La sección sindical de CCOO en Correos Guadalajara ha advertido este jueves de la posibilidad de iniciar movilizaciones y acciones judiciales si la empresa mantiene su intención de implantar un nuevo modelo operativo de reparto sin negociación previa con los representantes de los trabajadores.
Según denuncia el sindicato, el plan impulsado por el presidente de Correos, Pedro Saura, no responde a criterios de modernización ni de mejora del servicio, sino que persigue un ahorro de costes destinado a sanear las cuentas de la empresa. Esta reorganización, señalan, supondrá importantes recortes de plantilla y un impacto negativo tanto en las condiciones laborales como en la calidad del servicio postal.
CCOO alerta de que las 71 pruebas piloto anunciadas a nivel estatal no constituyen una experiencia puntual, sino la antesala de un cambio estructural que se pretende extender a las cerca de 2.500 carterías del país. En la provincia de Guadalajara, la medida afectaría a las 12 unidades de reparto existentes y a cerca de 200 carteros y carteras.
El sindicato sostiene que este nuevo modelo alterará recorridos, turnos y centros de trabajo, además de provocar cierres, traslados forzosos y cambios de jornada, especialmente hacia el turno de tarde. Todo ello, advierten, generará un grave desorden en la prestación del servicio público, con perjuicios para la ciudadanía, las empresas y las instituciones.
Desde CCOO también se denuncia la falta de transparencia en el proceso. Aseguran que las pruebas piloto se están imponiendo de manera unilateral, sin documentación previa, sin memoria justificativa y al margen de la negociación colectiva. Además, critican que no se hayan evaluado sus consecuencias sobre el empleo, la salud laboral, la conciliación familiar o la igualdad.
Otro de los aspectos más preocupantes, según el sindicato, es la implantación de recorridos variables determinados por algoritmos y la normalización de la no cobertura de ausencias. Esta política, que califican como de “contratación cero”, incrementa la carga de trabajo de la plantilla y agrava un ajuste de empleo que consideran ya insostenible.
“La reorganización no va de eficiencia, sino de ahorro de costes, precarización y recorte de empleo”, subraya CCOO, que alerta del aumento del estrés, la ansiedad, la siniestralidad laboral y el absentismo como consecuencia directa de la sobrecarga de trabajo.
El sindicato advierte también de que el deterioro del servicio afectará de forma directa a los usuarios, con retrasos en el reparto, acumulación de correspondencia y una pérdida progresiva de presencia territorial de Correos.
Ante este escenario, CCOO exige la paralización inmediata de todas las pruebas piloto y la apertura de una negociación estatal real. Asimismo, defiende que el modelo actual de reparto debe mejorarse, tal y como recoge el Acuerdo Marco de 2024, mediante el refuerzo de plantilla, la convocatoria de una oferta de empleo público y el fin de los recortes.
Entre sus reivindicaciones, el sindicato reclama también el cumplimiento del Plan de Incentivos y la reducción de la jornada laboral a 35 horas, compromisos que, según denuncian, la empresa mantiene pendientes.
Finalmente, CCOO advierte de que, si la presidencia de Correos mantiene esta estrategia, activará la vía judicial y convocará movilizaciones para frenar lo que consideran una “reestructuración salvaje”. Un conflicto que, señalan, podría prolongarse hasta junio de 2027, en un contexto marcado por diversos procesos electorales.