El conjunto morado plantó cara en el Santamaría, pero la mayor profundidad del Irudek Bidasoa Irun acabó decantando el partido (36-38)
El SANICENTRO Balonnmano Guadalajara volvió a demostrar su carácter competitivo, pero no pudo evitar la derrota frente al Irudek Bidasoa Irun (36-38) en el Polideportivo Municipal David Santamaría, en un encuentro correspondiente a la jornada 22 de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL. El conjunto alcarreño sostuvo el pulso durante gran parte del partido, pero terminó cediendo en los momentos decisivos ante uno de los equipos más potentes de la competición.
Con varias bajas importantes, Juan Carlos Requena volvió a tirar de compromiso colectivo para confeccionar un siete competitivo, con Jorge Blanco bajo palos y Chiuffa liderando el ataque. Desde el inicio, el BM Guadalajara salió intenso, tratando de frenar el ritmo de un Bidasoa que comenzó golpeando primero (2-5). Sin embargo, los morados reaccionaron pronto y lograron igualar el choque (5-5) gracias al trabajo defensivo y a la eficacia en ataque.
El encuentro se mantuvo equilibrado durante muchos minutos, con un Guadalajara ordenado y muy implicado, apoyado además en la actuación de Jorge Blanco en portería. Aun así, la calidad y la rotación del conjunto irundarra comenzaron a marcar diferencias con el paso de los minutos, abriendo una pequeña brecha en el marcador que obligó a Requena a detener el partido (10-15).
Lejos de descomponerse, el Guadalajara volvió a apretar antes del descanso, recortando distancias hasta el 13-15 y manteniéndose vivo en el encuentro. Finalmente, el choque se fue al intermedio con un 17-20 que dejaba todo abierto para la segunda mitad.
Tras la reanudación, el guion se mantuvo. El Guadalajara continuó compitiendo con intensidad, sin permitir que Bidasoa rompiera definitivamente el partido. Con el marcador en torno a los tres goles de diferencia (28-31), el equipo alcarreño seguía teniendo opciones, apoyado en su esfuerzo colectivo y en un Jorge Blanco que firmó una actuación destacada.
Sin embargo, en el tramo final apareció la experiencia del Bidasoa. La entrada de Leo Maciel en portería y el acierto ofensivo de jugadores como Dariel García terminaron por inclinar la balanza a favor de los visitantes, que supieron gestionar su ventaja en los minutos clave.
Aun así, el Balonmano Guadalajara no bajó los brazos en ningún momento y llegó a recortar distancias hasta colocarse a solo dos goles, dejando claro que, pese a la derrota, el equipo sigue compitiendo al máximo nivel. El definitivo 36-38 reflejó un partido en el que los morados volvieron a dar la cara, pero en el que la mayor profundidad y calidad del rival resultaron determinantes.