Cabanillas del Campo se convirtió durante el pasado fin de semana en uno de los principales escaparates nacionales de la danza con la celebración de la tercera edición del certamen «Bailando a la vida», un evento que reunió a más de 5.000 personas entre participantes y público en el Polideportivo San Blas y que superó todas las previsiones de asistencia.
Organizado por la Asociación Rincón Flamenco de Guadalajara, el concurso recaló por primera vez en el municipio cabanillero y transformó durante dos intensas jornadas, los días 23 y 24 de mayo, la principal instalación deportiva local en un gran escenario dedicado al baile y la expresión artística.
Más de 2.000 bailarines y bailarinas, procedentes de alrededor de medio centenar de escuelas y asociaciones de distintos puntos del país, participaron en un certamen que contó con un escenario de 120 metros cuadrados instalado sobre la pista central del polideportivo. Durante el campeonato se desarrollaron cerca de 300 actuaciones y más de 23 horas de competición repartidas entre las jornadas del sábado y el domingo.
El programa arrancó el sábado por la mañana con las pruebas de Danza Urbana, continuó durante la tarde con las competiciones de Danza Clásica y Danza Moderna, y concluyó el domingo con las modalidades de Danza Española y Flamenco, que pusieron el broche final a un fin de semana marcado por la afluencia constante de público.
Las gradas del San Blas registraron una elevada ocupación durante todo el certamen, con espectadores que acudieron para seguir las distintas actuaciones y respaldar a los participantes. El evento congregó a grupos llegados tanto de la provincia de Guadalajara como de otros territorios de España, entre ellos Segovia, Albacete, Valencia o Asturias.
Uno de los aspectos más destacados del campeonato fue la diversidad de edades de los participantes. Desde una niña de apenas tres años, la concursante más joven, hasta una pareja octogenaria, la de mayor edad, compartieron escenario en una cita que volvió a reivindicar la danza como una actividad abierta a todas las generaciones.
La organización estructuró la competición en diferentes categorías de edad: Baby (3 a 7 años), Infantil (8 a 11 años), Júnior (12 a 14 años), Juvenil (15 a 17 años), Absoluta (18 a 35 años) y Sénior (mayores de 36 años). Además, se establecieron modalidades para actuaciones individuales, dúos y grupos, lo que permitió reconocer el talento en distintas disciplinas y formatos.
La valoración de las actuaciones corrió a cargo de un jurado integrado por reconocidos profesionales del sector de la danza y la coreografía, entre ellos Quique Guijarro, Egoitz González, Jesús Florencio y Cuca Pon, encargados de seleccionar a los ganadores entre un elevado número de propuestas y estilos.
El éxito de participación y asistencia consolida a «Bailando a la vida» como una de las citas de referencia para el mundo de la danza amateur y formativa, al tiempo que sitúa a Cabanillas del Campo como escenario de grandes eventos culturales y deportivos capaces de atraer a miles de visitantes durante un fin de semana.


