Las brigadas de carreteras del Gobierno de Castilla-La Mancha retiraron durante el último año un total de 132.000 kilos de residuos y 8.853 bolsas de basura de las cunetas y márgenes de la red viaria autonómica, según ha informado el director general de Carreteras, David Merino.
Los trabajos se han desarrollado a lo largo de los 8.600 kilómetros que conforman la Red regional de Carreteras, abarcando las cinco provincias de la comunidad autónoma. Según ha detallado Merino, las actuaciones se han centrado especialmente en aquellos tramos con mayor acumulación de residuos, tanto en entornos urbanos como en zonas rurales, donde además existe un mayor riesgo de incendios.
Las brigadas, que han ido rotando por las distintas áreas en las que se divide la red, han empleado medios propios para llevar a cabo estas labores. De hecho, aproximadamente el 25% de su actividad se destina a tareas de limpieza de residuos, que se combinan con otras actuaciones esenciales como el mantenimiento de márgenes y el control de la vegetación.
En este ámbito, el Gobierno regional destina 2,3 millones de euros anuales al desbroce y las podas selectivas, una inversión que se mantendrá también en 2026 con una cuantía similar destinada al tratamiento de márgenes y la mejora de la visibilidad en las carreteras.
El responsable regional ha subrayado que estas actuaciones son “esenciales” para garantizar la seguridad vial y el correcto funcionamiento de las infraestructuras. La acumulación de residuos en cunetas no solo deteriora el entorno, sino que puede provocar situaciones de riesgo para los conductores y favorecer la propagación de incendios.
Entre los residuos retirados figuran envases, plásticos, colillas, botellas de vidrio, latas, pañales e incluso objetos de gran tamaño como inodoros, lo que evidencia, según Merino, la persistencia de conductas incívicas.
Ante esta situación, el director general ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para mantener limpias las carreteras. En particular, ha insistido en la importancia de no arrojar basura ni colillas desde los vehículos, especialmente en épocas de mayor riesgo como la primavera y el verano, cuando aumentan los desplazamientos y la probabilidad de incendios.
“Se trata de una tarea compartida entre la Administración y la ciudadanía”, ha señalado Merino, quien ha apelado a la responsabilidad individual como elemento clave para reducir la acumulación de residuos en las cunetas y mejorar la seguridad en la red viaria regional.


