El Servicio de Apoyo y Asistencia Psicosocial vinculado al 1-1-2 de Castilla-La Mancha intervino en un total de 41 incidentes durante 2025, una cifra inferior a la registrada en 2024, cuando se contabilizaron 48 actuaciones. Este recurso, puesto en marcha por el Gobierno regional en colaboración con Cruz Roja, ofrece atención psicológica inmediata a víctimas, familiares y también a profesionales de emergencias afectados por situaciones traumáticas.
Según los datos facilitados por la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, los suicidios concentraron el mayor número de intervenciones, con 23 casos en los que fue necesaria la activación de los equipos de psicólogos y trabajadores sociales. Se trata, por tanto, de la principal causa de actuación del servicio, reflejando el peso de este tipo de situaciones dentro de las emergencias atendidas.
En segundo lugar, destacan los accidentes de tráfico, que requirieron atención especializada a familiares y allegados de las víctimas. Entre ellos, sobresale el siniestro ocurrido en julio en Sisante (Cuenca), donde la colisión entre dos vehículos provocó la muerte de cinco personas y dejó a otras cuatro gravemente heridas.
El servicio también intervino en casos de fallecimientos inesperados, especialmente de menores, así como en accidentes laborales, situaciones que suponen un fuerte impacto emocional para los entornos cercanos de las víctimas.
La labor de estos equipos se centra en proporcionar un primer apoyo psicosocial en escenarios de urgencia, crisis o catástrofes. Su objetivo es mitigar el impacto emocional inmediato, facilitar la gestión del duelo y acompañar a las personas afectadas en los primeros momentos tras el suceso.
Además, el servicio no solo atiende a víctimas y familiares, sino también a los propios intervinientes —como sanitarios, policías o bomberos— que, en determinadas circunstancias, pueden verse afectados psicológicamente por la gravedad de los incidentes en los que participan.
Por meses, noviembre fue el periodo con mayor número de activaciones, con ocho intervenciones, seguido de septiembre, con seis, y agosto, con cinco. Esta distribución refleja una mayor concentración de actuaciones en la recta final del año.
En cuanto al reparto territorial, la provincia de Toledo lideró las intervenciones con 18 incidentes, muy por encima del resto, aunque con un descenso de siete casos respecto al año anterior. Le siguen Cuenca y Ciudad Real, con siete actuaciones cada una, mientras que Albacete registró cinco y Guadalajara cuatro, siendo estas las provincias con menor número de activaciones.
El Servicio de Apoyo Psicosocial opera a través de Cruz Roja Castilla-La Mancha en virtud de un convenio con el Gobierno autonómico, y se activa a demanda desde el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2.
Cabe destacar que un mismo incidente puede generar varias intervenciones del equipo, especialmente cuando es necesario prolongar la atención durante varios días para acompañar a los afectados en el proceso inicial de afrontamiento.
En conjunto, este recurso se consolida como una herramienta esencial dentro del sistema de emergencias regional, al incorporar la atención emocional como parte fundamental de la respuesta ante situaciones críticas.


