Tras un cierre de ejercicio fantástico tanto por los resultados empresariales como por el espectacular avance alcista del Ibex 35, ahora parece que las cosas se han torcido por el afán justiciero de Trump, dispuesto a salvar al mundo del terrorismo islámico promovido por Irán
El selectivo español cerró 2025 con un alza cercana al 55%, la segunda mayor de su historia, y había arrancado el nuevo ejercicio con la misma dinámica ascendente. Sin embargo, el inicio de la guerra en Irán ha provocado un drástico giro. Desde el inicio de los bombardeos hace poco más de un mes el índice ha retrocedido del orden de un 10%, entrando en terreno negativo en el acumulado del año. llegando a perder la cota de los 17.000 puntos, nivel que busca convertir ahora en su principal zona de soporte.
Con todo, el mercado está mostrando una cierta fortaleza ante el conflicto frente a crisis similares en el pasado. En otras ocasiones, las disrupciones energéticas provocadas por un precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril y el gas disparado habrían provocado un terremoto en los mercados financieros.
Sin embargo, las grandes economías se encuentran ahora en mejor disposición para afrontar un conflicto prolongado. De hecho, el VIX, el llamado índice del miedo, ha repuntado ligeramente, pero se mantiene en niveles todavía razonables. En Europa, los últimos datos de publicados empiezan a descontar un crecimiento más lento, casi de estancamiento, y una presión al alza de los precios que dibuja un moderado escenario de estanflación que puede agravarse si las tensiones geopolíticas van a más.
Una de las grandes preocupaciones es la dispersión del conflicto por la región, los hutíes de Yemen ya han mostrado su apoyo a Irán, y el agravamiento en el caso de que Estados Unidos acabe optando por mandar tropas sobre el terreno. Sin embargo, el secretario de estado Marco Rubio ha asegurado que la guerra no se dilatará demasiado.
En cualquier caso, todos los mensajes que llegan desde Estados Unidos hay que cogerlos con pinzas, la presión sobre los precios de la cadena productiva amenaza con ser persistente en el tiempo. Eso forzaría al Banco Central Europeo ha abandonar su actual política de neutralidad monetaria para subir tipos incluso en un entorno de débil crecimiento económico.
Este es uno de los peores escenarios para la renta variable [porque encarecerá el crédito y frenará el buen ritmo de los resultados. Se este modo se abre un segundo trimestre incierto y preocupante para el sector empresarial español.
Los sectores más perjudicados serán aquellos más intensivos en energía o dependientes del consumo discrecional como automoción, retail y transporte. El aumento de los costes y la presión sobre los márgenes serán difíciles de trasladar al cliente final y eso se dejará sentir sobre su perfil crediticio y sus valoraciones. En el mercado continuo, IAG, Logista, el grupo DIA o Puig podrían ser las más afectadas.
Por el contrario, sectores como la energía renovable, defensa o infraestructuras podrían recoger tanto el alza de los precios de las energías fósiles como el aumento de las inversiones de Europa para lograr una mayor independencia militar y estratégica. Todo ello podría provocar un progresivo trasvase de la inversión en el segundo trimestre hacia los principales valores de estos sectores,
Esta dinámica serviría, en principio, para mantener los actuales niveles del Ibex 35 o, incluso que se dispare hacia sus récords históricos de nuevo si el conflicto acaba en breve. En el mercado existe mucha liquidez deseando aprovechar las oportunidades dejadas por las últimas correcciones.
Julio Muñoz. Periodista de información económica y experto en comunicación