La capitana del CD Chiloeches pone en valor la experiencia en Primera División pese al descenso y reafirma la ambición del proyecto: “El objetivo es volver”
El CD Chiloeches pone punto y seguido a su histórica etapa en la Primera División del fútbol sala femenino con el descenso ya confirmado, pero con la sensación de haber competido en la élite y de haber escrito una página importante en la historia del deporte regional. Así lo transmite su capitana, Noelia de las Heras, que analiza con serenidad y orgullo una temporada tan exigente como enriquecedora.
“Sabíamos que iba a ser una temporada muy complicada, tanto a nivel físico como mental”, reconoce la jugadora, que no esconde los momentos difíciles vividos a lo largo del curso. El equipo ha competido en numerosos encuentros, pero pequeños detalles han marcado la diferencia en una categoría donde cualquier error se paga caro. “Ha habido partidos en los que hemos estado bien, pero esos errores te condenan muchísimo y hacen que el trabajo de toda la semana no se vea reflejado en los resultados”, explica.
Pese al golpe del descenso, el vestuario trata de quedarse con el valor de lo conseguido. “Ahora es un momento duro, pero también intentamos ver el lado positivo: hasta dónde hemos llegado y lo que ha hecho este club”, apunta. Y es que el CD Chiloeches ha logrado situarse en la máxima categoría del fútbol sala nacional, algo que para su capitana supone “un orgullo enorme”.
“Es el resultado de muchos años de trabajo y de lucha. Ver a un club tan pequeño en Primera División es una satisfacción tremenda”, señala Noelia, que deja claro que esto no es un punto final: “Que nadie dude que el objetivo del club es volver a la máxima categoría”.
La experiencia en la élite también ha servido como aprendizaje. La capitana destaca el salto competitivo respecto a la Segunda División, especialmente en el apartado físico. “El ritmo y la intensidad son muy diferentes, es una categoría mucho más exigente”, afirma. Pero si algo ha marcado la temporada ha sido el aspecto mental: “Trabajas día a día y no llegan los resultados, eso merma mucho. Hemos aprendido a gestionar esa frustración y a seguir intentándolo”.
Con seis jornadas aún por disputarse, el equipo no baja los brazos. El mensaje dentro del vestuario es claro: competir hasta el final. “Vamos a seguir con la misma intensidad, peleando cada balón durante los 40 minutos e intentando sacar los tres puntos, como hemos hecho siempre”, asegura.
A nivel individual, Noelia de las Heras también hace balance de una temporada vivida con máxima exigencia. “Se vive todo muy intenso, con muchos altibajos, pero siempre intentando mantener la cabeza y no bajar los brazos”, explica. En su caso, además, con un rendimiento destacado en el plano goleador: “Está siendo un año agridulce, porque a nivel personal me he encontrado bien, peleando entre las máximas goleadoras, pero al final lo importante es el equipo y no se ha conseguido el objetivo”.
Con todo, el CD Chiloeches encara el final de temporada con dignidad, orgullo y la certeza de haber competido entre las mejores. Una experiencia que, lejos de ser un final, apunta a ser el impulso para volver a intentarlo.