El amplio programa preparado para este año, que comenzará el próximo 4 de marzo, coincidiendo con el aniversario de la canonización de Santa María Micaela, y se desarrollará hasta el 21 de noviembre, festividad de la Niña María, patrona del colegio
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha presentado hoy el programa conmemorativo del Centenario de Presencia Adoratriz en la ciudad, un acontecimiento que ha calificado como “especial e importante para Guadalajara”, y que rinde homenaje a cien años de misión, educación y servicio por parte de las Hermanas Adoratrices. Junto a ella han participado en la rueda de prensa la Hermana Julia Vindel, representante de la comunidad, y Elena Pérez, directora del Colegio Niña María–Adoratrices.
Guarinos ha recordado que la presencia de la congregación en Guadalajara se remonta a 1926, cuando las primeras hermanas llegaron a la finca construida por la Duquesa de Sevillano, espacio que pronto se transformó en un lugar de acogida, oración y formación. “Desde entonces, la labor de las Adoratrices —discreta, constante y profundamente humana— ha acompañado a varias generaciones, contribuyendo al crecimiento espiritual, educativo y social de la ciudad”. La alcaldesa ha agradecido especialmente “un siglo de entrega, de educación, de acompañamiento y de presencia” y ha destacado el lema elegido para esta efeméride, “100 años por amor”, como reflejo fiel de la identidad de la congregación.
En su intervención, la regidora ha subrayado también la importancia del patrimonio arquitectónico que las Adoratrices custodian, diseñado por Ricardo Velázquez Bosco, y ha afirmado que se trata de “uno de los lugares más bellos y singulares de Guadalajara”, poniendo en valor el panteón, la iglesia y el edificio del colegio, que considera “espectaculares y únicos, tanto por su belleza como por el sentido que adquieren al estar dedicados a la educación y al acompañamiento de la infancia y la juventud”.
La alcaldesa también quiso subrayar el inmenso cariño que la ciudad profesa a las Hermanas Adoratrices, recordando que pocas congregaciones pueden presumir de tener incluso un “club de fans” tan singular como Las Brubutrices, formado por antiguas alumnas que cada año hacen gala de su orgullo de pertenencia y contribuyen a difundir el nombre de Guadalajara. Guarinos evocó igualmente la huella cultural que las Adoratrices han dejado en la ciudad, mencionando el cortometraje “Cuerdas”, de Pedro Solís, una obra profundamente emotiva cuya historia se desarrolla precisamente en el entorno del colegio. “Desde la primera imagen se reconoce la tapia del centro; es un corto inolvidable que lleva impresa la esencia de las Adoratrices y, por tanto, parte de la esencia de Guadalajara”, afirmó.
Vinculación de Santa María Micaela con Guadalajara
Tras la intervención de la alcaldesa, la Hermana Julia Vindel ha agradecido al Ayuntamiento el apoyo para difundir esta celebración y ha recordado la profunda vinculación de Santa María Micaela con Guadalajara. La religiosa ha explicado que el lema del centenario, “100 años de amor”, resume su misión: amor a Dios y amor a los demás a través de la educación, la atención a la juventud y el cuidado de las personas más vulnerables. Recordó que el carisma adoratriz se sostiene “en la adoración eucarística y en la liberación de quienes sufren diversas formas de fragilidad, una misión que hoy se expresa en el ámbito educativo y en el acompañamiento personal a las familias y al alumnado”.
Por su parte, Elena Pérez, directora del centro, ha detallado el amplio programa preparado para este año, que comenzará el próximo 4 de marzo, coincidiendo con el aniversario de la canonización de Santa María Micaela, y se desarrollará hasta el 21 de noviembre, festividad de la Niña María, patrona del colegio. La conmemoración incluirá actos culturales, musicales, formativos y religiosos, además de una eucaristía solemne presidida por el Obispo y diversas actividades abiertas a toda la ciudadanía. La directora ha destacado el carácter participativo del centenario, agradeciendo la implicación de la diócesis, la Asociación de Antiguos Alumnos, numerosos profesores, grupos musicales y familias vinculadas históricamente al centro.
Pérez ha recordado también que el Colegio Adoratrices cuenta actualmente con cerca de 780 alumnos, y ha reivindicado su proyecto educativo como un modelo integral basado en tres pilares: la formación académica de calidad, el clima de convivencia y el acompañamiento personalizado. Subrayó que el centro trabaja especialmente con los alumnos que más lo necesitan, manteniendo el compromiso heredado de la Santa y de las hermanas: “nadie queda atrás; todos tienen un lugar y una oportunidad”.
Para cerrar el acto, la alcaldesa ha reiterado el orgullo que siente la ciudad por la presencia de las Adoratrices y ha invitado a todos los vecinos a participar en las actividades programadas y a conocer de cerca la labor que realizan. “Guadalajara no se entiende sin las Hermanas Adoratrices”, ha afirmado Guarinos.