Actualmente existen 51 colonias felinas oficiales, de las cuales 19 cuentan con casetas
El servicio de gestión de animales en la ciudad de Guadalajara se desarrolla a través de la protectora La Camada. Esta entidad cuenta con dos albergues en la ciudad, uno ubicado en el Serranillo y otro junto al zoo, desde los que se coordina principalmente la atención a perros y gatos.
En el ámbito felino el Ayuntamiento de Guadalajara trabaja en el control de las colonias felinas de la ciudad mediante el método CER (Captura, Esterilización y Retorno). Este sistema permite controlar la población de gatos urbanos y reducir posibles conflictos vecinales.
El número estimado de gatos en estas colonias es de 596, una cifra aproximada debido a la naturaleza cambiante de estas poblaciones. Actualmente existen 51 colonias felinas oficiales, de las cuales 19 cuentan con casetas: "El objetivo municipal es seguir ampliando este número, aunque en algunos emplazamientos no es posible su instalación por cuestiones técnicas o de ubicación", explica José Luis Alguacil, Concejal Delegado de Medio Ambiente, Parques y Jardines y Zonas Verdes, Gestión de Derechos de los Animales y Bienestar Animal, Zoo Municipal, del Ayuntamiento de Guadalajara
Por otro lado, la directora de La Camada, Asociación Protectora de Animales y Plantas de Guadalajara, Ángeles Heras, considera que la situación en los últimos años "ha mejorado mucho", con respecto al control de la poblacion y a la esterilización de las colonias: "Se está llevando a cabo una media de 400 gatos al año, en cuanto a la esterilizarción, con un corte de oreja para marcar que están esterilizados y se vuelven a soltar, es el método, se dejan otra vez en su misma colonia".
"Creemos que sí que ha bajado la población poco a poco, se va notando, sobre todo a la hora de que lleguen las épocas de camadas de bebés, que antes se nos entraban muchísimos y ahora es verdad que todavía es un número elevado, pero va bajando con los años". Desde La Camada explican que muchos de estos gatos que les llegan al albergue "vienen de la calle, en el caso de gatas que han parido, que por lo que sea no han podido hacerse cargo de su camada o gatitos que al tener ya un poquito más de tiempo comienzan a andar y a moverse y se despistan de la madre, por ejemplo".
"Nosotros siempre preferimos que los gatos se queden con su madre, porque tienen muchas más posibilidades de sobrevivir como gatitos lactantes o muy pequeños, porque muchas veces no nos podemos ocupar de todas esas camadas. Hay veces que tienen que venir, o a lo mejor animales que están malitos y tenemos que atenderlos veterinariamente o que no se pueden reubicar por unos motivos u otros", afirma. Actualmente en La Camada cuentan con 120 gatos.
"Muchos de los gatos adultos que tenemos en el albergue ahora mismo son sociables porque la gran mayoría vienen de abandonos en casas. Luego tenemos algunos que son más miedosos porque aparte por el carácter propio del gato, también porque algunos sí que han venido de la calle y no hemos sabido dónde reubicarles porque a lo mejor no pertenecían a esa colonia, sabíamos seguro que los alimentadores y los cuidadores de esa colonia no lo conocían. Tampoco podemos dejar un animal a su suerte en la calle sin saber que es de esa colonia de donde procede", apunta.
Por razones de salud pública y protección al medio ambiente urbano, se prohíbe el suministro de alimentos en la vía pública, jardines o solares a gatos callejeros, exceptuándo las personas alimentadoras encaradas del control de estas colonias que están autorizadas por el Ayuntamiento. Actualmente Guadalajara cuenta con 85 personas alimentadoras acreditadas que se encargan de alimentar y supervisar a los animales: "Para obtener este permiso es necesario solicitarlo en la sección de Medio Ambiente del Ayuntamiento, donde los técnicos valoran la necesidad en función de la colonia y del número de voluntarios existentes", explica Alguacil.
Entre las colonias más numerosas en la ciudad, explica el concejal "destacan la situada en la zona donde se construirá el nuevo cuartel de los GEOs y la del Parque de la Vaca, aunque pueden existir otras con alta concentración de animales en distintos puntos de la ciudad".
"No lo podemos demostrar pero tenemos la sensación de que todos los gatos que se encuentran, sobre todo gatos que de repente aparecen en colonias donde no estaban antes o en las calles de Guadalajara se percibe que que no están acostumbrado a la calles, que no se están adaptando. Pensamos que es muy difícil que todos estos gatos sean del municipio de Guadalajara. Creemos que los ayutamientos de los pueblos deberían ocuparse de sus colonias, por ley tienen que hacerlo, y ocuparse de sus colonias significa lo mismo que estamos haciendo nosotros", explica Ángeles Heras.
"Si todo eso estuviera más controlado, porque yo creo que en los pueblos, no en todos, se ha avanzado, hay algunos alcaldes y algunos ayuntamientos con los que yo he hablado que tienen una asociación que les ayuda y que están haciendo todo esto. Creo que todo esto está avanzando y que lo que hay que hacer es informarse bien y utilizar todos los recursos que se puedan. Si todo esto estuviera más controlado, creemos que no habría tantos animales, tantos gatos en Guadalajara", apunta la directora de La Camada.
Por otro lado, Ángeles destaca la gran importancia de los voluntarios para La Camada: "Elisa es una de nuestras voluntarias que lleva casi 24 años con nosotros, viene todos los días del año con toda su paciencia y su cariño. Gracias a eso consigue rehabilitar a muchos de esos gatos porque cambian totalmente. Al igual que Nuria, otra de nuestras voluntarias que también viene ahora mismo a diario o los que acuden los fines de semanas y por supuesto las casas de acogida de gatos mayores o con algún problema de salud que los cuidan indefinidamente hasta que sale una adopción para ellos definitiva ".
"Por parte del Ayuntamiento se ha hecho un buen trabajo en los últimos años concediéndose autorizaciones a estos alimentadores que hasta ese momento se alimentaban a escondidas y con su uso de multas, a ese nivel ha mejorado todo mucho. Creemos que todavía se puede mejorar más, que se pueden dar más autorizaciones y también poner más casetas porque las colonias así están señalizadas".
Para finalizar, destaca que la figura de los alimentadores: "Se vuelcan muchísimo y es muy de agradecer, son personas que dedican su tiempo y sus medios económicos a alimentar gatos todos los días del año. Pero por otra parte hay personas que con toda su mejor intención lo están haciendo sin autorización todavía, que complica mucho la labor de la protectora a la hora de ir a esterilizar y de controlar esa población y que a veces no lo hacen de la manera más adecuada pero también por desconocimiento. Entonces lo que sí pediría a estas personas que quieren alimentar que se pongan en contacto con nosotros y con el ayuntamiento, que piden la autorización, que lo soliciten y que podamos hacerlo de una manera más controlada", concluye Ángeles.