El Gobierno de Castilla-La Mancha invertirá este año más de 23,1 millones de euros en la prevención y extinción de incendios forestales en la provincia de Guadalajara dentro de la campaña Infocam 2026, un dispositivo que movilizará durante los próximos meses a cerca de 500 profesionales y que se enfrenta a un verano marcado por las altas temperaturas y el rápido secado de la vegetación.
La campaña ha sido presentada este viernes en el Centro Operativo Provincial de El Serranillo por la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García; el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Rubén García; y el jefe del Servicio de Incendios y Ayudas, Miguel Aguilar.
De la inversión total prevista para la provincia, cerca de diez millones de euros se destinarán a labores preventivas y más de trece millones a tareas de extinción. A nivel regional, el presupuesto del Plan Infocam alcanza los 126 millones de euros, lo que supone un incremento del 8 por ciento respecto al ejercicio anterior.
Durante su intervención, Rosa María García destacó “la firme apuesta del Gobierno de Castilla-La Mancha por la protección de nuestro medio natural, de nuestros pueblos y de las personas que viven en ellos”, al tiempo que agradeció “el enorme trabajo que realizan durante todo el año los hombres y mujeres que forman parte del dispositivo Infocam”.
La delegada recordó además que el operativo cumple este año veinte años de trayectoria, consolidándose como “un dispositivo totalmente consolidado y considerado referencia a nivel nacional e internacional”.
El dispositivo Infocam contará este verano en Guadalajara con cerca de 500 profesionales entre técnicos, agentes medioambientales y personal de Geacam, integrados en una estructura regional que ronda las 3.000 personas.
En cuanto a los medios materiales, la provincia dispondrá de seis medios aéreos: un avión anfibio con capacidad para transportar hasta 3.100 litros de agua y cinco helicópteros ligeros destinados al transporte de brigadas y a las labores de extinción.
A ello se sumarán 36 medios terrestres y 26 torres de vigilancia repartidas por toda la provincia. El operativo incluirá tres brigadas helitransportadas, siete brigadas terrestres, 16 autobombas, seis patrullas móviles, un camión nodriza y tres equipos de maquinaria pesada y bulldozers.
“La prevención salva”, recordó Rosa María García, quien insistió en que la lucha contra los incendios forestales “debe hacerse todo el año”.
Dentro de la estrategia preventiva, la Junta actuará durante este año sobre más de 1.500 hectáreas mediante tratamientos selvícolas.
Asimismo, se mantienen las actuaciones de mejora y conservación de infraestructuras forestales. En concreto, se han ejecutado ya 148,5 kilómetros de caminos forestales con una inversión superior a los 294.000 euros y se han acondicionado cerca de 96 hectáreas de cortafuegos.
Ante las previsiones meteorológicas para los próximos meses, la delegada regional hizo un llamamiento a la prudencia ciudadana y recordó las restricciones vigentes durante la época de peligro alto de incendios, entre ellas la prohibición de encender fuego en áreas recreativas situadas en el medio natural, la suspensión de quemas y las limitaciones a determinadas actividades que puedan generar riesgo, incluido el uso de material pirotécnico.
Además, pidió extremar las precauciones de cara al eclipse solar previsto para el próximo 12 de agosto, un fenómeno que atraerá a miles de visitantes a la provincia, especialmente a la comarca de la Sierra Norte.
Por su parte, Miguel Aguilar presentó el balance de la campaña de 2025 y avanzó unas previsiones poco optimistas para este verano.
Según explicó, el pasado año concluyó en Guadalajara con unas 2.500 hectáreas afectadas por incendios forestales, convirtiéndose en el segundo peor ejercicio de la última década en superficie quemada.
Pese a ello, señaló que la media de los últimos diez años se mantiene por debajo de las 1.000 hectáreas anuales afectadas, situándose en torno a las 800 hectáreas.
El responsable técnico advirtió de que la falta de precipitaciones desde mediados de mayo y las altas temperaturas están acelerando el secado del combustible vegetal. “Desde mediados de mayo prácticamente no ha llovido y las previsiones tampoco apuntan a precipitaciones importantes durante junio, por lo que lo previsible es que el monte esté suficientemente seco ya desde principios de julio”, explicó.
En este contexto, Aguilar señaló que durante las próximas semanas podrían registrarse incendios de entre 10 y 50 hectáreas, mientras que a partir de mediados de julio podrían producirse fuegos de gran extensión debido al estado de la vegetación.
La presentación del Plan Infocam también sirvió para hacer balance de las actuaciones de recuperación desarrolladas tras el incendio del Pico del Lobo.
Rubén García explicó que el Ejecutivo autonómico mantiene una intervención activa en la zona afectada con actuaciones destinadas tanto a la restauración ambiental como al apoyo a los municipios y a la actividad ganadera.
“Desde el primer momento hemos trabajado con una idea clara: no dejar solo al territorio después del incendio”, afirmó el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, quien destacó que el Gobierno regional sigue presente “no solo durante la emergencia, sino también después, en la restauración, en la recuperación ambiental y en el apoyo a quienes viven y trabajan en la Sierra Norte”.
Entre los trabajos ya ejecutados o en marcha figuran la retirada de madera quemada para evitar plagas, la construcción de albarradas para frenar la erosión, la reparación de caminos forestales, la mejora de infraestructuras hidráulicas y diversas actuaciones de desbroce para favorecer la recuperación de pastos destinados a la ganadería extensiva.
Además, está próxima a concluir la construcción de un nuevo camino forestal en Peñalba de la Sierra, con una inversión de 501.000 euros, destinado a mejorar la protección del Monte de Utilidad Pública número 96 y facilitar el acceso a la captación de agua que abastece a varias pedanías de El Cardoso de la Sierra.
Las actuaciones ya cuantificadas superan los 955.000 euros de inversión, sin incluir otros trabajos relacionados con la extracción de madera ni las intervenciones desarrolladas por la Confederación Hidrográfica del Tajo.
“Restaurar un monte quemado no es solo reparar un daño ambiental; es cuidar el suelo, proteger el agua, conservar la biodiversidad, apoyar la ganadería extensiva y mantener vivos nuestros pueblos”, subrayó Rubén García.
La presentación concluyó con un nuevo llamamiento a la responsabilidad ciudadana por parte de la delegada de la Junta, quien recordó que, pese a la capacidad operativa del dispositivo, la prevención sigue siendo la mejor herramienta frente al fuego. “Tenemos un gran dispositivo, profesionales altamente cualificados y medios preparados, pero el mejor incendio es siempre el que no se produce”, concluyó Rosa María García.