El técnico del Ciudad de Guadalajara FS destaca el compromiso del vestuario, la apuesta por la juventud y la ilusión con la que afrontan el tramo final de la temporada
El Ciudad de Guadalajara FS encara el tramo decisivo de la temporada con optimismo y confianza en el trabajo realizado. Así lo transmite su entrenador, Isma Mínguez, que hace un balance positivo del curso pese a las dificultades que ha atravesado el equipo, especialmente marcadas por la juventud de la plantilla y los problemas físicos.
El técnico alcarreño reconoce que el proyecto arrancó con incertidumbre tras la profunda renovación llevada a cabo en verano, apostando por jugadores muy jóvenes, muchos de ellos recién salidos de categoría juvenil. “Sabíamos que iba a ser duro, que iba a costar”, explica, aunque pone en valor la evolución del grupo: “Hemos intentado implantar una filosofía y un método, y estamos contentos con el nivel de trabajo y competitividad que están demostrando los chicos”.
Esa capacidad de adaptación ha sido clave en un curso irregular en cuanto a resultados, pero que ha ido encontrando estabilidad en las últimas semanas. De hecho, el equipo atraviesa ahora uno de sus mejores momentos, algo que cobra aún más mérito teniendo en cuenta las bajas sufridas. “Justo cuando peor lo hemos pasado a nivel de lesiones, el equipo ha respondido muy bien. Los que han estado han dado un paso adelante y han competido a un gran nivel”, subraya Mínguez.
Con la recuperación progresiva de efectivos y una dinámica positiva, el objetivo ahora pasa por alargar esa buena racha en el tramo final del campeonato. El entrenador lo tiene claro: seguir creciendo y disfrutar del camino. “Queremos terminar la temporada con buenas sensaciones y en una posición más cómoda en la tabla”, afirma, sin perder de vista que aún quedan varias jornadas por delante en las que el equipo puede seguir sumando.
Más allá de los resultados, Mínguez también pone el foco en el crecimiento colectivo e individual del grupo. “Se pueden conseguir muchos objetivos, no solo en la clasificación, sino también en el juego, en los aspectos técnico-tácticos. El equipo no ha bajado los brazos en ningún momento y eso es lo más importante”, señala, destacando el carácter competitivo de sus jugadores como una de las grandes fortalezas del curso.
En el plano personal, el técnico se muestra satisfecho y agradecido por el compromiso del vestuario. “Siempre que los jugadores respondan como lo están haciendo, yo estaré contento”, reconoce, dejando claro que el espíritu del equipo es el principal motivo de orgullo en una temporada exigente.
Por último, Mínguez quiso dirigirse a la afición, a la que considera fundamental en el rendimiento del equipo, especialmente en casa. “Nos apoyan mucho en el pabellón y eso se nota. Fuera sí que echamos de menos algo más de presencia, pero en casa están siendo clave”, apunta. De cara a las últimas jornadas como local, el mensaje es claro: mantener la ilusión y ofrecer espectáculo. “Creo que este año hemos mostrado un juego alegre, valiente, y eso es lo que queremos seguir ofreciendo”.
Con el equipo en una buena dinámica y el vestuario comprometido, el Ciudad de Guadalajara FS afronta el final de temporada con ambición y dispuesto a cerrar el curso dejando su mejor versión sobre la pista.