UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha ha cargado con dureza contra el nuevo contrato de transporte sanitario terrestre presentado por el Gobierno regional, al que acusa de ser un “ejercicio de propaganda” que no introduce mejoras reales ni en la financiación ni en las condiciones laborales del sector. Según el sindicato, el acuerdo, calificado como “histórico” por el Ejecutivo autonómico, consolida un modelo “precario” que mantendrá congelados los salarios de unos 2.200 trabajadores hasta el año 2031.
La organización sindical sostiene que el contrato no supone un incremento efectivo de la inversión. Recuerda que, desde hace más de dos años, el servicio se ha venido prestando mediante contratos de emergencia con cuantías prácticamente idénticas a las ahora anunciadas. En este contexto, el aumento real de financiación apenas superaría el 2%, una cifra que, según UGT, queda muy por debajo de la inflación acumulada, lo que se traduce en una pérdida de capacidad económica en términos reales.
Uno de los aspectos más criticados es la ausencia de mecanismos de revisión de precios durante los seis años de vigencia del contrato. Esta circunstancia obligará a prestar el servicio sin posibilidad de adaptar el presupuesto al encarecimiento de costes como los carburantes, el mantenimiento o los salarios. Para UGT, esta decisión “no es neutra”, ya que el ajuste recaerá directamente sobre las plantillas.
En materia laboral, el sindicato denuncia que el contrato no incluye ninguna referencia a mejoras salariales ni instrumentos que permitan financiarlas. Subraya que los trabajadores del transporte sanitario llevan sin actualizaciones retributivas desde 2012, una situación que, de mantenerse este marco contractual, se prolongará al menos hasta 2031. “Nos condena a otros cinco años sin ningún tipo de mejora laboral”, advierten.
UGT también cuestiona las “mejoras” anunciadas por la Consejería de Sanidad, como la incorporación de nuevos vehículos, la modernización del servicio o medidas de humanización. A su juicio, muchas de estas iniciativas no son novedades, sino obligaciones básicas ya recogidas en los pliegos de condiciones. Asimismo, lamenta que no se hayan introducido avances en los tiempos de respuesta, especialmente en las zonas rurales más alejadas, una de las principales demandas del sector.
El sindicato alerta de que el modelo planteado incrementa la presión asistencial sin aumentar los recursos reales, lo que puede derivar en un deterioro del servicio público. Denuncia jornadas laborales que alcanzan las 2.184 horas anuales —unas 700 más que las del personal de enfermería—, salarios por debajo del Salario Mínimo Interprofesional en algunas categorías, como los camilleros, y una sobrecarga de trabajo constante.
Además, advierte de una creciente fuga de profesionales hacia otras comunidades autónomas, como Madrid, o hacia servicios con mejores condiciones laborales, lo que evidencia, a su juicio, el fracaso del modelo de externalización vigente.
Ante esta situación, UGT exige una revisión inmediata del sistema de financiación del contrato, la inclusión de cláusulas de actualización de precios, la vinculación al convenio colectivo para garantizar subidas salariales y la apertura urgente de una mesa de negociación con los sindicatos. Asimismo, plantea como solución estructural la gestión pública directa del transporte sanitario en Castilla-La Mancha.
El sindicato concluye que el Gobierno regional “prioriza el titular político frente a la realidad del servicio” y advierte de que no aceptará un modelo que, en su opinión, hipoteca el futuro del sector y perpetúa la precariedad laboral de sus profesionales.