Comisiones Obreras (CCOO) ha anunciado el inicio de una campaña de recogida de firmas para solicitar al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) que asuma de forma directa la gestión del transporte sanitario en la región. El sindicato denuncia un deterioro progresivo del servicio derivado del actual modelo de concesión privada, que —según afirma— está afectando tanto a las condiciones laborales como a la calidad asistencial que reciben los pacientes.
Vehículos en mal estado, uso irregular de ambulancias, sobrecarga de trabajo, bloqueo de los convenios colectivos y ausencia de mejoras salariales son algunos de los problemas que, según CCOO, se vienen arrastrando desde hace años. “El transporte sanitario no puede seguir siendo un negocio para las concesionarias privadas”, subrayan desde la organización.
La secretaria de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, Carmen Juste, ha afirmado que el actual modelo de gestión “ha hecho aguas” y ha defendido la necesidad de avanzar hacia una gestión pública directa. En este sentido, ha explicado que trasladarán el malestar de las plantillas y de la ciudadanía a la Junta de Comunidades mediante una recogida de firmas, a la que ha invitado a sumarse al resto de organizaciones sindicales.
Juste ha señalado que el afán de beneficio de las empresas concesionarias repercute directamente en el servicio. Entre los ejemplos de deterioro, ha citado ambulancias con el aire acondicionado averiado, camillas que no funcionan correctamente, falta de renovación de equipos de protección individual, uniformes obsoletos y bases con mobiliario antiguo.
Por su parte, la responsable del sector de carreteras de la FSC-CCOO, Mamen Trujillo, ha calificado la gestión indirecta como “agotada” y como “una fuente inagotable de conflicto”, especialmente por el bloqueo sistemático de la negociación colectiva. Según ha denunciado, el sistema favorece las prórrogas de los contratos y permite que las empresas aleguen falta de margen económico para mejorar los salarios, pese a sus beneficios.
Uno de los aspectos más preocupantes, según el sindicato, es el uso indebido de vehículos. Trujillo ha alertado de que ambulancias destinadas al transporte programado —como traslados para diálisis o rehabilitación— se están utilizando para servicios de urgencias, a pesar de no estar adecuadamente equipadas para ello.
“Se han dado casos en los que ha sido necesario cambiar de ambulancia en mitad de un traslado”, ha afirmado, calificando esta práctica de totalmente prohibida y peligrosa para los pacientes.
Asimismo, CCOO ha denunciado el uso de ambulancias del SESCAM para atender traslados de sanidad privada concertada, especialmente durante los fines de semana, lo que, a su juicio, supone una mala praxis y una desviación de recursos públicos.
La organización sindical también ha puesto el foco en la situación laboral de las plantillas. Según sus datos, los trabajadores del servicio urgente realizan una media de 2.184 horas anuales, muy por encima de las 1.800 establecidas en convenio.
La falta de cobertura de bajas, cada vez más frecuentes por la sobrecarga de trabajo, obliga a muchos profesionales a doblar turnos y guardias, incrementando el riesgo de accidentes, el desgaste físico y la pérdida de calidad asistencial.
“La solución pasa por crear una empresa pública en la que cada euro de los impuestos se destine directamente al servicio”, ha defendido Trujillo.
En representación de la plantilla de Toledo, la delegada sindical Araceli Écija, trabajadora del servicio sanitario de Ocaña, ha instado al SESCAM a sentarse a negociar un nuevo convenio colectivo.
“Con el actual pliego no estamos dando un buen servicio, y eso no beneficia ni a los trabajadores ni a los ciudadanos”, ha afirmado, subrayando la necesidad de resolver los problemas estructurales del modelo actual.
CCOO ha recordado que la última adjudicación del servicio, aún provisional, está a punto de convertirse en definitiva, y que ya se conocen las empresas que asumirán la concesión. En este servicio trabajan alrededor de 2.000 personas en toda Castilla-La Mancha.
Ante esta situación, el sindicato considera que es un momento clave para replantear el modelo y avanzar hacia una gestión pública que garantice condiciones laborales dignas, una correcta inversión en medios materiales y una atención sanitaria segura y de calidad.
Con la campaña de firmas, CCOO pretende abrir un debate social y político sobre el futuro del transporte sanitario en la región y presionar a la Administración autonómica para que apueste por su remunicipalización.