El incendio en la Riba de Saelices se originó el 16 de julio de 2005 por una barbacoa mal apagada, arrasó más de 13.000 hectáreas de alto valor ecológico y acabó con la vida de once brigadistas en plenos trabajos de extinción
La consejera de Igualdad, Sara Simón, ha participado, este viernes, en el homenaje a los 11 fallecidos del retén de Cogolludo durante las labores de extinción del fatídico incendio de La Riba de Saelices en 2005. Junto a miembros del retén, familiares de las víctimas y junto al alcalde de la localidad, Juan Alfonso Fraguas, Simón ha expresado el “dolor, el cariño y el respeto” con el que el Gobierno regional recuerda año tras año a “estos 11 héroes” que “se enfrentaron a un fuego nunca antes visto y del que hemos tenido mucho aprender para que algo así no vuelva a pasar”. “El recuerdo a los once fallecidos está presente cada día, aunque se convierte en especial cada 17 de julio, y creo que toda la sociedad debe ser más consciente del trabajo y del riesgo al que se enfrentan cientos de bomberos forestales para luchar contra fuegos cada vez más extremos y cada vez más complejos en un contexto de cambio climático”, ha añadido.
El incendio en la Riba de Saelices se originó el 16 de julio de 2005 por una barbacoa mal apagada, arrasó más de 13.000 hectáreas de alto valor ecológico y acabó con la vida de once brigadistas en plenos trabajos de extinción. Este trágico episodio marcó un antes y un después en la gestión de incendios forestales en Castilla-La Mancha.