El alcalde de Azuqueca de Henares, Miguel Óscar Aparicio, ha mantenido este martes un encuentro con el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara, Juan José Laso, dentro de la ronda de contactos que el colectivo agrario está desarrollando para tratar de frenar la superpoblación de conejos en el Corredor del Henares.
Durante la reunión, Laso trasladó al regidor la preocupación de los profesionales del campo por los daños que estos animales están provocando en los cultivos de la zona. Además, advirtió de los posibles riesgos asociados a la proliferación de conejos, tanto en el ámbito sanitario -por la presencia de garrapatas y la posible transmisión de enfermedades como la leishmaniasis- como en materia de seguridad vial, debido al aumento de ejemplares en entornos próximos a carreteras y núcleos urbanos.
El alcalde señaló que, hasta la fecha, el Ayuntamiento de Azuqueca no había recibido quejas formales relacionadas con este problema. No obstante, se comprometió a colaborar con APAG para tratar de encontrar soluciones coordinadas. “En el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares no habíamos recibido ninguna queja ante la presencia de conejos, pero me he comprometido con el presidente de APAG a colaborar para tratar de encontrar una solución al problema”, indicó tras el encuentro.
En el marco de esta iniciativa, Juan José Laso ya se ha reunido con responsables municipales de otros municipios del Corredor, como Marchamalo, Cabanillas del Campo y Alovera, y ha planteado la convocatoria de un encuentro conjunto de alcaldes de toda la zona para abordar de forma coordinada esta situación.
Desde APAG se reclaman medidas de control adicionales, entre ellas el vallado de infraestructuras para impedir el tránsito de conejos desde las carreteras hacia las parcelas agrícolas, así como el estudio de la viabilidad de instalar cajas trampa o jaulas, o permitir la caza nocturna en determinadas áreas.
El colectivo agrario considera insuficiente la declaración de zona de emergencia cinegética aprobada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, al entender que la caza no resulta viable en entornos periurbanos como los del Corredor del Henares. Asimismo, recuerdan que las características de la zona —con abundancia de infraestructuras, vertederos y ausencia de depredadores naturales— favorecen la rápida multiplicación de la especie.
Según los datos del primer censo de conejo de monte realizado por el proyecto europeo LIFE Iberconejo y difundidos por APAG, en el Corredor del Henares se registra una densidad estimada de entre 50 y 100 conejos por kilómetro cuadrado, una cifra que el sector agrícola considera insostenible a medio plazo si no se adoptan medidas adicionales de control.