lo van a pagar por otro, no sé quién se arruinará”, señala Serafín García, responsable del Transporte Sanitario de UGT, que ha señalado que si la jornada laboral de un trabajador del transporte sanitario es de 2.184 horas anuales hay compañeros que han hecho 1.000 horas más.
García ha comparecido esta mañana junto con el responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos en Castilla-La Mancha, Fernando Peiró para informar de la situación actual del Transporte Sanitario y de la negociación colectiva, teniendo en cuenta que estaría a punto de salir el concurso para la licitación del servicio, por lo que corren el riesgo de seguir con las condiciones congeladas durante, al menos, otros cinco años más.
Desde UGT señalan que estas son las primeras de una larga listas de sentencias que van a suponer un desembolso de dinero importante para las empresas y, con este telón de fondo, insisten de nuevo en reivindicar que el transporte sanitario, en tanto que es un servicio esencial, pase a ser público, gestionado directamente por el Sescam. “Así se garantizarían plantillas suficientes y estables, condiciones laborales dignas, salarios acordes a las responsabilidades del trabajo que estén realizando; una flota moderna y segura y un control público del servicio”.
Peiró ha asegurado que el Sescam tiene en su poder un informe elaborado por UGT sobre la situación del transporte sanitario en otras comunidades autónomas que han apostado por este modelo público “y las cosas funcionan mucho mejor: el servicio se presta mejor y es mucho más rentable”.
García, por su parte, ha recordado que en la provincia de Guadalajara UGT ha denunciado la existencia de ambulancias con más de 820.000 kilómetros “y están circulando con fallos mecánicos diarios y recurrentes”. Además indica que no se renueva la flota en absoluto, que existe falta de personal para el servicio urgente y es totalmente insuficiente para el transporte programado: “Es más, los trabajadores del programados, cuando faltan los del urgente, los llevan a hacer el urgente, porque tienen que estar las ambulancias operativas y en el programado no hay personal”.
También denuncian que las ambulancias de urgencias que están destinadas en las distintas zonas básicas de la provincia, cuando tienen que ir a Guadalajara, permanecen horas realizando urgencias en el Corredor del Henares, porque no tienen ambulancias suficientes, dejando descubiertas sus zonas de influencia y en riesgo de que los habitantes de estas zonas básicas no tengan un recurso asistencial que los socorra. “Estamos hablando de la Guadalajara vaciada, que encima les quitan los recursos para llevarlos al Corredor del Henares, donde no hay suficientes", añade el responsable del Transporte Sanitario.
Asimismo, denuncian que las UVI’s de asistencia domiciliaria están haciendo traslados interhospitalarios y que las propias ambulancias de urgencias están realizando servicios de “taxi”, por ejemplo, para recoger órganos o pacientes de otros hospitales fuera de la comunidad autónoma, sin reponer esas ambulancias: “Hay días en que las UVI’s de Guadalajara, de Azuqueca y Torremocha del Campo están las tres a la vez activadas en distintas provincias y todo para ahorrarse dinero la administración ¡Es vergonzoso!”, lamenta Serafín García.
García ha hecho hincapié en que Guadalajara es la provincia con menos dotación de ambulancias de Castilla-La Mancha: “Es la más dispersa de la región, es la que más personal tiene distribuida por toda la provincia y tiene más población que algunas provincias y capitales de la región, por lo que es inaudito que los políticos miren para otro lado”.
En esta línea, han explicado que Guadalajara es la única provincia de Castilla-La Mancha que no cuenta con un vehículo específico para realizar traslados a otra provincia, ni helicóptero sanitario: “Guadalajara es una provincia que está infradotada y por eso ponemos esta situación sobre la mesa de forma reiterada, porque se está poniendo en riesgo la vida de las personas”, ha señalado Peiró.
Esta situación, indican, no sólo repercute en la seguridad de los pacientes, sino también de los propios trabajadores.
En el resto de la región, aseguran, se repite el mismo patrón, con “plantillas bajo mínimos, sobrecarga de trabajo, incumplimiento de cuadrantes y profesionales obligados a asumir más trabajo del que corresponde, etc.”
El responsable del Transporte Sanitario en UGT ha recordado que los trabajadores del transporte sanitario llevan desde 2017 con los salarios congelados, con condiciones precarias y sin avances reales en la negociación colectiva, que está bloqueada. No por culpa de los trabajadores o los sindicatos, sino porque “las empresas adjudicatarias no tienen margen, no tienen voluntad o, directamente, no tienen legitimidad real para firmar el convenio”.
Peiró ha señalado que no han mantenido ninguna reunión con la Consejería de Sanidad, aunque sí han llevado a cabo encuentros de manera separada con el Sescam y las empresas y “se echan la pelota de unos a otros”. Según el responsable de Sanidad de UGT, desde el Sescam les han transmitido que está a punto de salir la licitación del servicio para adjudicarlo a nuevas empresas y “que no va a poner ni un euro más”: “El nuevo contrato saldrá por más dinero que el anterior, pero se va a pagar a menos que lo que se está pagando hoy. En estos momentos, por contratos de urgencias y prórrogas se están inflando económicamente, por lo que ese dinero, cuando se adjudique va a ir a la baja”.
Además, advierte que, una vez adjudicado el contrato, “las ambulancias serán nuevas, pero los conflictos van a permanecer en el tiempo y va a haber problemas”. García ha ido aún más allá y ha lanzado un mensaje a las empresas interesadas en concursar: “A Castilla-La Mancha van a venir a la guerra. No nos vamos a dejar nada, ni con ellas, ni con la administración y vamos a hacer todo lo posible para que nuestros ciudadanos tengan el transporte que merecen”, ha sentenciado.