El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una inversión superior a los 2,5 millones de euros destinada al tratamiento de restos vegetales en más de 4.000 hectáreas, con el objetivo de reforzar la prevención de incendios forestales en la región. Así lo ha anunciado la consejera Portavoz, Esther Padilla, quien ha subrayado que estas actuaciones forman parte de una estrategia sostenida en el tiempo que prioriza la anticipación frente a la emergencia.
“No esperamos al verano para proteger nuestros montes”, ha afirmado Padilla, destacando el enfoque preventivo del Ejecutivo autonómico en un contexto marcado por el cambio climático, que alarga los periodos de riesgo. Las labores previstas permitirán reducir la acumulación de combustible vegetal y actuar en zonas estratégicas de las cinco provincias, como márgenes de carreteras, caminos forestales y áreas de cortafuegos.
Las intervenciones incluirán tanto la trituración mecanizada de restos forestales previamente agrupados como el desbroce directo en aquellas zonas donde la vegetación incrementa el riesgo de propagación del fuego. Estos trabajos serán ejecutados por la empresa pública GEACAM, considerada una pieza clave en el dispositivo regional de prevención y extinción de incendios.
La consejera ha remarcado que el presupuesto autonómico de 2026 contempla una inversión de 126 millones de euros en esta materia, lo que supone un incremento del ocho por ciento respecto al año anterior. Además, ha destacado la evolución “muy significativa” de esta política en la última década, pasando de 81 millones de euros a los actuales 126, y triplicando la superficie de actuación preventiva, de 5.000 a más de 13.000 hectáreas tratadas en 2024.
“Prevenir es menos llamativo que apagar, pero es lo que más protege”, ha insistido Padilla, defendiendo la planificación y la inversión continuada como pilares fundamentales para preservar el medio natural y garantizar la seguridad de la población.
En el mismo Consejo de Gobierno, el Ejecutivo regional ha aprobado también una inversión de 2,4 millones de euros para prorrogar, durante un año más, el servicio de operación, mantenimiento y conservación del sistema de abastecimiento de agua potable en alta de la Llanura Manchega, conocido como la Tubería Manchega.
Actualmente, el único tramo en funcionamiento es el ramal nororiental, operativo desde 2023, que abastece a 15 municipios de las provincias de Ciudad Real, Cuenca y Albacete, garantizando el suministro a más de 70.000 personas. La prórroga aprobada supone la tercera extensión del contrato y permitirá asegurar la continuidad de este servicio esencial.
Padilla ha destacado que esta decisión trasciende lo administrativo, al tratarse de una infraestructura estratégica para la región que contribuye a la igualdad de oportunidades y al desarrollo de los municipios. Asimismo, ha avanzado que la ampliación del sistema hacia el Campo de Calatrava comenzará en abril, con previsión de finalización en el verano de 2028.
“El abastecimiento de agua potable es indispensable para garantizar la calidad de vida en nuestros pueblos”, ha concluido la consejera portavoz, reafirmando el compromiso del Gobierno regional con la cohesión territorial y la sostenibilidad.