Por trabajos en la red de saneamiento por parte de la empresa Guadalagua
Prácticamente media ciudad va estar cinco días sin abastecimiento de agua o con cortes en la presión.
Según se informa desde la empresa Guadalagua a través de sus redes sociales, "durante los días 18 y 19 de febrero se pueden producir bajadas de presión o cortes de suministro puntuales de 9:00 a 14:00 (hora estimada) debido a trabajos en la red de abastecimiento".
Se verán afectados los vecinos y empresas de la zona comprendida entre el paseo Fernández Iparraguirre, las calles Cardenal González de Mendoza, Alvarfáñez de Minaya, Francisco Cuesta, Laguna Grande, Rafael de la Rica, cuesta de Hita, avenida de Barcelona, calle Segovia, calle Zaragoza y La Carrera.
Estos problemas en el abastecimiento se suma a los cortes y bajadas de presión anunciados para ayer y hoy, en el mismo horario, en la zona comprendida entre el río Henares, la autovía A2, las calles Salvador Dalí y Cifuentes y la avenida Pedro Sanz Vazquez.
Hace dos horas, la empresa anunciaba otro corte de agua, en esta ocasión durante los días 19 y 20 de febrero en el mismo horario en la zona comprendida entre el paseo Fernández Iparraguirre, la calle Cifuentes, la avenida Pedro Sanz Vázquez, el Barranco del Alamín, las calles Francisco Cuesta, Alvarfáñez de Minaya, la avenida del Ejército y las calles Cardenal González de Mendoza, Bolarque y Laguna Grande hasta intersección con la calle Laguna Chica.
Cabe destacar que durante este mes el suministro de agua se ha suspendido temporalmente varios puntos de la ciudad y los barrios anexionados. En Taracena (lunes 9 de febrero) en Taracena en el camino de Iriépal, el callejón Lechuga, la calle Soledad, la calle San Antón y Caobar. El suministro también se suspendió el 6 de febrero en el camino de Iriépal.
El mismo día se reprodujo la situación en la capital, en la calle de la Acebeda, en el tramo entre Avenida de Aguas Vivas y la calle El Robledal.
A los trabajos de la red de saneamiento hay que sumar los continuos cortes por averías que se han producido a lo largo del mes de enero en cerca de 20 calles de la capital y en Iriépal, Valdenoches y Taracena.
El servicio de abastecimiento, saneamiento y depuración de agua se presta, desde el 1 de septiembre de 2009, por medio de la empresa concesionaria Guadalagua. La duración del contrato es de 25 años. Como responsable último de la prestación de estos servicios, el Ayuntamiento de Guadalajara realiza el seguimiento y control del servicio a través de los técnicos y órganos municipales.
Según el presupuesto general del Consistorio para 2026, los guadalajareños pagan a Guadalagua por la prestación del servicio de alcantarillado (saneamiento y depuración) y abastecimiento y distribución de agua más de 755.000 euros.
El Grupo Municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Guadalajara denunciaba hace un año que la política de privatización de los servicios municipales que durante años ha llevado a cabo el Partido Popular de Ana Guarinos, "nos lleva a la ruina", en palabras de la portavoz socialista, Lucía de Luz. "Hay que explicar de dónde venimos y cómo los contratos realizados por el PP en los años de Antonio Román, de privatización del agua; de los autobuses, o de alumbrado, van a costarnos a toda la ciudad más de 10 millones de euros en revisiones de precios del IPC que solo benefician a las empresas adjudicatarias".
En el caso del agua el PSOE denuncia que "la tarifa anual de este servicio ha aumentado un 70% desde la privatización y el contrato obliga al Ayuntamiento a pagar a Guadalagua 5 millones de euros en diferido por las revisiones de precios".
"Estos contratos a la carta para las empresas nos dejan el siguiente balance: calles sin iluminación suficiente; una ciudad más sucia; un servicio de autobuses que no funciona y el agua más cara, porque la pagamos dos veces, en el recibo, y a través de los impuestos municipales", sesntenciaba De Luz.
El caso del agua es todavía más flagrante. De hecho, la tarifa anual de este servicio ha aumentado un 70% desde la privatización; y el contrato obliga al Ayuntamiento a pagar a Guadalagua cinco millones de euros en diferido por las revisiones de precios.