La Asociación de Mujeres de Almonacid de Zorita (AMAZ) ha celebrado, un año más, el Día Inernacional de las Mujeres, con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad. La jornada comenzaba a las 13:00 horas en el Espacio Cultural El Molino, hasta donde se acercaron decenas de almorcileñas que se unieron a la propuesta. Allí, Elena Herrera Escudero, presidenta de la asociación, abría el programa de actos dando lectura a un manifiesto en el que recordaba que es necesario “alzar la voz con fuerza y con orgullo para recordar que la igualdad no es un regalo sino un derecho”.
También invitaba a “honrar a todas las mujeres que han abierto camino con su esfuerzo, su talento y su valentía, para lograr igualdad real y efectiva en todos los ámbitos, respeto y fin de la violencia machista, que arrebata vidas y libertades”.
En el manifiesto, Herrera consideraba que “el progreso de una sociedad se mide por la dignidad y las oportunidades que brinda a las personas, sin discriminación”, y que “la igualdad no se alcanza con palabras sino con compromiso, leyes justas y cambios reales que consigan un futuro igualitario”.
“Este es un acto que es importante para reafirmarnos, no para ponernos por encima de nadie, para reconocer que estamos aquí, que somos parte de la vida, que tenemos mucho esfuerzo hecho y el que nos queda por hacer. Quedarse en casa y no hacer nada no sirve para nada, cada una aporta lo poquito que tiene y su conocimiento y las demás aprendemos, y poco a poco se van consiguiendo las cosas”, argumentaba la presidenta de la Asociación.
“No tendríamos que reclamar ni reivindicar estas cosas, tendría que ser natural el obtenerlas. Ojalá no fuese necesario tener un día reivindicativo como tal”, concluía.
Tras la lectura del manifiesto se guardó un minuto de silencio “en recuerdo de todas aquellas mujeres que ya no están entre nosotros”.
Como viene siendo habitual, durante el acto se homenajeó a una mujer que ha dejado o deja su huella en Almonacid, y este año el reconocimiento recayó en la almorcileña Felisa Toledano por su ejemplo de valentía lucha y tesón en tiempos difíciles.
Nacida en la localidad durante la Guerra Civil Española, Felisa fue enviada a muy pronta edad a vivir a Madrid ante las dificultades que el entorno rural mostraba tras la contienda, y fue allí donde enseguida reconoció cual era su verdadera vocación: la enseñanza.
De vuelta en la localidad, a los 12 años recibió la propuesta de ingresar en el convento local. “Acepté con ilusión porque aquel colegio era un lugar donde podía enseñar con ilusión a los niños y niñas del pueblo. Allí crecí, estudié el bachillerato y confirmé que enseñar era mi camino”.
Tras 12 años como religiosa y debido la clausura del colegio del convento, Felisa tuvo que afrontar la dura decisión de salir de la vida consagrada para seguir luchando por su objetivo, en unas circunstancias en las que tal decisión era acogida con rechazo por la sociedad.
“Con esfuerzo, constancia y muchas noches sin dormir conseguí mi título y así por fin pude dedicarme a lo que siempre había querido, ser maestra, una profesión a la que entregué 38 años de mi vida” recuerda Felisa emocionada.
Tras haber forjado una carrera y una familia en Madrid, Felisa regresaba a Almonacid de Zorita en 1998 después de jubilarse y allí reside desde entonces mostrándose muy activa, disciplinada y positiva, e incluso sabiendo adaptándose, una vez más, a los tiempos cambiantes y a las nuevas tecnologías, que no parecen suponer un problema para ella.
Felisa Toledano recogía el reconocimiento que compartía con quienes le han apoyado durante su vida y sobre todo con “todas las mujeres de este pueblo que, como ella, han trabajado, han luchado y han sacado adelante a sus familias con manos firmes y corazón grande. A todas vosotras gracias”.
La clausura del acto se realizaba a cargo de la artista local Mayte Rodríguez, que declamaba un texto de su autoría en homenaje a las mujeres y en un entorno en el que, además, se está exponiendo “Arte de guijarros”, muestra de creativas composiciones de la artista realizadas con diversos materiales entre los que predominan las pequeñas piedras.
La parte más lúdica del programa daba comienzo a las 14:30 en el restaurante local “La Almazara”, que fue seguida por diversos actos como la celebración de un bingo o el reparto de regalos. En palabras de la 2ª Teniente de Alcalde y concejala de Cultura Lydia López “el de hoy ha sido un encuentro necesario en el que de nuevo se ha puesto de manifiesto la cohesión existente entre las almorcileñas y el apoyo que desde el consistorio local reciben las mujeres de este pueblo”.
Esta asociación nacía en 2002 con el objetivo principal de fomentar el bienestar de la mujer, buscar soluciones a sus problemas y promover el conocimiento, por lo que desde AMAZ se organizan cursos, talleres, ponencias sobre coaching y autoestima, técnicas digitales, manejo del móvil, trabajos manuales, viajes y excursiones culturales.