Se trata del cuarto municipio de España que aprueba esta medida y el tercero de la región. El concejal de Seguridad, de la formación ultra afirma que no pretende abrir un debate cultural ni religioso, ni señalar a ninguna comunidad concreta”
El Ayuntamiento de El Casar se ha convertido en la cuarta administración municipal de España y la tercera de Castilla-La Mancha -junto a Castelló, Móstoles, Alcalá de Henares, Toledo y Talavera- en prohibir el uso del burka o el niqab en dependencias municipales.
Según informa Vox en nota de prensa, el Pleno municipal celebrado hoy ha aprobado esta iniciativa presentada por el Grupo Municipal Vox, con el apoyo del resto del equipo de Gobierno: el PP y Contigo Somos Democracia.
La medida fija que no se permitirá el acceso o permanencia en edificios municipales a personas que porten prendas que oculten total o parcialmente el rostro, "incluyendo el burka, el niqab u otras vestimentas de efecto equivalente". El texto establece que se aplicará con carácter general y con independencia del origen, motivación o significado de la prenda. "Será aplicable a cualquier prenda, sea religiosa o no, que impida total o sustancialmente la identificación facial", ha especificado el concejal de Vox y responsable del área de Seguridad Ciudadana en El Casar, Camilo Gil. Asimismo, la regulación aprobada se limita exclusivamente al interior de las dependencias municipales, sin extender su aplicación a la vía pública, y tampoco afecta a símbolos religiosos ni a prendas que no cubran el rostro.
Gil ha defendido durante el debate que la iniciativa "no pretende abrir un debate cultural ni religioso, ni señalar a ninguna comunidad concreta”, sino más bien abordar "una cuestión estrictamente administrativa y funcional". En su intervención, ha subrayado que en el Ayuntamiento "se tramitan expedientes que generan derechos y obligaciones", por lo que la correcta identificación de las personas es un requisito esencial para proteger la seguridad jurídica, prevenir suplantaciones, proteger a los empleados públicos y asegurar el correcto funcionamiento del servicio público.
Durante su intervención, Gil ha insistido en que "la Administración pública debe actuar con neutralidad, objetividad y proporcionalidad", y que "precisamente por neutralidad, las normas deben ser iguales para todos". "No se trata de discriminar ni de confrontar, sino de ordenar con claridad una cuestión operativa a fin de garantizar igualdad de trato, seguridad jurídica y neutralidad institucional en el acceso a los servicios públicos locales y que afecta al funcionamiento ordinario de nuestras dependencias municipales", ha recalcado el concejal.
La moción contempla, no obstante, excepciones debidamente acreditadas por razones médicas, como el uso de aparatos respiratorios; motivos de salud pública o exigencias de seguridad laboral, como el uso de mascarillas.
Además, solicita a los servicios jurídicos municipales la redacción y aprobación de un reglamento o norma interna que desarrolle esta regulación, asegurando su claridad, publicidad y correcta aplicación. El acuerdo será igualmente objeto de difusión suficiente en los accesos a los edificios municipales y a través de los canales oficiales del Ayuntamiento.